"Nosotros los Revolucionarios, l@s hij@s de Sandino estamos llenos de Amor, nuestro corazón está lleno de Amor, de Amor hacia el Pueblo, de entrega"

Enviado por tortilla el Mar, 28/02/2023 - 06:20

Entrevista a la Compañera Brenda Rocha, Magistrada Presidenta del CSE, con el Periodista Alberto Mora

Revista En Vivo, Canal 4

27 de Febrero del 2023


Periodista Alberto Mora

Nos complace conversar con la Compañera Brenda Rocha, Presidenta del Consejo Supremo Electoral.

Brenda recibió, el 21 de Febrero de este año, en el 89 Aniversario del Paso a la Inmortalidad del General de Hombres y Mujeres Libre, Augusto C. Sandino, precisamente la Orden Augusto C. Sandino en su Máximo Grado “Batalla de San Jacinto”.

Queremos hacer esta entrevista para conocer su historia, para que nos cuente desde cuándo se involucró con todo este Proceso Revolucionario, y entendemos y sabemos que lo hizo desde muy temprana edad, Brenda es considerada una Heroína, gracias, Brenda, por permitirnos conversar con usted. Gracias.

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

Gracias por permitirme también contar una historia hermosa, que es una historia que no me pertenece, sino que le pertenece a Nicaragua, a esta Nicaragua Libre y Siempre Bendita.

Bueno, mi nombre es Brenda Isabel Rocha Chacón, originaria de Bonanza, de un Municipio de la Región Autónoma del Atlántico Norte, que se vive más ahí de las minas de Oro, que es el trabajo artesanal y también de la misma mina.

Lo que a mí me involucró dentro de este hermoso proceso Revolucionario, siendo niña, mi casa en el 1979 fue casa de Seguridad de varios Compañeros que llegaron, que ya estaban organizando la toma del Cuartel de la Guardia, en Mayo del 79, que es la toma el 28 de Mayo en Bonanza. Ya habían pasado varios Compañeros por mi casa de Seguridad que yo desconocía porque mi abuelita y mi mamá no nos decían precisamente por la seguridad de ellos; entre ellos está Manuel Calderón, “Rufo”, Serafín, René Viva y muchos otros Compañeros que pasaron por ahí, no los puedo reconocer a todos, pero sí varios Compañeros que pasaron por Bonanza.

Igualmente conocí, del Frente Sandinista, de la lucha del Frente Sandinista, a través del Compañero Julio Downs, que es un Compañero que cayó igualmente en el 82. Este Compañero estaba aquí en Managua y lo llevaron para Bonanza porque ya la Guardia lo andaba siguiendo; él estaba con Elvis Díaz Romero, que recientemente que lo mataron lo mandaron a él para Bonanza. Él estuvo en la casa y me contaba las historias de lo que ellos estaban haciendo como jóvenes estudiantes. Ahí empecé a conocer.

En el 1979 que se da el Triunfo de la Revolución, ya nosotros como Estudiantes, yo estaba saliendo de Sexto Grado, tenía 12 años con la Revolución, y se da el anuncio de la Cruzada Nacional de Alfabetización. Entonces yo le digo a mi mamá y a mi abuelita que yo voy a ir a la Cruzada, igual que mi hermano yo también quiero ir. Y me decían, no, usted es una niña, es una mujer; pero yo me puse bien firme porque yo quería ir. Y así fui a recibir las capacitaciones y me fui a la Cruzada en el 80.

Estuve en una Comunidad que se llama Siempre Viva, que igual es una presa hidroeléctrica cerca de una Comunidad Mayagna, y ahí dimos clases a toda la Comunidad. Fue la Brigada Vanguardia, la Primera Brigada Vanguardia de la Región Autónoma del Atlántico Norte en ese tiempo que estaba toda la Región, y nos dieron una bandera, recuerda, una bandera verde de Vanguardia, esa Brigada salió Vanguardia en la Cruzada.

Fue emocionante, fue mi primera escuela y creo que para todos los Jóvenes que participamos en esa Jornada hermosa de enseñarles a leer a Campesinos, a Obreros. Fue hermoso, porque nosotros fuimos no solo a enseñarles a leer y escribir. Nosotros dejamos nuestras comodidades en las casas para poder ir al campo a trabajar al lado del Campesino, porque nos levantábamos igual de madrugada a ordeñar las vacas donde habían vacas, a ir al campo a sembrar; a lavar, al río, porque a mí me tocaba ir con la señora que me tocó donde estar en la familia, Doña María.
Era una tablita que dormía, teniendo yo mi cama bien cómoda, una niña de 13 años, pero en una tablita dormía, porque ellos solo tenían una tijera y allí ahí dormían ellos, los dos señores y los dos niños que vivían ahí. En la mañana ellos se levantaban a ir al campo a sembrar, a lavar ropa, yo igual iba con ellos, y hasta la tarde dábamos las clases, que bajaban los de los otros caseríos y nosotros les impartíamos clases.

Fue una escuela hermosa, preciosa, para nosotros los jóvenes y adultos, como para los Maestros que nos condujeron para conocer toda esa historia que pasamos en los 80. Una Jornada hermosa, llena de amor, como dijo el Comandante Carlos Fonseca: “Y también enséñenles a leer”... ¡Y cumplimos!

