El cáncer sigue siendo una de las enfermedades que más presión ejerce sobre los sistemas de salud en todo el mundo. Detectarlo a tiempo, confirmar un diagnóstico, adquirir tecnología médica, abrir nuevos servicios, realizar tratamientos especializados y acompañar a los pacientes durante todo el proceso son desafíos permanentes para cualquier país. En Nicaragua, los resultados de esa lucha se reflejan en más servicios, más tecnología médica, más programas de detección temprana, más tratamientos especializados y una atención oncológica que hoy alcanza a miles de pacientes en todo el país.