El Gobierno de EE.UU. explota la animadversión hacia los inmigrantes para demonizar a los países socialistas

Enviado por tortilla el Vie, 12/07/2024 - 19:32

Jill Clark-Gollub, Orinoco Tribune, 11 Julio 2024
https://orinocotribune.com/us-government-exploits-animosity-towards-migrants-to-demonize-socialist-countries/

 

El Partido Republicano ha estado llevando a cabo una campaña abiertamente racista para criminalizar a los inmigrantes. En lugar de rebatir esa narrativa, el partido que pretende estar a favor de la Diversidad, la Equidad y la Inclusión (Demócratas) está explotando esta ira racista para desacreditar a un país que ha señalado como objetivo para el cambio de régimen -Nicaragua- aparentemente por no suprimir suficientemente los derechos de los migrantes. Como dijo la congresista Maria Salazar (R-FL) a un representante de la administración Biden en una reciente audiencia: "Estamos de acuerdo en el objetivo final". Esto forma parte de una implacable campaña para castigar a los países que se atreven a resistirse a la agenda de Washington con asfixiantes medidas coercitivas unilaterales (también conocidas como "sanciones").
 

La congresista Salazar convocó el 27 de junio una audiencia del Subcomité del Hemisferio Occidental sobre "La maldición del socialismo en Centroamérica y el Caribe", una secuela adecuada de su resolución del Congreso de 2023 "Denunciando los horrores del socialismo". El propósito de la audiencia parecía ser denigrar y castigar a Nicaragua y Cuba, y amenazar a Honduras (y a cualquier otro país que siga su ejemplo).


Incluía extrañas acusaciones sobre el delito de trata de personas. Desde hace al menos cinco años, los detractores de Cuba vienen alegando que la mundialmente conocida Brigada Henry Reeve, que envía médicos cubanos por todo el mundo llevando asistencia médica para atender desastres humanitarios, es una red de trata de personas. Este siniestro argumento afirma que ningún médico aceptaría de buen grado los modestos salarios que reciben los médicos cubanos, ni es posible que los médicos estén motivados por intereses humanitarios o por otra cosa que no sea el enriquecimiento personal, por lo que deben ser víctimas del trata de personas. Presentar denuncias tan infundadas sobre un grave problema de derechos humanos podría socavar los esfuerzos para combatir los casos reales de trata de personas. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito define la trata de seres humanos como "la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la fuerza, al fraude o al engaño, con fines de explotación lucrativa". Nunca se han presentado pruebas de que los médicos cubanos sean objeto de fuerza, fraude o engaño. Al contrario, los médicos han concedido numerosas entrevistas sobre lo orgullosos y satisfechos que están de ayudar a la gente a través de la Brigada Henry Reeve. Sin embargo, estas acusaciones infundadas persisten.


Ahora también se acusa a Nicaragua de tráfico de personas porque aplica políticas de inmigración que respetan el derecho internacional. Las acusaciones de que Nicaragua estaba “convirtiendo la migración en una arma" para agravar la crisis en la frontera sur de Estados Unidos, comenzaron en los círculos de la oposición nicaragüense alrededor de 2022, una vez que cubanos y haitianos comenzaron a viajar a través de Nicaragua de camino a Estados Unidos. Mientras Estados Unidos viola normas bien establecidas para proteger a los refugiados y solicitantes de asilo, Nicaragua se ha convertido en una válvula de escape para las personas que huyen de las crisis humanitarias en Cuba y Haití, causadas en gran medida por la política estadounidense. Desde entonces, los medios de comunicación estadounidenses se han hecho eco de veladas acusaciones racistas, según las cuales el gobierno nicaragüense se beneficia de algún modo del flujo de inmigrantes que atraviesan su país y, de hecho, participa en, o fomenta, la trata de personas. Tales acusaciones carecen de cualquier prueba de cómo las autoridades gubernamentales podrían beneficiarse de la situación. Y aunque los migrantes son vulnerables a los depredadores, las redes de trata de personas van de la mano con el crimen organizado -incluido el tráfico de drogas y armas-, lacras que están notablemente ausentes en Nicaragua. Incluso Manuel Orozco, uno de los más ruidosos defensores de esta deshonesta teoría, admite que "es un tema complicado porque todo el mundo tiene derecho [a] la libre circulación".


Esta narrativa se ha ido ampliando a medida que los emigrantes de África, Asia y Europa del Este, al ver que se les cerraban las puertas de Europa Occidental, han ido buscando nuevas vías para llegar a Estados Unidos. Volar a Centroamérica es una forma de evitar el peligroso Tapón del Darién en Panamá, y los visados baratos o gratuitos de Nicaragua lo hacen más económico que otras opciones.