Cuando regresamos de la Cruzada Nacional de Alfabetización, les dijimos, que estábamos ahí entregando nosotros como jóvenes: ¡Aquí cumplimos! Ordénennos cuál es la siguiente tarea. Y nuestra siguiente tarea fue continuar dando clases, porque seguíamos dando clases ya en lo urbano, a los señores que querían continuar aprendiendo más, porque fue una introducción esta parte de enseñarles a leer, pero también quedamos continuando dando esas clases.

Y ahí se formó la Juventud Sandinista, entonces nosotros ya integrados en la Juventud Sandinista estábamos dando clases por la tarde, íbamos en la mañana a clases y por la tarde dábamos las clases a los Adultos mayores, en sus casas nos reuníamos para darles clases, uno de ellos fue don Ramón Mendiola que fue uno de los Compañeros que cayó en el combate donde estuvimos, yo les estaba dando clases.

Se da la presión de la guerra impuesta por Estados Unidos y la mayor parte de los jóvenes y adultos salen movilizados hacia diferentes puntos; bueno, queda poca gente en el pueblo que no estaba organizada en las Milicias ni nada; entonces se empieza a organizar las Milicias Populares y nos empiezan a dar clases a nosotros de entrenamiento; nos llegan a decir quiénes quieren estar.

Llegan y nos dicen, yo estaba en Segundo Año en el 82, y nos dicen: ¿Quiénes son los que quieren ir a entrenarse, porque estamos viviendo la presión...? Bonanza es un Municipio que tiene pueblos cercanos, las comunidades cerca de Honduras, entonces por ahí se estaba organizando ya la Contrarrevolución. Y es así que Aarón Toledo, que es otro Compañero de la Juventud, y mi persona, cuando nos llegan a decir fuimos los primeros en decir: Nosotros vamos a ir a los entrenamientos. Y nos vamos a recibir el entrenamiento.

Mi abuelita y mi mamá me decían: Tu hermano ya anda movilizado, vos no podés dejarnos tampoco a nosotros. Pero yo les decía: Nosotros tenemos que dar el ejemplo, somos los jóvenes que debemos defender al Pueblo. Y así fue que empezó el entrenamiento en las Milicias, y bueno, se llega a Julio de 1982. En Julio de 1982, como está la presión de la guerra impuesta, además movilizándose la “Contra” atacando diferentes puntos, nos dicen que es posible que vayan a haber ataques a diferentes lugares estratégicos. Como ahí es una mina, que es la producción que venía a nivel nacional, del Oro, nos dicen que nos van a poner en diferentes puntos, y es ahí que nos movilizan unas semanas antes, y todavía mi mamá y mi abuelita me decían: ¡No, no vayas!

Yo tenía, como Miembro de la Juventud Sandinista que era del Comité del Municipio de Bonanza, me habían otorgado una Beca para ir a estudiar a Cuba estando yo en Segundo Año, y me dijeron qué quería estudiar. Yo quería estudiar Enfermería en Pediatría, porque me gusta el trabajo con los niños, yo era la que estaba organizando la ANS ahí, atendiendo todas las actividades de niños y niñas.

Entonces me dice el Compañero Secretario Político Departamental que tengo ganada esa Beca, lleno los documentos, y que espere. Pero en ese transcurso nos llaman a ser movilizados, yo soy una de las primeras, igual que Aarón, de la Juventud, en decir que íbamos a estar movilizados.

Cuando ya nos organizan por grupos, por  brigadas y escuadras nos toca a nosotros estar en Salto Grande que queda como a media hora del Municipio de Bonanza. Salto Grande es una presa hidroeléctrica que produce Energía y da agua al pueblo; es un pueblo de 4 o 5 casas y los trabajadores que eran los que vivían ahí, que se mantenían ahí.

Es así que llegamos 8 Compañeros, 10 porque habían 2 del Ejército, pero los 8 éramos Milicianos y los señores que también estaban en la Reserva que se fueron movilizados como Milicianos. Entonces habíamos 2 Mujeres y de ahí el resto varones, Doña Cristina Rugama que era mucho mayor, y entre las dos nos acompañábamos como Mujeres, porque se esperaba que para el 19 de Julio hubiera un ataque, no sabían adonde, pero tenían información que en alguno de los puntos.

Nosotros estábamos ahí cuidando la represa el 19 de Julio, pasamos en la trinchera desde el 18, 19, hasta el 20 en la mañana que salimos de la trinchera. Nosotros dormimos ahí en la trinchera 3 días ahí, porque nos dijeron que teníamos que estar pendientes, más el 19. Nosotros escuchamos el Discurso del 19 de Julio ahí dentro de la trinchera.

Cuando salimos el 20 de Julio en la mañana que ya nos fuimos a la casa donde estábamos, ahí mismo en Salto Grande, fuimos a bañarnos, a cambiarnos el uniforme porque teníamos 3 días de estar ahí. Entonces en la noche estábamos platicando y decíamos cómo nos habíamos sentido cada uno de nosotros, qué hubiera pasado, viendo diferentes escenarios, qué hubiera pasado si nos hubieran atacado, platicando entre nosotros.

