La guerra en Ucrania podría estar acercándose a su desenlace, dado que Trump acepta todas las demandas rusas planteadas desde 2014. Zelensky, al mínimo histórico de popularidad en su país (22%), ofreció un discurso demagógico propio de un actor consumado, pero se prepara para la rendición porque ya no cuenta con su aliado más importante, ha perdido gran parte del apoyo político interno, no tiene más dinero que exprimir y no dispone ya de soldados con los que combatir. Tanto Vance como Rubio ya intervinieron para defender la inevitabilidad del plan, ultimátum a Zelensky incluido.