Mujer, paraíso infinito de dignidad
Mujer, Madre Tierra,
madre de nuestros deseos y emociones,
encuentro natural, entre lo necesario y lo que se necesitará,
paraíso que cabe en una lagrima o en una gota de sudor.
El viento atrevido acaricia tu cara,
besando sin permiso expreso cada parte de tu horizonte.
Y el sol que toca tu espalda,
solicitando con una sutil agresividad que gires tu cuerpo
para poder tostar tus mejillas,
quedando al descubierto la imagen misma de nuestros deseos.
Ahí en ese momento declaro tanto al mar como el viento transgresores,
dando paso al contexto mismo de mis recuerdos y certezas:
Hoy, como todos los día, pienso en el azul del cielo de mi patria amada,
en los océanos que la rodean
y en los volcanes y montañas que moldean su cuerpo de agua dulce.
Hoy en la lejanía veo su rostro de mujer,
mujer imbatible, mujer guerrillera, hermana, amiga,
compañera, madre del pueblo.
Pueblo hecho verbo y pueblo convertido en revolución.
Hoy más más que nunca,
en lo palpable del alma, siento sus manos de barro y miel,
manos que sujetan, sin temor alguno, al viento atrevido
y a ese sol que no declina,
porque estoy seguro de que en nuestro texto y contexto
el sinónimo de mujer es decir en voz alta “Mujer, paraíso infinito de dignidad”.
Jeremy Cerna (23.02.2025)
Puerto del Rosario - Fuerteventura España