Pero yo estoy recordando en ese momento a Julio Down que cayó el 19 de Junio de ese mismo año, tenía un mes, entonces yo les decía, aquí está el ejemplo de Julio y tenemos que seguirlo, no hablemos de muerte, hablemos de vida, les decía. Entonces Doña Cristina y Aarón empezaron a bromear entre ellos, y decir: Si nos hubieran atacado alguien tendría que quedar vivo, y ese que quedara vivo tendría que contar lo que nos pasó, lo valientes que fuimos todos por haber entregado nuestras Vidas.

Entonces a mí se me erizaron los pelos, y le dije: No, no hablen de muerte, ya les dije que no, hablemos de cosas bonitas; entonces organicemos, le digo a Aarón, una actividad para los niños y las niñas, de piñatas, porque no hicimos nada el 19 de Julio y siempre hacíamos actividades nosotros en el pueblo, en Bonanza, entre Aarón y yo. Sí, nos parece, dice Aarón, pero hay que dejar dicho aquí, como un pacto entre nosotros, que el que quede vivo o viva, que cuente lo que nosotros vivimos aquí. Entonces yo les volví a decir: No quiero escuchar eso, no quiero escuchar, y me fui,

Entonces ya después quedamos, en la mañana, igual, me dice, vamos a hacer las piñatas; vamos a hablarlo, pues, con la Comunidad. Entonces el Viernes 23 de Julio por la tarde que llegó a hacer reunión el Delegado de la Palabra de la Comunidad, así le llamaban, por la Iglesia Católica, nosotros aprovechamos y le dijimos a la Comunidad que queríamos a hacer unas piñatas y ellos dijeron que sí, que estaba bien.

La reunión fue el Viernes 23 de Julio, el Sábado 24 en la mañana nosotros salimos hacia el pueblo; René Joy que era el Político de la escuadra, René tenía una condición, le dio Polio, entonces él renqueaba de su pierna izquierda, pero él estaba ahí movilizado, era nuestro Político, era el que nos animaba, era el que nos daba ánimo, entonces nos fuimos Aarón, René y yo caminando hacia el pueblo, y dice: Después conseguimos un vehículo para traer las cosas.

Nos fuimos a Bonanza y conseguimos piñatas, caramelos, repostería, hasta el equipo de sonido de René llevó para que hiciéramos la fiesta de los niños. De todo llevábamos.

Nosotros cuando fuimos a la casa de Aarón, Aarón tiene un hermano caído, Arturo, que nunca se encontró su cuerpo; cuando llegamos donde la mamá para decirle, para verla y despedirnos porque ya íbamos de regreso, él le dijo: Hasta la Victoria Siempre, porque ya no voy a regresar. Yo le dije: No, no digás eso. Su mamá se puso a llorar y le dijo: Vengan, les voy a dar la Bendición, nos dio un beso a los dos en la frente y nos hizo la señal de la Cruz.

Entonces le dice ella, no me andés dando esas bromas porque mi corazón ya no está para aguantar la muerte de otro hijo. Entonces le digo a Aarón: No andés bromeando; porque él era así... Teníamos la misma edad. Después le dije, andá abrazá a tu mamá. Él la fue a abrazar, la besó. Después nos fuimos donde mi abuelita, a la casa, y le dijimos que ya nos íbamos; ella, igual nos dio unos panes dulces para que lleváramos para la fiesta de los niños y subimos para el lugar donde estaba la Casa de las Milicias.

Allí llegó el Secretario Político y me dice que me tenía que quedar, que era una orientación, me tenía que quedar porque el Lunes yo tenía que viajar hacia Managua porque la beca estaba aprobada y teníamos que viajar los que íbamos para Cuba. Y yo le digo: No, yo no me quiero quedar. ¡Quédese! Usted tiene que quedarse, sea disciplinada; no, le digo, yo no puedo hacer quedar mal, fui yo la que dije que íbamos a hacer la fiesta de los niños y tenemos que regresar.

Entonces le digo yo, sólo voy a hacer la actividad y mañana me regreso, que era el domingo 25. Está bien, yo mismo la llego a traer, me dice, pero dígale a su mamá que ya le vaya alistando las maletas porque usted se tiene que ir. Está bien.

Llegó René con una camioneta de la empresa a traernos, ya llevaba el equipo de sonido, las cosas, montamos todo y nos fuimos. Nosotros llegamos, quizás como a las 5, 5:15, llegamos y Doña Cristina estaba en la cocina, llegué alegre, y le dije, ya conseguimos las cosas y todo. Ella me dice: No sé qué siento, pero no sé si hacer esa fiesta... Porque es que yo llegué con la noticia también que me iba a ir. Entonces me dice: Ideay, me vas a dejar sola y todo eso... ¡Mejor no me siga contando!

Yo me fui para donde Don Eduardo, estando yo en la casa de Don Eduardo Medina que era el jefe de la planta hidroeléctrica, que era la casa que tenía mejores condiciones, porque él nos decía, vénganse las mujeres; nosotros no nos íbamos pero sí usábamos el baño de él.

