Amar en silencio
¡Amar en silencio!
¡Y dejar que el silencio haga el amor!
Contrayendo los suspiros del tiempo,
del espacio,
del instante en que tal vez,
¡y solo tal vez!,
hemos coincidido…
o llegaremos a coincidir.
Pero hay ocasiones,
¡sí, hay ocasiones!,
en que se hace preciso hablar en voz fuerte,
¡en voz alta!,
sobre el amor que fue,
o sobre el amor que aparece,
cada vez y cuando,
en el silencio.
Y hay que gritarlo,
¡gritarlo!,
no para que desaparezca en el viento,
sino para que se reconstruya,
como ciclo de vida en los amaneceres.
Y hay que gritarlo,
no para que se difumine en el cielo,
sino para que se encienda como estrella,
para que ilumine las noches más oscuras,
para que permanezca en la memoria de los cuerpos,
y se haga raíz en la tierra de los días.
Porque el amor, aunque callado,
¡es río que nunca cesa!
Y cuando se nombra en voz alta,
se convierte en canto,
en puente,
pero cuando se evoca
en el silencio,
se vuelve eternidad.
Jeremy Cerna
Berlín 18.12.2025