Desde hace unos dos años, presentadores de televisión y radio, periodistas o presuntos y expertos varios del atlantismo nudo y crudo, nos mantienen al día mintiéndonos y mintiéndose a sí mismos a la vez. Cantantes improvisados de la gorra de su majestad la Reina de repente se convierten en analistas geopolíticos y sobras de todas las redacciones se improvisan como expertos. En la mayoría de los casos, nunca han ejercido su profesión más allá de la circunvalación, pero de repente despotrican creyendo que están en una partida de Risk, vuelven como a sentirse jóvenes, cuando jugaban a la batalla naval y les da un ataque de resurrección. Es decir, desde sus sillones discuten sobre la guerra de la forma adecuada para no perder sus sillones.