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REGION : Entrevista a Julio Muriente Pérez co-Presidente del Movimiento Independentista de Puerto Rico

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Entrevista a Julio Muriente Pérez co-Presidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico
Revista En Vivo con Alberto Mora, 11 de marzo del 2010

Periodista Alberto Mora

Le damos la bienvenida a nuestro invitado, el Doctor Julio Muriente Pérez, co-Presidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico y Catedrático de la Universidad de Puerto Rico en el Recinto de Río Piedra, Facultad de Ciencias Sociales, Departamento de Economía. Gracias doctor por acompañarnos esta mañana.

Entendemos que ha estado ocupado en su visita a Nicaragua con algunas conferencias que ha dictado en la Universidad Nacional Autónoma de nuestro país. Quisiera que nos hablara un poco en el contexto de su llegada, los objetivos de su visita, y después hablamos del concepto interna-cional, la lucha independentista de ustedes en Puerto Rico.

Palabras de Julio Muriente

Primero que todo, muchas gracias por esta invitación tan amable y agradable, de poder estar ante el hermano pueblo de Nicaragua a través del Canal 4. Mi visita corresponde a varios propó-sitos, uno, de carácter académico, como tú muy bien señalas. Ayer estuve en la Universidad Nacional Autónoma ofreciendo una conferencia a un grupo muy nutrido de jóvenes, un poco, dando a conocer la situación de Puerto Rico, en el contexto histórico, político, la realidad de una nación bajo dominación colonial, el hecho de que se viera a través de mí, de que seguimos siendo fuertemente caribeños, latinoamericanos, hispano-hablantes, hermanos de la Región.
Además, he podido sostener algunas reuniones importantes con compañeros de la dirección del país, del Gobierno y del Frente Sandinista de Liberación Nacional, renovando e imprimiéndole más energía a una relación ya histórica, de hermandad y de compañerismo.

Periodista Alberto Mora

Esa visita y esta experiencia nicaragüense, ¿cree que aliente más aún el Movimiento Independentista de Puerto Rico? Si nos habla un poco de la lucha de este Movimiento Independentista puertorri-queño. Recuerdo la estrofa de una canción que decía: “que bonita bandera, es la bandera puertorriqueña; más bonita se viera si los yanquis no la tuvieran...” ¿se recuerda? Ese Movimiento, la constancia del Movimiento y sobre todo, no perder la esperanza acerca de lo que se puede lograr con el empeño de un pueblo.

Palabras de Julio Muriente

Primero, tengo que decirte que en este momento histórico... y esto lo digo, no panfletariamente, ni por adulación, pero en este momento histórico, Nicaragua es un país de avanzada en la lucha anticolonial y en la lucha de solidaridad con la causa de Puerto Rico. Tenemos muy presente, por ejemplo, las expresiones contundentes del Presi-dente, compañero Daniel Ortega, en la Cumbre de Trinidad y Tobago, cuando él señalaba: hay dos grandes ausentes en este evento, decía él, Cuba y Puerto Rico.

Y pensábamos después nosotros: bueno, Daniel pudo haber dicho, hay un solo ausente, refiriéndose a Cuba; pero, muy voluntariamente, muy solidaria-mente, Daniel expresó: hay dos ausentes, y uno de ellos es Puerto Rico, que además de estar ausente, como lo está Cuba, lo está en el con-cierto de naciones soberanas e independientes en América Latina.

De la misma manera, en otros Foros interna-cionales donde hemos estado presentes, por ejemplo, en el Movimiento de Países No Alineados, el compañero Canciller Samuel Santos, dio una expresión contundente. De manera que Nicaragua es vanguardia en el apoyo a la causa de Puerto Rico, en particular, y a la causa de la descoloni-zación. Porque no somos la única colonia que prevalece, aunque ciertamente son muchos menos que las que había hace medio siglo... el colonialismo sigue siendo un problema y sobre todo en la Región de nuestro Caribe. Por eso nos concierne el crear conciencia de que hay un problema no resuelto.

