Nosotras y nosotros de la solidaridad suiza vivimos varios años cerca de Ivan (el compa suizo) y de Joël (el compa francés). Permítanos mencionarlos sólo un poquito.
Por eso, unas semanas antes de su asesinato, les escribía a sus padres: «Mi postura es clara, yo trabajo aquí con ellos, no voy a rajarme frente a los ataques yanquees. Si por caso me toca morir mañana, ojalá su reacción sea sana y sobre todo solidaria con todas las madres de Nicaragua, que perdieron sus hijos en la guerra. Aquí me considero como nica, en lucha con ellos. Si tengo que perder la vida aquí, será por una causa buena y bella, la causa de los pobres». ¡Y tantas cosas faltan por decir!
Imposible recordar a Joël sin mencionar dos características de él: su compromiso político y sus capacidades prácticas múltiples. Su compromiso político empieza desde su temprana edad. De 16 años ya va caminando con la lucha ecológica, luego con la lucha antinuclear; pero su compromiso más grande y más grave es su rechazo del servicio militar de Francia.
Joel escribe: «No estoy de acuerdo con la política de mi país que, dándosela de democrático, en realidad tiene una política intervencionista, imperialista y colonialista… un país que protege a los fascistas y apoya a una sección criminal de su ejército». Por eso será condenado. Por eso, de 22 años, deja su país, Francia, hacia México, y luego llega a Nicaragua.
Sus capacidades prácticas se van a desarrollar a beneficio de la revolución. Trabajando con el FSLN, sabe hacer de todo: reparar un vehículo, utilizar cualquier material para imprimir, elaborar afiches, etc. Luego Joël se casa con una compa nicaragüense que combatió en el Frente Sur, y eso le encanta. ¡Y se siente completamente feliz cuando nace su hijo Joël Oswaldo un 19 de Julio! ¡Y tantas cosas faltan por decir!
Después del asesinato de Zompopera, en Suiza, la mamá de Ivan preguntaba: «¿Así que no valió la pena?». En Francia, la mamá de Joël seguía trabajando con el Comité De Solidaridad con Nicaragua en su zona, pero fue acompañada de una inmensa tristeza durante todo el tiempo que la visitamos.
Nosotras y nosotros, amigas y amigos de Ivan y Joël, pensamos que valió la pena, porque de lo que pasó en Nicaragua queda una página excepcional de la historia humana. Y creemos que es indispensable seguir contando lo que ha pasado en este país a nuestros hijos, cuando no había mucha luz, ni muchas carreteras, ni muchos vehículos, ni internet y ni teléfono.Lo que había, sí, es una gente que compartía una situación difícil, situación de escasez, situación de guerra. Compartíamos todo y nunca nos sentimos ni solos ni desanimados. Los compas caídos también estaban haciendo realidad lo que nos ha motivado y sigue motivándonos hasta el día de hoy. Y por eso, el Comité Europeo de Solidaridad con Nicaragua lanza la consigna: ¡A Nicaragua se respeta!
¡Viva el sandinismo, viva Nicaragua!
¡A Nicaragua se respeta!
¡Viva la solidaridad de los pueblos!
Comité de Solidaridad con Nicaragua
Ginebra, Suiza, 28 de Julio 2026