Entonces cuando él me llega a golpear la puerta y me dice, la llaman, y llega Aarón: ¡22-22! ¡Salga! Cuando nos daban esa seña era porque algo pasaba. Yo salí y no miro a nadie en la casa donde estábamos, y yo todavía despacio me fui, agarré más magazines, me los eché en mi camisa de Miliciana, me eché en las bolsas y salí.
Nosotros tenía BZ, sólo había un Garand nada más; creo que René, tenía un garand nada más, o un M16, pero de ahí todos teníamos BZ, un fusil que costaba bastante manipularlo, y a veces se enconchaba.

Cuando yo llego     a la trinchera está Doña Cristina y Don Ramón Mendiola, dos señores ya mayores; adelante de mí estaba René que no está en trinchera está en lo plano, y José Zenón que se nos había unido allí en la Comunidad. Al otro lado de la planta que estaba la mejor trinchera, allí estaba Don Lázaro Ochoa con Aristides García; abajo yo estaba buscando donde estaba Aarón, y Aarón está abajo de la casa de Don Eduardo, apuntando hacia arriba.

Yo le pregunto a Doña Cristina, ¿qué pasó? Entonces me dijo, vino el Delegado de la Palabra a avisarnos que cuando salió de aquí la “contra” lo agarró y le preguntó cuántas personas habían, y dice que hoy mismo van a atacar; entonces, estamos preparando, ya sacamos a la gente me dice, ya está en la Casa Comunal que había allí, allí están todos, y en lo que estamos hablando así, empiezan los disparos desde arriba.

Periodista Alberto Mora

¿Qué hora era?

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

Eran las 5:30 de la tarde del 24 de Julio de 1982. Cuando nosotros volvemos a ver para arriba, hacia el cerro, eso estaba lleno de “contras”, y nosotros éramos 8 conmigo, estaban disparándonos desde allá arriba, iban tiro a tiro tirándonos; primero dispararon a René y nos gritaban que nos rindiéramos, pero nosotros respondíamos y respondíamos con tiros, y René les gritó la frase de Leonel Rugama: ¡Que se rinda tu madre!, y nos decía a nosotros nadie se rinde, no nos vamos, aquí vamos a morir con las botas puestas.
Él nos gritaba y nos animaba, y nosotros seguíamos disparando; le dispararon a él fue al primero que mataron, después a José Zenón, y nosotros en la trinchera donde estábamos, Don Ramón está disparando hacia arriba, yo estoy disparando hacia el frente porque en frente estaba el río; en el río había otra parte de la “contra” llenísimo también, y entonces nos disparaban de un  lado y otro.

Empezamos a disparar, de repente yo creo que estoy hablando con ellos y ya no me contestan ni Doña Cristina ni Don Ramón; ya va oscureciendo. El fusil se me enconcha, yo estoy dándole y en lo que estoy dándole yo siento que me dan, siento un calor en mi cuerpo, fue cuando me dieron en las piernas; entonces me arrecuesto y me pongo boca arriba, y como miro a Aarón que está disparando, le digo, ¡Aarón se me enconchó! Entonces me dice, usted puede, déle, si usted es la mejor tiradora.

Logro desenconcharlo y vuelvo a acomodarme para disparar, pero ya estoy con el dolor por las heridas en las piernas; de repente siento otro calor en mi cuerpo, porque cuando le entra un balazo a uno, uno no siente el dolor en el momento, sino lo que siente es como un calor en el cuerpo. Pero cuando me dan en el brazo allí si siento un calor más fuerte, fueron 14 balazos los que me dieron en el brazo derecho. Yo agarré el fusil con la izquierda, y digo, ¡Aaron, me dieron! y él me dice, no te movás, allí quedate.

Yo quiero seguir pero el fusil se vuelve a enconchar, y entonces me pongo boca arriba y me miro ya ensangrentada, yo me dije, tengo las tripas de fuera, y vuelvo a ver a mi lado y Doña Cristina ya estaba fallecida, ya la habían matado; vuelvo a ver a Don Ramón y ya le habían disparado en la parte de aquí, y solo quedó con el fusil así. De repente oí un estallido como bomba y fue una granada que le tiraron a los otros dos Compañeros que estaban más delante, Don Lázaro y Aristides.

Ellos empiezan a bajar (la “contra”) ya después que nos fueron matando uno a uno, bajaron y los sanguinarios y asesinos empezaron a golpear los cadáveres de los Compañeros. Eso fue doloroso para mí ver cómo los golpeaban y entré en estado de shock, yo me quería levantar y disparar el fusil, pero mi cuerpo estaba herido y no podía. Miré cuando a René lo ponen boca arriba y lo degüellan, y ellos bebiendo la sangre, parecen que andaban drogados, no hay otra palabra; igual a José Zenón.

Llegan donde Doña Cristina que estaba a mi lado, le arrancan la camisa y le cortan sus pechos, con un cuchillo la degüellan. Cuando llegan donde mí, yo contengo la respiración, yo quería levantarme, patearlos, dispararles; me patean y yo me contuve todo el cuerpo y la respiración, no respiré. En eso alguien gritó, quién, no sé, hasta hoy, gritó: ¡Viene el refuerzo, vámonos, viene el refuerzo!