Hay problemas de colonialismo muy serios que nos conciernen y que podrían perjudicarnos; por ejemplo, Europa está metida de cabeza en El Caribe, digamos, los Países Bajos, Holanda, a través de Aruba, Bonaire y Curacao. Incluso, se habla que es del interés de los Países Bajos, anexar orgánicamente, no ya como colonia, anexar, por ejemplo, a Bonaire, convertirla en Holanda, de la misma manera que Francia ha convertido a Martinica, a Guadalupe y las Guayanas Francesas en Francia... o sea, para todos los efectos prácticos, políticos, Francia está metida en El Caribe, porque Guadalupe, Martinica y las Guaya-nas, es como decir Hawai a los Estados Unidos.
De la misma manera los británicos poseen las Islas Vírgenes, llamadas Británicas; y los esta-dounidenses poseen las Islas Vírgenes, llamadas Estadounidenses y, a Puerto Rico. Y precisamente en estos días, la Presidenta de Argentina llamaba la atención, una vez más, sobre el tema de Las Malvinas, y cómo los británicos están ahí queriendo apoderarse de las riquezas petroleras que hay en el fondo marino.

De manera que estamos hablando de un tema que no es del pasado, es muy del presente, y por eso la presencia nuestra en Nicaragua tiene ese gran objetivo, de llamar la atención de que hay un problema de colonialismo; que si incluso a usted no le preocupa el destino de los pueblos ahí, sufriendo el colonialismo, preocúpele el destino de su propio país. El Presidente Chávez de Venezuela, por ejemplo, acusaba de que aviones espías, amenazantes a la Soberanía Nacional de Venezuela, de donde partían eran de Aruba. O sea, estamos hablando de que estas colonias se convierten en enclaves.

Por lo tanto, hay que crear conciencia de que es un problema del presente, que tiene que ver con la solidaridad con estos pueblos, en el caso nuestro, con el pueblo de Puerto Rico que, debo decir, y ahí retomo el segundo punto de tu pregunta... nosotros no somos un territorio, no somos una finca privada, no somos un grupo de gente ahí, realenga, como reses... ¡somos una nación! Y una nación bajo dominación colonial.

Una nación que tiene derecho a la Autodetermi-nación e Independencia. Una nación con Historia, con lucha política, con Literatura, con Cultura, con lengua, con valores, con religión, con todos los componentes fundamentales de una nacionalidad, pero que lleva ya, casi 516 años bajo dominación colonial: 405 España, casi 112 Estados Unidos.

Periodista Alberto Mora

La conciencia en el pueblo puertorriqueño, acerca de la necesidad de buscar la Autodeterminación y decir ¡basta ya de imposición colonial!

Palabras de Julio Muriente Pérez

Esa pregunta es muy importante... Creo que noso-tros hemos avanzado extraordinariamente en lo que tiene ver con la conciencia nacional. Recuerda que en el colonialismo, la intención del coloni-zador es que el colonizado no cree conciencia de sí mismo; el colonizador trata al colonizado como cosa, no como sujeto. En el momento en que esa “cosa” adquiere conciencia de sujeto... yo soy un Ser Humano, yo soy una sociedad, yo soy un pueblo, distinto al que me domina, en ese momento comienza el proceso de descolonización.

Así fue en nuestra América durante el Siglo XIX, así está siendo en el caso de Puerto Rico, donde la inmensa mayoría de la población, sino toda, se afirman puertorriqueños y puertorriqueñas, pri-mero que todo, distinto al estadounidense. Que ya es un paso enorme, esa conciencia de que soy distinto, por lo tanto, mi destino no tiene por qué ser el mismo que aquél. Desde ahí entonces, el proceso más complejo es... ¿qué hacer con ese Ser que soy? ¿qué hacer con esa conciencia?
Y un país que ha vivido más de medio Milenio bajo dominación colonial, donde otro ha decidido... ¡no perdamos de vista eso! Los últimos hombres y mujeres libres de la tierra nuestra, fueron los taínos; o sea, hace más de medio Milenio, alguien ha decidido por nosotros, y nosotros no hemos tenido ni un solo instante, ni siquiera para hacer las cosas mal hechas. Por lo tanto, crear conciencia de que soy capaz, yo, libre y soberanamente de hacer las cosas, es tarea harto difícil.

