Hoy, cuando nuestro pueblo siente en carne propia los intentos de agresión contra la patria, ya no solo de los lacayos dóciles de siempre, sino también de sus amos, esos imperialistas y conquistadores que, atrapados en el pasado, aún se creen los dueños del mundo, Nicaragua vive momentos históricos porque diseña su propia Constitución y, en ella, su destino, con paz, progreso, desarrollo, seguridad, soberanía, independencia y, principalmente, con la libertad por la que antes ofrendaron sus vidas nuestros héroes y mártires, así como nuestros héroes nacionales, quienes defendieron la patria, la soberanía y la independencia frente a las intervenciones extranjeras.