Ya estaba oscureciéndose totalmente, y entonces empiezan a caminar. Cuando yo miro que empiezan a pasar en frente, no me degollaron ni nada porque alguien grito. Yo miro que pasan en frente, empiezan a pasar y allí iba Aarón. Aarón sabía que yo estaba viva, me volvió a ver, lo llevaban con las manos hacia atrás; se lo llevaron y fue el que encontraron más adelante totalmente torturado, parte de su piel se la quitaron y se lo llevaron.

Ellos se fueron, yo sentí que salí de mi cuerpo, volví a entrar, no sé cuánto tiempo pasó, no lo puedo decir, solo sé que de repente me desperté, empecé a arrastrarme con mi cuerpo, y en mi mano ya tenía el dolor más agudo, había perdido bastante sangre. Creí que estaba gritando, llamando a alguien, Gracias a Dios salió una de las señoras de ahí a buscar una leche para su niño, vio y dijo, alguien se está moviendo ahí, porque nos creían a todos muertos. Entonces ellas se acercaron, eran dos mujeres, y después llamaron a dos señores de la Comunidad y me llevaron cargada hacia donde estaba, a la Casa Comunal.

Allí estaba una señora que logró amarrarme las piernas y el brazo; cuando ella me quiere quitar la camisa yo le digo que no, porque lo que quiero es que vayan a salvar a mis compañeros, allí entré en estado de shock. Después llegó el refuerzo que entró y me sacaron para llevarme al Hospital de Bonanza donde me dieron los Primeros Auxilios. Mi mamá llegó y yo le decía, tienen que encontrar a Aarón, porque no lo encontraban y ya eran las 6 de la mañana y no lo habían encontrado, y les decía, tienen que ir a salvar, pero yo entraba en shock y volvía.

Me trasladaron al Hospital Militar, ingresé al Hospital solo venía pensando en los Compañeros y me decía, tengo que vivir y luchar para vivir para poder contar la Gesta hermosa, la vida que ofrendaron esos 7 Compañeros; porque no dejaron de disparar y luchar hasta el último momento para dar su vida, para defender la Patria.

Cuando entré al Hospital dice mi mamá, que entrando allí quedé un rato que no reaccionaba, después me hicieron algunas operaciones y trataron de salvarme el brazo. Pasé un tiempo con una vena artificial que me habían puesto, pero el cuerpo la rechazó. Recuerdo ese día que con la amputación de mi brazo mi mama lloraba y lloraba, y yo le decía: Mamá no llore si estoy viva. Pero yo no sabía la decisión que mi madre tenía que tomar, porque los doctores le habían dicho que tomara una decisión, y ella como madre quería ver a su hija viva; ella dijo que sí, que hicieran lo tuvieran que hacer.

Yo me desperté de la operación pero iba con una fiebre bien alta, tenía días de estar sin comer porque no me daba ganas de comer, y cuando me desperté sentí como un alivio, como cuando andás, como siempre lo he dicho, un zapato que te anda apretando y te lo quitás, y sentís el cuerpo relajado, así lo sentía. Llega el Doctor y me dice: Brenda, tuvimos que tomar una decisión, aquí está la Doctora que es una Sicóloga, y yo me digo, para qué trae una Sicóloga.

Me dice, ¿sabés el día que estás? Y yo me pregunto, ¿para qué traen una Sicóloga? Me pregunta, ¿sabés el día en que estás? Yo le digo que sí. ¿Cómo te llamás? Y yo le digo mi nombre y sigue con preguntas que le hacen a uno cuando se despierta en Recuperación. Entonces, me dije, ¡mis piernas! me vuelvo a ver mis piernas y tengo mis piernas, me vuelvo a ver el brazo y me vuelvo a ver aquí. Entonces  me puse a reír y le digo, Doctor, yo estoy bien. ¿Y por qué te estás riendo si yo no te he dicho qué es...?

Yo estoy bien, le digo; entonces, él me dice, la Doctora te va a explicar, y entonces le respondo: No, yo estoy bien, porque esto solo es una parte de mi cuerpo, mis Compañeros dejaron hijos, dejaron esposa, dejaron familias, y yo tengo una vida para poder seguir contando lo que ellos hicieron, así que no se preocupe, lo que quiero es que le diga a mi mamá que me tenga un vaso de Cacao y un pollo, porque tengo mucha hambre.

¿Por qué? Porque yo digo, esto sí es un sacrificio por la Patria, pero ellos ofrendaron su vida, y como hicimos ese compromiso ese 20 de Julio del 82, que quien sobreviviera iba a contar esta Gesta, no sabíamos qué iba a pasar pero sí paso. Después ya vino a visitarme el Comandante Daniel, el Comandante Borge, y me decían: ¿Qué necesitás? Yo nada, que atiendan a las familias de los Compañeros y Compañeras.

Pasé todo el tiempo de Recuperación en el Hospital Militar, que la mayor parte de mi vida la he pasado allí con las atenciones médicas. Después el Comandante Borge me dijo que íbamos a ir a la Unión Soviética para el tratamiento y ponerme una prótesis. Fui a la Unión Soviética y estando allá con toda la recuperación me dieron una prótesis, la usé un año, no la uso, yo la tengo, pero no la uso, porque para mí esto significa mucho, para mí es aquí donde están representados ellos y ellas, Doña Cristina y todos los Compañeros.