Pero en ese proceso estamos, y hay un país muy insatisfecho. Yo te diría que, lo que es la generalidad del estado de ánimo es la insatis-facción del estado de cosas vigentes. O sea, Estados Unidos convirtió a Puerto Rico, en la primera mitad del Siglo XX, en una gran planta-ción azucarera; posteriormente lo quiso trans-formar en un enclave moderno de industria, ¡y efectivamente lo logró! Luego de la Segunda Guerra Mundial, surge las Naciones Unidas y ellos se vieron precisados a crear, a dar la impresión de que ahí no había problema colonial, y entonces crearon el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, para querer dar la impresión de que el colonia-lismo había sido dejado atrás. No lograron engañar a la Humanidad, porque era evidente que ellos seguían mandando, seguían dominando, decidiendo y, que tras la fachada del Estado Libre Asociado, prevalecía el colonialismo, hasta el día de hoy.

Puerto Rico es una sociedad moderna, modernizada, en función de los intereses industriales esta-dounidenses, que quisieron convertir a Puerto Rico en un gran enclave industrial. Pero ese modelo industrial ha ido colapsando, y ha ido colapsando porque ha sido un modelo económico que ha dependido fundamentalmente de la inversión extranjera, pero no de la acumulación de capital. No, el capital que genera la inversión extranjera se va, por lo tanto, lo que queda es apenas el salario, y por consiguiente, todo conduce al empobrecimiento. Quienes se enriquecen son los dueños de las industrias.

Decir que Puerto Rico es un país industrializado, es una falacia. No, Puerto Rico es un país que ha sido enclave de las industrias de otros. Por lo tanto, los otros se llevan las ganancias. Eso ha llevado a que desde los años 70, se precipita una crisis estructural del modelo económico, ya no una crisis coyuntural. De forma tal, que los puertorriqueños estamos ante el dilema, qué hacer con el país, qué hacer con nuestra sociedad, habida cuenta de que todos coincidimos de que esto no pare más, como decimos allá, que esto ya no produce más.

Ese es el gran debate que se genera en este momento en Puerto Rico: hacia qué rumbo vamos a andar, cómo vamos a conducir nuestro destino. Y ahí es que surge entonces, con más fuerza, el planteamiento de la Soberanía Nacional, porque decir que somos “nación” en Puerto Rico, puede lucir hasta subversivo. Porque somos, sin lugar a dudas, una nación esencial. Si tú me escuchas hablando como caribeño y latinoamericano... bueno, yo no soy un bicho raro en mi país, yo soy nada más un hijo de una nación. ¡Ah! Lo que no somos es una nación plena, porque la plenitud de la nación se alcanza con la Soberanía.

Cuando yo escuchaba al compañero médico, hace unos minutos, explicarte cómo, desde la pers-pectiva de la Soberanía Nacional, se tomaban medidas para avanzar en la prestación de salud a las mujeres nicaragüenses, yo decía: bueno, esas son las cosas que se pueden hacer cuando tú tienes Soberanía Nacional, que no es otra cosa que Poder para hacer las cosas... ¡Ah! Luego te criticaré si las haces bien, regular, o mal... ¡pero tuviste el poder para hacerlas!

Nosotros no tenemos ese poder... y ese es el gran reclamo que estamos haciendo los puertorriqueños. Claro, es una lucha muy desigual. Ustedes los nicaragüenses saben lo que es tener a los yanquis en su tierra, ¡una lucha muy desigual! Nosotros hemos dado unas batallas en el siglo XXI en particular, muy importantes. Ustedes están muy atentos, lo han estado a la lucha de Vieques, por ejemplo, que fue una lucha que logró recoger la solidaridad planetaria. Y venimos aquí a tocar puertas a nuestros hermanos y hermanas, y decir-les: ¡estamos dando la batalla ahí! ¡Ni un solo día nos detenemos! Pero necesitamos solidaridad, como ustedes la han necesitado, porque es un asunto de todos. Todos nos ayudamos a todos, en este esfuerzo.

