La Revolución Educativa en Nicaragua - No es una talla única para tod@s

Enviado por tortilla el Mié, 15/01/2025 - 18:25

Becca Renk *, 15 de enero 2025

Esta semana, la Vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, anunció que 500.000 escolares recibirán dinero en efectivo del gobierno para comprar material escolar. 

«El año escolar, que inicia en los últimos días de este mes de enero, lo más importante es que todas las niñas y niños de preescolar, primero, segundo grado, en todas las modalidades, van a recibir un bono, los padres de familia de 2 mil córdobas cada uno, para la compra al gusto del niño», explicó Murillo el 6 de enero. «“Pensamos que así estamos mejor porque cada cual va llevar la mochila, el cuaderno que le guste, que lo sienta suyo, que le alegre, que le alegre la entrada a clases».

Esta nueva iniciativa es un ajuste al apoyo gubernamental a las familias con hijos en edad escolar que se viene realizando desde 2007. 

Revolucionaria y evolucionaria

Aunque la revolución nicaragüense se aferra a sus principios fundamentales -esencialmente los establecidos por el Programa Histórico del FSLN en 1969-, no teme evolucionar también. A esto nos referimos cuando decimos que el pueblo nicaragüense es «revolucionario y evolucionario»: cuando un programa no funciona de la manera prevista, se modifica para mejorarlo o incluso se abandona en favor de una manera mejor de hacer las cosas. 

Cuando el gobierno sandinista volvió al poder en enero de 2007, el Presidente Daniel Ortega anunció en su toma de posesión que la escuela pública sería gratuita. El gobierno tenía ante sí una ingente tarea sólo para reparar las 27.000 aulas completamente deterioradas y formar a los profesores -en aquel momento, el 47% de los maestros de las escuelas públicas carecía de formación oficial-. Pero el gobierno también quería poner la educación al alcance de todas las familias. 

No hay una talla única

Para ello, el gobierno puso en marcha un programa para dar a cada alumno  zapatos, la parte más cara del uniforme escolar. Nuestra hija Eibhlín estaba en primer grado cuando recibió zapatos, ¡pero eran lo bastante grandes para un alumno de sexto! Resultó que la donación de zapatos, aunque una gran idea, logísticamente era muy difícil: cuando se consigue un millón de zapatos y se los envía a cada colegio del país, resulta imposible repartir las tallas correctas a cada niño. Los padres acabamos intercambiando zapatos dentro de la escuela en la medida de lo posible, algunos padres incluso vendían los zapatos donados a cambio de dinero para comprar otros de su talla. 

Como resultado, el revolucionario apoyo a las familias evolucionó. Se abandonó el plan de los zapatos y el Ministerio de Educación empezó a repartir mochilas con material escolar. Cada año de primaria, junto con otro millón de escolares, nuestras hijas recibían coloridas mochilas llenas de cuadernos y otros útiles escolares. Este año, el programa de apoyo a las familias para preparar a los niños para la escuela ha vuelto a modificarse para mejorar. 

Bendiciones y victorias

En diciembre, el Ministerio de Educación concluyó un proceso de consulta de seis meses en el que participaron cientos de miles de estudiantes, profesores y familias de todo el país para crear la nueva Estrategia Nacional de Educación, «Bendiciones y Victorias». Esta estrategia, en constante evolución, se basa en un modelo dirigido por los estudiantes, las familias y la comunidad, que lo informa todo, desde el plan de estudios hasta el enfoque pedagógico general. También es el momento en que las familias se expresen sobre todos los aspectos de la educación, incluidas cosas como su preferencia por elegir ellos mismas las mochilas de sus hijos. 

A raíz de las opiniones de las familias, este año se ha cambiado el programa de mochilas por una transferencia de dinero. Este nuevo programa pondrá C$2,000 córdobas en manos de las familias en el momento en que necesiten comprar material escolar. De este modo, la inversión de 27,4 millones de dólares en educación se distribuirá entre una amplia variedad de pequeñas y microempresas de todo el país, una inyección de efectivo para la economía nicaragüense. Además, los padres tienen la posibilidad de gastar el dinero en lo que sus hijos más necesitan para la escuela: con los 2.000 C$ que recibirán el 15 de enero, los padres no sólo podrán comprar una mochila y cuadernos, sino que también podrán comprar un uniforme u otros artículos necesarios.

Bono de graduación

Este programa de bonificación escolar es similar al exitoso programa de transferencia incondicional de efectivo que se da a los bachilleres en Nicaragua. Con el fin de incentivar a los estudiantes a terminar la secundaria, el gobierno sandinista ha distribuido este bono especial a los bachilleres durante más de una década. Los cheques de transferencia están a nombre de los estudiantes. Para la mayoría es la primera vez que cobran un cheque a su nombre. Los primeros bonos fueron de C$1,000 córdobas cada uno, hace dos años el programa se ajustó y los bonos subieron a C$3,000 córdobas. En 2024, hubo 63.717 graduados; el programa de bonos representó una inversión de 5,24 millones de dólares en la juventud nicaragüense.  

El regreso de los hijos a la escuela es costoso, no importa dónde estés o en qué tipo de escuela estén. Es gratificante saber que este año los más pequeños de la escuela pública de Nicaragua tendrán el apoyo que necesitan para volver a clase.

* Becca Renk es originaria de Idaho, Estados Unidos. Vive y trabaja en desarrollo comunitario sostenible en Nicaragua desde 2001 con la Jubilee House Community y su proyecto, el Centro pro Desarrollo en Centroamérica; coordina el trabajo de solidaridad de la Casa Benjamin Linder.