Estando allá se dan varios ataques en Nicaragua y entonces yo le decía al Embajador, dígale al Comandante Borge y al Comandante Daniel que yo quiero regresar, porque siento que debo hacer allá algo, yo que necesito ir a integrarme a las Milicias, yo necesito hacer algo, yo me siento bien y tengo que regresar.

En el 83 se da la muerte de los Compañeros de San José de las Mulas, entonces le dije al Compañero Jacinto que era el Embajador, necesito regresar y es así que regreso a Nicaragua. Y como lo dije en el 83, el 1º de Mayo en la Plaza de la Revolución, regresé a integrarme y a continuar el trabajo, la labor como Juventud Sandinista con los jóvenes, el trabajo que nos toca. En ese momento nos tocaba la defensa dela Patria, la defensa de la Revolución decirle, y le dije: “Comandante, aquí está mi otro brazo para la defensa de la Paz, para la defensa de la Revolución”, porque quisieron arrebatarme la Vida, pero conmigo están esos siete Ángeles y continúan, y cada paso que doy es por ellos, es por la Revolución, es por la Paz.

Ese 1º de Mayo para mí fue una lección porque también me encontré a las Madres de los Héroes de San José de las Mulas, las abracé y les dije, supe los sucesos y sé lo que sienten ustedes, y aquí estaremos los de la Juventud Sandinista trabajando para la defensa de la Revolución.

Nos tocó esa etapa, también una Escuela muy difícil pero con una entrega que nos dimos con amor, con compromiso, y así me quedé en Managua trabajando en la Casa Nacional de la Asociación de Niños Sandinistas, luego continuamos nuestro el trabajo con la Federación de Estudiantes; fui Presidenta Regional de Managua y después Presidenta Nacional de la Federación de Estudiantes de Secundaria.

En ese transcurso se dio la II Alfabetización, estuve en San Francisco Libre, estuvimos organizando todo lo que era la Cruzada para también reforzar; y bueno, allí veníamos haciendo todas esas tareas, esa Jornada. Igualmente, el Comandante Borge me decía, hay que estudiar, trabajando por la Revolución pero también preparándose. Terminé mi Secundaria y estudié Derecho, en el estudio también trabajando con la UNEN, estudiando Derecho en la defensa también del 6%, logramos lo del 6% trabajando a diario en la defensa de ese 6% que nos quisieron arrebatar el estudio gratuito.

Recordemos cómo veníamos retrocediendo, en ese proceso de Educación que se había dejado. Y bueno, aquí estamos en la lucha por la defensa de la Paz, estamos en una nueva etapa de la Revolución, y aquí en estos Nuevos Tiempos a los jóvenes, las jóvenes les decimos, es otro tipo de lucha, es más difícil, porque claro nosotros estábamos con el fusil, los teníamos

de frente, pero ahora es una lucha ideológica en las Redes, y Les digo, sigan defendiendo.

Periodista Alberto Mora

Usted es Presidenta del Consejo Supremo Electoral, y al inicio de esta entrevista yo la llamé Brenda, y es que no hay otra manera de llamarte, sino Brenda, porque sos parte de la Historia y por eso me doy esa licencia de llamarte Brenda, porque estás en la Historia de lucha de Nicaragua. Todos conocimos tu gesta heroica, tu valentía y tu coraje, y bueno, todo esto que nos has contado sirva muchos de los jóvenes.

Quizás muchas personas no saben lo bárbaro que eran, porque solo me hace pensar en unas bestias a los que hicieron eso; porque claro, estábamos en guerra pero son actos de bestialidad, actos de extrema barbarie. Es decir, eso te tocó vivir y ver, las mutilaciones a tus compañeros degollados, eso es lo que había, eso es lo que hacían, y eso es lo que intentaron hacer en el 2018 también; es decir, esa actitud bárbara solo se puede ver en gente sanguinaria y bueno, tu historia es una  historia de valentía y coraje, nos llena de mucho orgullo pero también nos inspira mucho respeto hacia tu figura.

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

Nosotros los Revolucionarios, l@s hij@s de Sandino estamos llenos de Amor, nuestro corazón está lleno de Amor, de Amor hacia el Pueblo, de entrega, no estamos llenos de odio, y eso que hicieron con mis Compañer@s, eso fue sanguinario. En en el 2018 lo reviví como lo platicábamos con mi Madre, y decíamos, es la misma gente llena de odio, cómo se pueden llenar de odio hacia el mismo Pueblo, cómo mataron, cómo destruyeron en el 2018.

Nuestra Familia fue asediada en el 2018 y ver cómo Compañeros, tantos Compañeros Policías, civiles, cómo fueron asesinados; es la misma Historia, y nosotros lo que vamos dando, y lo vemos cada día, por lo que luchamos es contra la Pobreza para que nuestro Pueblo salga adelante; no estamos llenos de odio sino de Amor, de Entrega. Como lo he dicho siempre, yo no represento a Brenda, sino represento a esos siete Compañeros y Compañeras que han ido cayendo y que ofrendaron su vida para que hoy nosotros respiremos la Paz, y hoy podamos tener Educación, Salud.

