Yo que fui gestado con fusiles al hombro
Yo que fui gestado con fusiles al hombro,
entre emboscadas y ruido de metrallas.
Y fui parido ante el estruendo de una bomba de contacto,
que al fulminarse contra el metal de un carro de la EEBI
destilaba humo blanco, cuál paloma de la paz.
Porque para obtener la paz había que hacer la guerra,
había que organizarse y politizarse
y llenarse los pulmones de aire y pólvora,
de indignación y nación, de orgullo patrio e insurrección armada.
Y en ese preciso instante el pueblo se redescubrió como guerrilla:
el obrero, el campesino, el indio, el chavalo del barrio se hicieron guerrilleros,
se hicieron jilgueros, cusucos, tapires, guardabarrancos.
Para construir la patria había que despertar soñando,
trayendo al presente el pasado
y convirtiendo a fuerza del amor el presente en futuro.
Y ahí Sandino y Daniel,
Carlos Fonseca y Tomás Borge
Y todos nuestros muertos, nuestros mártires guiándonos en el infinito de nuestra historia
hacia una vida mejor, hacia un amanecer distinto.
En donde todos los gestados en tiempos de guerra disfrutaran de la paz.
Aquí en esta tierra
en donde cada 19 de julio se abren los portales del tiempo y el espacio,
emergidos de las balas y la esperanza,
fuimos gestados miles con los fusiles al hombro
para insurreccionarnos desde el parto,
para cantar a la libertad,
para cargar, también, nosotros los fusiles al hombro,
mientras haya que defender la revolución.
Jeremy Cerna
Berlín, 22.07.2024