Becca Renk Foster, 3 de agosto 2026

Nicaragua condena los ataques
«Nicaragua Bendita y Siempre Digna y Libre, expresa su Invariable Solidaridad con el Heroico Pueblo Palestino, que continúa enfrentando el sufrimiento, la ocupación, la destrucción y el desplazamiento perpetrados por el Gobierno Sionista de Israel y sus fuerzas de ocupación», reza un comunicado del Gobierno de Nicaragua publicado el 29 de julio.
La declaración condenaba los nuevos ataques de Israel, calificándolos de «una inaceptable escalada de violencia contra el Pueblo Palestino», y repudiaba «las continuas y crecientes violaciones del Derecho Internacional y Humanitario, así como los intentos de Israel de criminalizar a la población palestina que sólo busca proteger a sus familias, hogares y medios de subsistencia».
Esta declaración es la muestra más reciente de solidaridad de Nicaragua con Palestina en su larga historia de amistad con el pueblo palestino: Nicaragua fue el primer país centroamericano en establecer relaciones diplomáticas con Palestina. En 1980, apenas un año después del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el líder palestino Yasser Arafat realizó una visita histórica a Nicaragua que marcó el inicio de las relaciones diplomáticas entre el Estado de Palestina y la República de Nicaragua.
Nicaragua lidera la solidaridad Sur-Sur
Desde entonces, ambos países han mantenido una relación de amistad que se ha fortalecido desde que comenzó el genocidio israelí en Gaza. En la escena internacional, Nicaragua ha estado a la vanguardia de la movilización Sur-Sur en apoyo a Palestina: reafirmó su solidaridad con Palestina el 7 de octubre de 2023; envió a su Canciller a Ramala para reunirse con las autoridades palestinas en diciembre de 2023; firmó en febrero de 2024 como el primero de los 18 países en intervenir en nombre de Sudáfrica en su caso contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ); y, el 1 de marzo de 2024, presentó una denuncia contra Alemania ante la CIJ por complicidad en el genocidio al proporcionar apoyo político, financiero y militar a Israel y al retirar la financiación a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en el Cercano Oriente (UNRWA).
La presión ejercida por Nicaragua sobre Alemania ante la Corte Internacional de Justicia ya ha dado resultados positivos para Palestina: en abril de 2024, Alemania dio marcha atrás en su política de suspender la financiación de la UNRWA a Gaza y declaró que había reanudado la ayuda. En marzo 2026, el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán anunció que retiraba su apoyo a Israel en el caso de Sudáfrica para centrarse en su defensa en el procedimiento judicial iniciado por Nicaragua.
Nicaragua contra Estados Unidos
Nicaragua, un país del tamaño del estado de Nueva York con una población de algo menos de siete millones de personas, es uno de los países del mundo con más experiencia ante la CIJ. De hecho, en 1986 la Corte Internacional de Justicia falló a favor de Nicaragua en un caso histórico contra Estados Unidos en relación con la guerra de la Contra.
Inmediatamente tras el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza, respaldado por Estados Unidos, a manos de los jóvenes revolucionarios sandinistas en 1979, Estados Unidos creó, financió y dirigió una fuerza «contrarrevolucionaria» conocida como los «contras». Mientras la Revolución sandinista nicaragüense enseñaba a leer y escribir a su población analfabeta y hacía que la salud y la educación fueran gratuitas, luchaba al mismo tiempo contra las guerrillas de la Contra armadas por Estados Unidos. Los contras atacaban objetivos civiles que representaban los logros de la Revolución —trabajadores de salud, profesores, escuelas y cooperativas agrícolas—, matando a 50 000 personas en un país que por entonces contaba con apenas tres millones de habitantes.
«La situación llegó a tal punto que, en 1983, se produjo un ataque en nuestro principal puerto de Corinto y explotaron más de 1,6 millones de galones de gasolina», recordó el embajador Carlos Argüello, agente de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia, durante una videoconferencia desde los Países Bajos el 4 de mayo de 2024. «Este acto fue llevado a cabo por la CIA bajo la dirección de Estados Unidos».
Unos meses más tarde, Estados Unidos colocó artefactos explosivos submarinos en los puertos nicaragüenses sin notificarlo a otros países; un ciudadano británico perdió la vida.
«Fue asombroso», recordaba Argüello. «En el Congreso se debatía públicamente cuánto dinero dar a los contras, y no se planteaba en absoluto la cuestión del derecho internacional… Por eso acudimos a la Corte Internacional de Justicia, porque no se trataba simplemente de que la nación más poderosa hiciera lo que quisiera, [necesitábamos] recordar al mundo que el derecho internacional existe».