La Costa Caribe, tanto Sur como Norte, el desarrollo que hay ahorita para los que vivimos en el tiempo, como me decía mi Madre, yo tuve que ir a estudiar a Bluefields la Secundaria

me decía mi mamá, porque no había posibilidades; para venir a estudiar a Managua se tenía que venir en la carretera por una semana porque los caminos eran horribles; ahora tenemos Carreteras, tenemos Comunicación, Energía. Todos esos sueños aquí están, como lo dijo Sandino, como lo dijo Carlos, aquí están hechos esos sueños por nuestros Héroes.

Periodista Alberto Mora

La generosidad de la Revolución Brenda, en esa primera etapa después te tocó ver al sanguinario que dirigió ese ataque.
Palabras de Brenda Rocha

El Comandante Borge, yo estoy en clase en ese momento, y me llegan a llamar que el Comandante Borge iba a dar una conferencia y yo tenía que estar ahí. Yo llego al Rubén Darío y recuerdo también que llegó Lucas Rodríguez, un niño al que le habían matado a toda su Familia en San Rafael del Norte. Cuando nosotros llegamos, me dice el Comandante Borge, mi niña, espero que usted comprenda lo que vamos a hacer ahorita, después platico con usted. A nosotros nos sentó a los dos juntos a este lado, él en medio, y al otro lado estaban dos personas, como estoy de frente no veo quiénes son.

En lo que él está hablando que lo que quiere Nicaragua es la Paz y lo que está haciendo la Revolución; la Revolución hace su venganza con Amor, con entrega. Dice, están dos personas aquí, está Brendita, está Lucas, y ya dice el nombre de las dos personas ahí, una de ellas dirigió el ataque donde estuvo Brenda y el otro fue el que asesinó a toda la Familia de Lucas. En ese momento yo me quedo así... Y digo, ¡qué es esto!

Cuando salimos les dio el indulto, les dio la libertad, que se fueran a vivir su vida cotidiana; por supuesto que ellos no regresaron a la vida cotidiana, hicieron más cosas malas. Pero el Comandante Borge cuando llegamos a la casa, yo en silencio porque no entendía qué estaba pasando, digo, que va a pensar mi Familia o la Familia de los Compañeros.

Cuando llegamos a la casa, él se sentó a platicar conmigo, y me dijo, la Revolución necesita dar ejemplo de Paz, de Tranquilidad por nuestro Pueblo: Ese gesto que hicimos no es fácil, pero se tiene que hacer para decir aquí estamos por el Pueblo para dar y defender la Paz. Me dijo, el perdón es parte de la defensa, pero en ese momento no lo comprendí.

Ahora que en el 2018 el Comandante Daniel hablaba de toda la Paz para poder continuar el avance de esta nueva etapa de la Revolución, terminé de comprenderlo. Porque la Revolución es eso, la Revolución es Paz, la Revolución es Amor, nosotros no amamos la guerra, si hay otras personas que tienen odio, que no comprenden el trabajo por el Pueblo, que no aman a su Pueblo, que no estén aquí, pero los que amamos nuestra Patria aquí estaremos defendiendo la Patria, defendiendo nuestra Nicaragua, defendiendo todo lo que dejaron nuestros Héroes y Mártires.

Nicaragua y su Pueblo es un Pueblo de lucha, es un Pueblo arraigado en sus Raíces Indígenas, y por tanto, ese es el coraje que tenemos, de defender nuestra Soberanía, porque esta Nicaragua es nuestra, de nadie más, es nuestra.

Periodista Alberto Mora

Así se le dio la amnistía, después siguieron en lo mismo actualmente, en un acto también de generosidad se les envía donde sus amos. ¿Qué mensaje les enviarías a la juventud actual?

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

A esos jóvenes, a esas jóvenes, que continúen en esa lucha contra la pobreza, como les digo, en estos nuevos tiempos no es fácil la lucha porque es una lucha cibernética, es una lucha ideológica, es una lucha del bloqueo que nos tienen. Nosotros debemos ser más firmes que nunca ahora, más firmes en amar a nuestra Nicaragua, porque nosotros debemos dejar ese Legado a las nuevas generaciones, y así ellos como jóvenes de ahora tienen que dejar ese Legado, el que nos dejó Sandino, el que nos dejó Carlos, el que nos dejó el Comandante Borge, lo que nos enseña diario el Comandante Daniel y la Compañera Rosario, toda es lucha que se da, y en cada una de las etapas de la Revolución, sí es diferente los procesos, digamos los momentos, pero no es diferente la lucha, es igual.

Entonces, sigan firmes, sigan adelante, amen a su Patria, defiendan su Patria donde tienen que estar, si les dicen, a vos te mando a que cuidés, a contar qué es lo que pasa aquí, en un centro de votación y te mandan allá afuera y te dicen, tiene que contar cuántas personas, hacés el mejor trabajo donde te manden, con Amor, con Cariño, con entrega. Donde te pongan, donde te digan que tenés que ir.