Periodista Alberto Mora

Quería pedirle un comentario acerca de lo que está ocurriendo en América Latina... formas de dominación todavía existen lamentablemente en nuestros países, aunque formalmente no le llaman a los países nuestros, Estado Libre Asociado... pero sí sabemos que el gringo manda y pone la bota, es lo que se conoce como neocolonialismo... pone la bota y dice: vas a hacer lo que yo te diga en las Naciones Unidas, vas a hacer esto en la OEA; lo que pasó en Honduras, por ejemplo, no me gusta este, sacámelo; las bases en Colombia; metete a Ecuador; el otro que tienen en Colombia... El Imperio hace cosas como irse a Irak, ¡y qué importa, voy a matar gente...! ¡y no le importa! Violentando la Soberanía Nacional de Irak.

Palabras de Julio Muriente Pérez

Por eso le cae un Premio Nobel de la Paz ¡con dos guerras!

Periodista Alberto Mora

Y Nicaragua rescata de nuevo Soberanía... yo creo que por tercera vez, porque el General Sandino, la Revolución Sandinista, después hay un período de 16 años en el que la dominación era evidente, y la actitud borreguista, pero no sólo eso, sino la actitud de siervo frente al amo, era evidente; y Nicaragua de nuevo rescata su Soberanía, su Independencia, rescata su Nacionalidad, su antiimperialismo. ¿Cómo lo ven ustedes dentro del Movimiento Independentista...?

Palabras de Julio Muriente Pérez

No quiero ser reiterativo, pero también esa es una pregunta importante. Y es una pregunta impor-tante que nos mueve a ser muy escrupulosos en el análisis de lo que está aconteciendo en América Latina y El Caribe, sobre todo durante la pasada década. Creo que debemos ser optimistas, porque es alentador ver los triunfos que vamos alcan-zando, pero a la misma vez, tenemos que ser muy cuidadosos, muy ecuánimes en el análisis.

Después de todo, muchos de estos triunfos que hemos alcanzado durante los pasados años, han ocurrido por la vía de Procesos Electorales. ¡Qué casualidad que estemos hablando de esto, justo un día que estás viendo el cambio de Mando en Chile... 11 de marzo! Porque la experiencia chilena de los años 70, ¡no la podemos olvidar! O sea, aquella llamada Vía Chilena al Socialismo, que el muy respetado Presidente Salvador Allende insistía en defender, como que era la ruta que iba a conducir a una victoria estratégica: “Hemos ganado las Elecciones, seguiremos sumando adeptos y en su momento tomaremos el Poder verdadero y definitivo”. Lo que sucedió fue que tres años después, se dio aquel terrible golpe de Estado, cuyas consecuencias duraron 17 años, y que hoy trágicamente, vemos cómo, un aliado de aquella dictadura, asume la Presidencia de Chile.

Por lo tanto, sin subestimar el valor enorme de lo alcanzado en estos Procesos de la pasada década, tenemos que ser cautelosos de que, sólo si a partir de las victorias comenzamos a trans-formar desde adentro las estructuras exis-tentes... porque fíjate que es desde las demo-cracias burguesas liberales que se han dado estas victorias. O sea, una victoria electoral no es en sí misma una Revolución, ni mucho menos... ¡ah! podrá ser revolucionario lo que tú hagas a partir de esas victorias, que la acumulación de fuerzas te ha permitido desarrollar.

El caso de Nicaragua es un caso elocuente, ¡esto es casi fantástico! Yo, que he seguido el rastro del proceso desde hace tantos años, te lo digo. Esto es algo, realmente, que nadie lo hubiera imaginado... que 16 años después retornara con esta energía. Además, con algo que yo creo que es un extraordinario valor del Frente Sandinista y de su dirigente principal, el compañero Daniel, que es la extraordinaria consistencia y perse-verancia. Si hay algún ejemplo de consistencia y perseverancia, es el de Nicaragua Sandinista.

De forma tal, que yo creo que vamos a apostar todos a la victoria, pero atentos a que el enemigo ni mucho menos se ha rendido, a que el enemigo va a querer, incluso, reivindicar lo que, después de todo fue quien creó esa táctica de lucha a los procesos participativos de carácter electoral, para manipular históricamente. O sea, los Procesos Electorales latinoamericanos no se hicieron para que triunfaran Revoluciones, ¡todo lo contrario! Por lo tanto, este año 2009 y lo que va del año 2010, ha sido muy aleccionador.