Las acusaciones han dado un giro peligroso, ya que ahora se culpa a Nicaragua de los delitos de cualquiera que pase por su territorio. Tal es el caso de ocho migrantes de Tayikistán supuestamente vinculados con ISIS, que habrían pasado por Nicaragua en su camino hacia la frontera con Estados Unidos. No importa que hayan pasado por varios países, además de Nicaragua, en su camino hacia los EE.UU., o que incluso hayan engañado a las autoridades de inmigración de EE.UU. sobre sus antecedentes penales, ahora se llama a Nicaragua "Estado patrocinador del terrorismo" porque esas personas podrían haber pasado por su territorio.


La congresista Salazar parece ansiosa por continuar con esta acusación y hacer que Nicaragua se una a Cuba en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo (SSOT por sus siglas en inglés). Durante la audiencia de junio, ella excorió al portavoz del Departamento de Estado por cualquier colaboración con el gobierno cubano para luchar contra el terrorismo y amonestó a la administración Biden a abstenerse de cualquier pensamiento de eliminar a Cuba de "la lista." Nuestros lectores pueden saber que la inclusión espuria de Cuba en la lista en 2021 ha agravado enormemente el bloqueo de seis décadas de la nación isleña, dificultando aún más que el país adquiera suministros esenciales y alimentos, provocando una crisis humanitaria y migratoria. El Congreso intenta ahora hacer permanente el lugar de Cuba en esta lista.


La justificación de la inclusión de Nicaragua en la lista es igualmente endeble y podría acarrear enormes sufrimientos también al país centroamericano. Cuando la Congresista Salazar dijo al testigo del Departamento de Estado: "¿Por qué no los ponen también en la lista de terroristas? ... ¿Poner a Nicaragua?", la respuesta fue: "Llevaré su recomendación a mis jefes".


Antes de cerrar la reunión, la diputada Salazar mencionó que quería sacar a Nicaragua del acuerdo de libre comercio DR-CAFTA, porque "eso es lo que les va a perjudicar [al gobierno]", aunque admitió que también perjudicará a los nicaragüenses de a pie.


En cuanto a Honduras, la valoración de Salazar se resume con estas palabras sobre el informe sobre la democracia hondureña que prepara el Departamento de Estado: "Yo le daría una calificación reprobatoria a la señora Presidenta" y... "¿Le están mandando a la señora Presidenta el mensaje de que no se meta con la democracia hondureña y que no se mueva a la izquierda como Chávez, Maduro, Ortega, Fidel?".


La Doctrina Monroe y la Guerra Fría parecen estar vivas en el Congreso y el Departamento de Estado de EEUU. Aunque Venezuela no se mencionó en esta audiencia, Estados Unidos restableció las medidas coercitivas sobre ese país en abril porque su candidato preferido—quien ha sido descalificada por las instituciones del país—no puede participar en las elecciones presidenciales de este mes. Podemos esperar más dolor y sufrimiento para el pueblo venezolano si reeligen al hombre que lidera las encuestas: el presidente Maduro.


La combinación de la audiencia de junio y la resolución del Congreso del año pasado contra el socialismo deja claro que el cambio de régimen no es el único objetivo de las medidas coercitivas estadounidenses. También pretenden asegurarse de que los países que proporcionan salud y educación universales y que brindan servicios sociales -como Cuba, Nicaragua y Venezuela-, a los que muchos llaman "amenazas de buen ejemplo", se conviertan en ejemplos del tipo de castigo que el gobierno estadounidense está dispuesto a imponer a quienes se salgan de su influencia. Esto pretende servir de funesta advertencia a otros, como el pueblo de Honduras, que exploran nuevos caminos.


Por esta razón, debemos defender a otras naciones de la agresión económica de nuestro gobierno. Una herramienta que tenemos para educar y movilizar a la gente es la campaña NuestrAmérica Sin Sanciones, que, entre otros recursos, incluye un enlace para apoyar la resolución de la congresista Velázquez para anular la Doctrina Monroe y establecer mejores relaciones con América Latina y el Caribe. ¡DEBEMOS poner fin al bloqueo de Cuba y sacarla de la lista SSOT! Debemos impedir que se incluya a más países en la lista y eliminar todas las medidas coercitivas unilaterales. Son ilegales según el derecho internacional, e inmorales porque imponen castigos colectivos y perjudican a los ciudadanos más vulnerables.


Debemos hacer todo lo posible para salvar a los pueblos de Cuba, Nicaragua, Venezuela y otras naciones de estos continuos ataques a su autodeterminación.