Si la Revolución te dice, aquí tenés que estar, hacelo con Amor, donde sea, donde sea pero con Amor, con Cariño, con entrega, con compromiso, porque cuando uno lo hace así, es que estás amando a la Patria, estás queriendo a la Revolución, estás siguiendo el ejemplo de Sandino, el ejemplo de Carlos, el ejemplo del Comandante Borge, del Comandante Daniel, de la Compañera Rosario. Esos pasos son los que tenemos que seguir.

Periodista Alberto Mora

Recibiste la Orden Augusto C. Sandino en su máxima expresión Batalla de San Jacinto, ¿qué sentiste, qué se te vino a la mente en ese momento cuando mencionaron tu nombre en el Decreto, luego el Comandante te impuso la Orden?

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

A mí se me vinieron las imágenes de los Compañeros, esa fue la primera imagen, y di Gracias a Dios, gracias a mi familia, gracias al Comandante Daniel y la Compañera Rosario, por el Reconocimiento. Porque ese reconocimiento cuando me dijeron me conmocionó y me sigue conmocionando porque es un Reconocimiento de alto rango en el país. Cuando me dicen, se me vienen las imágenes de los Compañeros y digo, aquí está, aquí está el Reconocimiento a ustedes, de entrega, de compromiso de que no han dejado que yo decaiga para seguir adelante en la Defensa de la Revolución, en la Defensa de la Patria.

Bueno, se vinieron las imágenes de tantos Compañeros que quedaron ahí, y bueno, también imágenes de esta Hermosa Nicaragua que digo, a seguir adelante, a seguir adelante por la Belleza de Nicaragua, por lo que tenemos, por lo riquísimo que somos, porque cuando uno es verdaderamente Patriota sabe lo que significa la Dignidad, la Soberanía, y nosotros ni nos vendemos, ni nos rendimos,  y aquí estamos, estoy viva para contar esa Historia de Amor, de Ejemplo y de Compromiso.

Periodista Alberto Mora

No solamente llevás en tu pecho la Orden, a Sandino, sino que también llevás a Camilo Ortega, también hay una Condecoración del Pueblo cubano; esto lo estamos haciendo de forma muy natural. Esta es la Orden Sandino que te acaba de ser otorgada, que llevás en tu pecho con orgullo. ¿La Orden Camilo Ortega cuándo te la otorgaron?

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

La Orden Camilo Ortega fue entregada en 1990 por el Comandante Daniel, a Compañeros y Compañeras de la Juventud Sandinista, varios de ellos desmovilizados del Servicio Militar, y la única mujer que recibió ese día que fui yo, y que la recibí con mucho orgullo. Camilo Ortega significa muchísimos ejemplos para nosotros. Igual, la Orden Abel Santamaría que me la entregó el Comandante Fidel Castro; Abel Santamaría es un ejemplo vivo para la Juventud en Cuba, igual para nosotros que conocimos la Historia.

Periodista Alberto Mora

¿Esta fue en qué año?

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

Esta fue en el 85.

Periodista Alberto Mora

Finalmente, y desde la parte de lo que representa, lo que significa vivir sin un miembro como tu brazo, ¿significó mucho tiempo para acostumbrarte, para adaptarte Brenda? ¿Cómo lo tomaste?

Palabras de Magistrada Brenda Rocha

Esa es una parte de la Historia que es bonita contarla, gracias por no dejarla fuera, porque recuerden que yo venía de impartir clase en la Cruzada; entonces desde que me monté en el avión para ir a la Unión Soviética, yo le pedí al Comandante un cuaderno y un lápiz de grafito; entonces yo empecé en el avión a hacer mis primeros trazos, como les enseñé a mis Estudiantes en la Cruzada. Empecé a hacer tracitos y tracitos, y todos los días me ponía; después, a hacer círculos, y así volví en mi mente a dar órdenes a la mano izquierda que tenía que escribir.

Cuando regresé a Nicaragua le dije al Comandante Borge, ya aprendí a escribir con mi mano izquierda, y me dice el Comandante, qué orgulloso me siento porque aprendiste rápido. Al inicio me temblaba la mano, igualmente para mudarme; He sido muy independiente, así me crió mi abuelita, mudarme para mí era muy difícil, pero aprendí para no depender que me vistieran.

Hay momentos difíciles, hay cosas que no puedo hacer sola, no puedo decir que soy totalmente independiente, cuesta, pero uno poniéndose con valentía puede hacer las cosas, y aquí estamos las mujeres representando al Pueblo de Nicaragua con orgullo.

Periodista Alberto Mora

Muchas gracias, Brenda, muchas gracias, Magistrada-Presidenta del Consejo Supremo Electoral. Ha sido una conversación extraordinaria y conocer esta Historia de primera mano, esos recuerdos que te traen mucho dolor es duro, te traen mucho dolor, pero sobre todo su tenacidad y su constancia en este Proceso. Yo estoy segura que este es un puesto que usted no pidió, yo estoy seguro que adonde usted le digan que va a ir, va a ir, y ese es el consejo que usted nos ha dado.

Así que yo le agradezco por habernos permitido conversar con nosotros.  Muchas gracias.