Hay cosas negativas que terminan siendo lecciones positivas. Creo que la lección de Honduras es importantísima, para que no fantaseemos, para que no creamos que esto es “abra-cadabra.” Creo que la lección de Colombia, y la lección de las elecciones de Panamá, donde la extrema derecha triunfa, son bien importantes, como creo que la lección de Chile es bien importante. Porque nos coloca los pies sobre la tierra, de que sí vamos a estar avanzando, pero no nos creamos que hemos alcanzado triunfos estratégicos. Y sobre todo, no pensemos que lo que pasa en Nicaragua es lo mismo que pasa en Venezuela, que es lo mismo que pasa en Ecuador, en Uruguay o en Bolivia. De forma tal que el balance positivo es alentador, pero en todo caso, nos mueve a ser mucho más cuidadosos y más productivos.

De nuevo, cuando escuchaba al compañero médico, veía que no hay manera de construir Revolución más eficiente, que haciendo cosas concretas. Tú le hacías una observación al compañero médico, en el sentido de que los mayores prejuicios con la Medicina estaban en las zonas rurales. Y muy interesante... Yo estaba escuchando y aprendiendo de ustedes, y pensaba: justamente de eso se trata, porque una vez tú logres plantar semillas, en la cosa concreta podrá suceder que por mucho tiempo ese campesinado no tenga una comprensión político-ideológica muy clara, y no te podrá dar un discurso teórico... ¡ah! pero sabe que hay gente buena ayudándole... ¡y así es que se construye la Revolución! Con cosas muy sencillas.

Además, el ciudadano promedio no exige demasiado, la idea de la felicidad es una idea relativamente sencilla. Por lo tanto, el gran objetivo es, ¿cómo logras tú que la gente sea feliz? Yo creo que en ese sentido, si vamos construyendo felicidad palmo a palmo, vamos avanzando en el proceso estratégico del Triunfo Revolucionario.

Eso es más fácil decirlo que hacerlo, natural-mente; pero ciertamente, si tú lo colocas como paradigma, como gran objetivo, ¡sin fantasear! y además, recordando que los procesos sociales son muy artesanales, son como el nacimiento de esos niños, que es día a día. Tú no puedes precipitar los plátanos, los guineos, si tú los maduras en máquina, no saben a nada; tú sabes que los maduran en máquina para venderlos más rápido; tienes que dejar que el racimo en la mata se madure solito, y sabe sabroso.

De manera que nosotros, en Puerto Rico, nos insertamos en ese proceso. Justamente, lo que estamos queriendo es que, por ejemplo los países del ALBA, cuando piensen en nosotros los países del ALBA, piensen en Puerto Rico; piensen que a ellos les concierne, que es su compromiso y su deber. Los que van más adelante tienen el deber de acompañar a los que vienen atrás. De manera que nosotros, Puerto Rico en lucha, es Miembro del ALBA... en términos emocionales y políticos.

Queremos serlo orgánicamente, de alguna manera, queremos que ellos, cuando discutan su Agenda de Trabajo, digan: bueno, la economía aquí, el pro-blema político allá... ¡el tema del colonialismo! De forma tal, que lejos de ser un asunto aislado, allá en El Caribe Insular, sea un asunto Regio-nal, Continental, Bolivariano. Se dice, se ha dicho históricamente, que el caso de Puerto Rico es un poco la agenda inconclusa del Libertador.

Bueno, pues vamos a asumir en el Siglo XXI ese asunto inconcluso, vamos a asumirlo... y nosotros reiteramos, somos los primeros responsables de nuestro destino; no pretendemos que nadie nos sustituya en el gran esfuerzo de hacer una lucha por la Autodeterminación e Independencia, pero, queremos estar acompañados, ¡necesitamos estar acompañados! Y eso es un poco nuestro gran reto caribeño y latinoamericano, en el contexto que he intentado describirte.

Periodista Alberto Mora

Le agradezco, gracias por haber llegado, y en verdad, agradecemos también sus generosas pala-bras para Nicaragua, y sobre todo, los comen-tarios acerca de los Procesos que se viven en América Latina y que avanzan. Y en el tema del ALBA, creo que ustedes encontrarán la gran Solidaridad. Otra cosa que me llamó la atención es que coincidimos, creo, en estos países, que lo más importante es la felicidad del Ser Humano. Al fin de cuentas, de eso se trata, ¡que la gente esté feliz!