En 1986, la CIJ dictó su sentencia en el caso Nicaragua contra Estados Unidos, en la que condenó a este último por violar los principios fundamentales del derecho internacional general y consuetudinario, lo que convirtió a Estados Unidos en el único país del mundo condenado por la CIJ por violaciones masivas de los derechos humanos. La Corte ordenó a Estados Unidos que pagara una indemnización, cosa que nunca ha hecho. A día de hoy, Estados Unidos tiene una deuda pendiente con el pueblo nicaragüense estimada en 12 000 millones de dólares en 1988, cuyo valor actual asciende al menos a 36 500 millones de dólares.
El caso de Nicaragua, un punto de inflexión
Con motivo del 40.º aniversario de la sentencia de la CIJ en el caso de Nicaragua, Augusto Zamora Rodríguez, exembajador de Nicaragua en España y profesor de Derecho Internacional que participó en el caso «Nicaragua contra Estados Unidos», explicó que dicho caso supuso un punto de inflexión en el Derecho Internacional.
«[El fallo] dejó a Estados Unidos desnudo de argumentos legales. Y lo desnudó para siempre, porque eso que se dijo de Nicaragua en 1986 vale hoy para Irán, vale hoy para países agredidos como tantos africanos, como algunos todavía latinoamericanos. Y vale también para recordarle a gobiernos que aplauden este tipo de políticas que esas son políticas absolutamente ilegales no porque las diga alguien de manera voluntaria o por vocación, sino porque lo dijo el órgano judicial principal de Naciones Unidas».
Zamora continuó destacando que el precedente establecido en el caso de Nicaragua puede ser invocado por otros países que sufren ataques injustos.
«Y ese sentido, nuestro país, la revolución, el gobierno sandinista le prestó un servicio enorme al país, pero también a la sociedad internacional, a los pobres del mundo. Nosotros les dejamos ahí una sentencia en la que se pueden apoyar, y yo estoy seguro que en el genocidio de Gaza, en la barbarie que Israel viene perpetrando contra el pueblo palestino desde hace 80 años, cuando la Corte falle el caso del genocidio, más de una vez la Corte citará la sentencia del caso Nicaragua».
En opinión de Zamora, el caso de Nicaragua es más pertinente que nunca. «…la sentencia del caso de Nicaragua no sólo no ha perdido en absoluto actualidad,—afirmó—, sino que se renueva continuamente en su valor y ha dejado un marco jurídico esencial para la defensa de los derechos de los pueblos y de los países débiles que son realmente los que necesitan recurrir a este derecho… Ya es otro mundo, pero ese mundo, creo yo, tendrá en esta sentencia de la Corte un marco de referencia bastante competente y sólido para construir el nuevo orden multipolar que la sociedad internacional está necesitando».
Otro caso histórico
Del mismo modo, el caso que Nicaragua ha presentado contra Alemania ante la CIJ también se está calificando ahora como un «caso histórico». Nicaragua no pudo presentar cargos contra EE. UU. por colaborar en el genocidio de Gaza, ya que EE. UU. ha rechazado aceptar la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia. Sin embargo, presentar cargos contra Alemania es significativo no solo porque Alemania sigue siendo el segundo mayor proveedor de armas de Israel después de Estados Unidos, sino también porque la extrema derecha alemana busca actualmente estrechar aún más los lazos con Israel: recientemente, la cámara alta alemana aprobó un proyecto de ley para tipificar como delito la negación del «derecho a existir» de Israel, castigado con hasta cinco años de prisión.
Aunque los procedimientos judiciales ante la Corte Internacional de Justicia avanzan muy lentamente, ahora hay novedades en el caso Nicaragua contra Alemania: el 1 de agosto, la Corte Internacional de Justicia anunció que celebrará audiencias públicas del 7 al 10 de septiembre sobre las objeciones preliminares planteadas por Alemania, en las que impugna la competencia y la admisibilidad del caso presentado por Nicaragua.
A pesar de ser una pequeña nación del Sur Global, Nicaragua se apoyará sin duda en su larga experiencia con la CIJ y en su adhesión constante al derecho internacional para defender al pueblo palestino ante la Corte Internacional de Justicia.
«El Pueblo Nicaragüense continuará alzando su voz a favor de la Causa Palestina y clamando por Justicia y Paz, por la Libertad y Dignidad del Pueblo Palestino» reza la reciente declaración de Managua. «La solución de dos Estados es una exigencia internacional y el único camino hacia la Paz Justa y Duradera.»
* Becca Renk Foster es originaria de Idaho, EE. UU. Lleva 25 años viviendo y trabajando en el desarrollo comunitario sostenible en Nicaragua. Coordina la labor de la Casa Benjamín Linder en Managua y forma parte de la Coalición de Solidaridad con Nicaragua.