46 años después, la juventud nicaragüense sigue liderando la revolución

Enviado por tortilla el Dom, 20/07/2025 - 18:38

Becca Renk *, 20 de julio 2025

Al celebrar 46 años de revolución, Nicaragua demuestra que es posible respetar a sus héroes y también venerar a su juventud. Tras años de cultivar el liderazgo en sus jóvenes, el paso de la antorcha a una nueva generación de revolucionarios no sólo es posible, sino que ya está ocurriendo.

Venerar héroes y atesorar a juventud

Una de las preguntas que más me hacen sobre Nicaragua es: «¿Tiene futuro la revolución?».

Hace 46 años, una revolución popular liderada por la juventud nicaragüense derrocó a la brutal dictadura de Somoza. Hoy, quienes observan al país desde fuera ven que los “muchachos” -los jóvenes que derrotaron a Somoza- tienen ahora entre 70 y 80 años, y les preocupa que la revolución de Nicaragua no sobreviva sin ellos.

Sin embargo, para cualquiera que visite el país, es obvio que la revolución nicaragüense, que ha sabido venerar a sus héroes históricos y también atesorar a su juventud, es más fuerte que nunca.

Esta semana, cuando el país celebra el aniversario de su victoria sobre la tiranía de Somoza, las calles se llenan de jóvenes comprometidos: una nueva generación que recoge con entusiasmo las riendas de la revolución y guía a Nicaragua hacia adelante.

Actualmente los jóvenes representan el 70% de la población. Aunque los copresidentes de Nicaragua tienen más de 70 años, la cúpula gubernamental a todos los niveles está formada en gran parte por jóvenes.

«Nostros actualmente no nos extraña que tenemos tantos jóvenes diputados, ministros, vice ministros directores», declara la Ministra de Juventud de Nicaragua, Darling Hernández. «Es así que la mujer y la juventud nicaragüense somos presidentes.»

Entonces, ¿cómo ha logrado la revolución nicaragüense, fundada en los años 1960, ser relevante en 2025?

Revolucionaria y Evolucionaria

La Revolución Sandinista, como dicen los nicaragüenses, no sólo es revolucionaria, sino evolucionaria. Evoluciona continuamente para satisfacer las necesidades cambiantes de su pueblo, y de su juventud en particular.

Esto se logra a través de una conversación constante y fluida que comienza en las familias y comunidades de Nicaragua, y llega hasta la Presidencia. Esta conversación se ve facilitada en gran medida por el movimiento más fuerte del país: la Juventud Sandinista 19 de Julio, o JS19J.

El modelo de la JS19J fomenta la participación de los jóvenes en la revolución empezando en la escuela secundaria y continuando en la universidad y más allá. Se invita a los preadolescentes a unirse a una amplia variedad de actividades comunitarias: organizar piñatas para los niños, sembrar árboles, visitar a los ancianos, bailar, cantar y participar en brigadas de ayuda de emergencia.

A los jóvenes se les asignan responsabilidades organizativas desde el principio y se les anima a tomar la iniciativa y compartir sus ideas, todo lo cual fomenta el sentido de pertenencia y su participación continua.

Poco a poco, se les anima a centrarse en el área de trabajo que más les interesa: la JS19J está formada por cinco movimientos: medioambiental, cultural, deportivo, de comunicación y de promoción de la solidaridad.

Los jóvenes de esos movimientos se convierten en líderes a escala municipal, departamental y luego nacional, y los más brillantes suelen acceder a ministerios o cargos electos antes de cumplir los treinta años.

Más que un Partido Político

«Como artista, estoy muy agradecida por la oportunidad que me ha dado la revolución», dice Abril Reyes Arriaza, una cantante de 23 años que lleva organizada en el Movimiento Cultural JS19J desde la escuela secundaria. Para Reyes, ser sandinista es mucho más que ser miembro de un partido político, es formar parte de una familia que sabe destacar las habilidades y talentos de sus miembros y apoyarles de manera íntegra.

«Nuestra dirección siempre está muy pendiente de cada persona, cada caso, cada una de las personas que estamos involucrados que damos nuestro granito de arena a la revolución», dice Reyes.

«Yo estuve en un momento en la UCI yo jamás pensé poder estar viva », recuerda. Pero los compañeros de Reyes nunca perdieron la esperanza y constantemente dieron seguimiento a su caso. Ella reconoce la importancia de este apoyo. «Me dieron la atención y el tratamiento que necesitaba, y hacen lo mismo por todos».

