Informe del XIII Congreso Mesoaméricano de Abejas Nativas

Enviado por tortilla el Dom, 08/10/2023 - 15:44

Yorlis Luna, 8 de octubre 2023

Informe del XIII Congreso Mesoaméricano de Abejas Nativas

La polinización es el mecanismo más importante del sostenimiento de los ecosistemas, el 70% de los cultivos del mundo necesitan ser polinizados para producir.  La polinización surgió hace 150 millones de años y es conocido como el salto evolutivo más importante del planeta, plantas-polinizadores coevolucionaron juntos en los diversos territorios del planeta, desarrollando de forma conjunta mecanismo fisiológicos y biológicos de dependencia mutua, flores-polinizador, este diálogo planta-polinizador es responsable de la variabilidad genética, de las nuevas razas y diversidad vegetal en su conjunto. Por ejemplo, las flores de las orquídeas solo segregan néctar y resina para la reproducción de bulbos hasta que reciben el baile especializado de su polinizador. Y su polinizador, las abejas machos Euglosinas (abejas verdes brillantes), solo pueden atraer a las hembras hasta que han visitado a las orquídeas, colectado suficiente olor y dispersado en el ambiente. A pesar de la importancia de la polinización, esta es de las funciones ecológicas de mayor riesgo de desaparecer, por la llamada crisis de polinizadores. Las abejas son los polinizadores más importantes puesto que realizan el 70-80% de la polinización de todas las plantas silvestres y cultivadas. 

En el mundo hay 20 mil especies de abejas pero sólo el 4% son sociales, las demás son solitarias, es decir colocan sus huevos y los abandonan para un nuevo ciclo de vida. Mesoamérica alberga una gran diversidad de las abejas sociales del mundo, en especial tiene un grupo llamado abejas nativas sin aguijón, que además de ser sociales, son productoras de miel de alta calidad medicinal y organoléptica. Las mieles de abejas nativas de México y Centroamérica están catalogadas entre las mieles más raras del mundo.

La crianza de estas abejas es prehispánica, previa al maíz, fue la única fuente del sabor dulce antes de la llegada de los conquistadores y la introducción de la caña de azúcar. Son abejas que según registro tienen 2-3 mil años de ser cultivadas, su domesticación fue previa al maíz y son las mejores polinizadores de las plantas nativas, aguacates, achiotes, tomates, chiltomas, maíz, chiles, calabazas, frutas nativas, etc. Son polinizadores de los bosques y ecosistemas nativos, tienen un vínculo cultural muy profundo con las familias campesinas.  En los escritos españoles que describen a los pueblos de la Isla de Ometepe y Rivas en Nicaragua, dijeron que los indígenas eran amantes de la miel y de sus abejas, que las abejas eran mansas y desprovistas de aguijón.

Por la importancia de estas abejas en Mesoamérica cada dos años se convoca la comunidad científica internacional a discutir y presentar avances. Este año fue en Guadalajara,  contó con 11 países y 160 investigadores.

Los diferentes estudios presentados en el XIII congreso abejero mostraron:

-La tendencia de crecimiento de la meliponicultura en toda latinoamérica e innovaciones tecnológicas presentes, un nuevo modelo caja-tronco que protege más a las abejas de patógenos.
-Las altas propiedades medicinales, producto de la alta diversidad de polén que recolectan y nivel de especialización de estas abejas. Las cualidades del polen, propoleo y las mieles de abejas nativas resultan duplicar o triplicar las cualidades antibacterianas de la miel de apis, producto de contener ácidos esenciales que aíslan y destruyen los radicales libres de las bacterias.
-El mayor nivel de eficiencia como polinizador en diferentes cultivos, así cómo la importancia en el bosque.
-La historia evolutiva de muchas especies silvestres de abejas y nuevas características en su ciclo de vida y comportamiento.
-Las abejas todo el tiempo están cambiando y ajustándose al ambiente, cambios que exigen cambios en el manejo productivo basado en su biología
-La importancia de la conservación de las abejas para generar resiliencia ambiental, social, económica  y superar el declive en el que están las poblaciones.
-Estas abejas se encuentran en mucho riesgo de extinción, afectando la recuperación de los paisajes y los rendimientos agrícolas, más aún por la presión ecológica que hace la Apis mellifera. La Apis mellifera es nativa de Europa, en las Américas fue introducida por los ingleses hace 200 años en los estados del norte de Estados Unidos. Sus cualidades morfológicas no están adaptadas de la forma más eficiente a las plantas nativas, y su comportamiento de dominancia, afecta la sobrevivencia de las abejas nativas más aún cuando hay poca disponibilidad de alimento.

Por eso urge desarrollar acciones para fortalecer el conocimiento y las prácticas en abejas nativas. Poner en el centro la relación seres humanos- abejas y desarrollar una meliponicultura sostenible, basado en el entendimiento del ciclo de vida y comportamiento de las mismas. Abriendo un camino de oportunidades para la salud de las personas, la producción, los medios de vida y los paisajes de las familias campesinas pero desde la cultura local.

El comité organizador está anuente a organizar el siguiente congreso en Nicaragua puesto que no se ha hecho ahí hasta ahora y por la importancia del país para las abejas de Centroamérica. También hay oportunidad de maestrías y doctorados abejeros para personas interesadas que provengan de Nicaragua. Hay compromiso de la comunidad científica abejera de apoyar de forma más sistemática, los conocimientos abejeros, propios y locales, es decir ajustados a nuestros tipos de abejas, a los paisajes y la realidad sociocultural de nuestro país.

Propuestas para seguir fortaleciendo este trabajo:

-Organizar el XIII congreso mesoamericano de abejas nativas en Nicaragua, que las universidades, instituciones  se integren en la organización del congreso junto al equipo que ya lo organiza y la Red Nicaragüense de Meliponicultura que tiene varios miembros que han estado participando activamente en los últimos 10 años en este congreso.

-Organizar un curso de taxonomía especializada abejera. Conformar un grupo máximo de 10 profesores de taxonomía que realmente quieran aprender a identificar abejas. El Dr. Ricardo Ayala, el más famoso identificador de abejas quiere capacitar e identificar las abejas del Museo Entomológico de León, sus requerimientos son un grupo no más de 10 interesados para explicar bien, dos semanas y un laboratorio con mínimo 12 microscopios. También quiere llegar la Dra. Eunice Gutierrez de la Universidad San Carlos de Guatemala. Antes de esto necesitamos tener más esfuerzos de muestreos de abejas en diferentes puntos del país, y que con esos mismos especímenes se trabaje. 

-Que más estudiantes se involucren, de las facultades de biología, agronomía, desarrollo rural, antropología se  integren a hacer estudios. Yo les puedo apoyar creando puentes aquí con los distintos investigadores. Mientas más tesis e investigaciones biológicas nos podemos posicionar mejor como país, aplicar a proyectos y seguir investigando.  Así, de aquí a dos años podemos tener participación con más investigaciones y recibir con alegría el XIV congreso mesoamericano de abejas nativas.