Otros países, suelen fomentar guerras generacionales: los jóvenes se enfrentan a las generaciones mayores que se niegan a ceder el poder. En zonas «desarrolladas» del mundo como Estados Unidos, donde la edad media de los senadores es de 64,7 años, los jóvenes carecen de oportunidades. La imposibilidad cada vez mayor de pagar una educación de tercer nivel limita las perspectivas de empleo de los jóvenes. El aumento del costo de la vida y la falta de acceso a vivienda también factores que hacen que los jóvenes tengan que elegir entre un endeudamiento interminable o seguir viviendo con sus padres hasta bien entrada la edad adulta.

Liderazgo Intergeneracional

Por el contrario, en Nicaragua existe un liderazgo intergeneracional que logra a la vez respetar a sus mayores y venerar a sus jóvenes.

«Nuestro trabajo es preparar a los jóvenes para cargos», declara el ministro Hernández.

A nivel práctico, poner a la juventud en el poder garantiza que se satisfagan las necesidades de los jóvenes. En Nicaragua, la salud gratuita, los subsidios al transporte, la electricidad y el gas son sólo algunos de los programas que hacen accesible a los jóvenes alcanzar una mejor calidad de vida.

Sin embargo, el programa más importante para la juventud nicaragüense es el acceso universal a una educación gratuita de calidad desde el preescolar hasta la universidad, que incluye también cientos de programas gratuitos de formación profesional.

«Como joven, veo más oportunidades y hasta de más», dice Reyes. «Creo que nadie debería salir del país para conseguir nuevas oportunidades, porque aquí las hay de sobra».

Cantos a la Revolución

Reyes no es la única joven que lo reconoce. En la noche del 19 de julio, más de 50.000 personas se reúnen en la Plaza de la Fe de Managua para mostrar su apoyo a la revolución en constante evolución, y la multitud es abrumadoramente joven. Durante más de cuatro horas, la Plaza vibra de alegría - literalmente durante la salva de 21 cañonazos que celebran los logros de Nicaragua en la lucha contra la pobreza - y la mayor parte de ese tiempo, los jóvenes están bailando y cantando al ritmo de las canciones revolucionarias.

Algunas de estas canciones se grabaron cuando los abuelos de estos jóvenes bailarines aún luchaban clandestinamente contra la Guardia Nacional de Somoza. Sin embargo, los jóvenes conocen todas las letras. Algunas de estas canciones han sido grabadas recientemente por una nueva generación de artistas revolucionarios: la voz de Reyes se puede escuchar en cinco de las nuevas canciones grabadas en el álbum del 46 aniversario. Sin embargo, Daniel Ortega también conoce todas las letras.  

Aquí Tod@s Somos Daniel

Cuando por fin la música cambia de ritmo y Ortega agarra el micrófono, el público está eufórico, gritando «¡Daniel! ¡Daniel! ¡Daniel!»

Mirando al mar de rostros jóvenes, el líder de 79 años dice: «Aquí todos somos Daniel. Todos. Desde el que tiene la menor edad o la muchacha que tiene la menor edad, hasta el joven que tiene ya mayor edad, y ya no digamos el Pueblo, todos somos Daniel... ¡Todos somos Daniel! Por eso es que, que no se les ocurra que en otra etapa de nuestra Historia saldrá otro nicaragüense que no tendrá el Pensamiento, el Compromiso, el Principio, que se lo heredamos nosotros. Ustedes muchachos, yo, hemos heredado ese Principio y lo llevamos en nuestro Corazón, en nuestra Conciencia, y es el Principio que aquí nos dejó, en el Corazón, en el Alma, nuestro General Sandino cuando les dijo a los yanquis: ¡Ni me rindo ni me vendo, ni me vendo ni me rindo!»

Con estas escuetas palabras, Daniel Ortega, héroe y comandante de la Revolución Nicaragüense, muestra cómo se está produciendo el relevo generacional en Nicaragua: una generación está pasando la antorcha revolucionaria de forma voluntaria, consciente y confiada a la nueva generación de Nicaragua.

Para la juventud nicaragüense, que lleva preparándose para esto desde la infancia, recibir la antorcha y correr con ella es tan fácil como respirar. Aunque Reyes nunca ha tenido que levantar un arma, desde la primera vez que agarró un micrófono y cantó con el corazón ha estado defendiendo a su país y su revolución.

«Estoy muy agradecida, muy muy agradecida por el frente sandinista por darnos siempre oportunidades» manifiesta Reyes. «Estoy segura de que en otro gobierno no se podría haber hecho esto lo que estamos haciendo: la Revolución.»

* Becca Renk es originaria de Idaho, Estados Unidos. Desde hace 25 años vive y trabaja desarrollo comunitario sostenible en Jubilee House Community; coordina el trabajo de solidaridad de la Casa Benjamín Linder.