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Los CIA-compatibles y el Absurdo

por toni solo y Jorge Capelán, 4 de diciembre 2010

La mala fe de los opositores CIA-compatibles al gobierno del Frente Sandinista de  Liberación Nacional opera  tanto a nivel moral como a nivel político. Entre las diversas variedades de estos se encuentran la derecha abiertamente  sumisa a las políticas del gobierno de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, sus cómplices socialdemócratas y sus compañeros-de-viaje de “izquierda”. La controversia impulsada por Costa Rica contra Nicaragua sobre el Río San Juan de este último país ha provocado que la mala fe se revele en muchas de sus múltiples formas.

Variedades de la mala fe

Se puede analizar estas manifestaciones de mala fe en dos de sus variedades principales. Estas son, por una parte, las mentiras y doble raseros de la derecha y sus aliados socialdemócratas y, por otra, las mentiras y contradicciones implícitas de sus compañeros-de-viaje de izquierda. Las dos variedades dependen de falsedades, de omisiones y de la ignorancia de la enorme mayoría de la gente acerca de las realidades existentes en Nicaragua y en la región centroamericana

En la guerra psicológica de la derecha y sus aliados al servicio de la política regional del gobierno de Estados Unidos, las falsedades parten de una sola gran mentira : que el gobierno del FSLN en Nicaragua está dirigido por una cúpula corrupta y anti-democrática férreamente controlada por el dictador Daniel Ortega, su esposa Rosario Murillo y su familia. Entonces, la derecha habla rutinariamente de su "oposición democrática". No hay que olvidar que esta misma derecha avaló el golpe militar en Honduras en 2009 y tampoco que sus aliados socialdemócratas ”renovadores” ”sandinistas” apoyaron abiertamente la candidatura del partido de los escuadrones de la muerte salvadoreños ARENA en contra del FMLN ese mismo año.

Aquella posición está reforzada por burócratas de la industria de los derechos humanos y de la industria “no-gubernamental” en general. Las y los activistas socialdemócratas reciben casi todo su financiamiento de los países de la OTAN que, a través de mecanismos como el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IDHR), distribuye cientos de millones de euros y dólares al año para promover la "democracia occidental" de las multinacionales en el mundo. Entre este grupo de la derecha-socialdemócrata está el Movimiento Renovador Sandinista.

Falsos montajes habituales

La lema de este grupo desde 2007 hasta 2009 fue "¡Ortega y Somoza son la misma cosa!" reforzado con el llamado subliminal al magnicidio de Daniel Ortega "Rigoberto viene..." (en referencia al héroe nacional que en 1956 ofrendó su vida para ajusticiar al tirano Anastasio Somoza García). Fue este grupo de la oposición CIA-compatible nicaragüense el que llevó a cabo el montaje falso de que Daniel Ortega le había quitado la personería jurídica del MRS en 2008. Aquel montaje - completo con una huelga de hambre de Dora María Tellez y el apoyo de destacados intelectuales internacionales - fue nada más que una burda maniobra electoral para las elecciones municipales de 2008.

No fue Ortega el que inició el proceso administrativo para impugnar la participación del MRS en aquellas elecciones–, sino el representante legal del partido derechista de Arnoldo Alemán. La maniobra fue una táctica para justificar la alianza del MRS con aquel partido de derecha para así asegurar un voto unificado de la oposición al FSLN para la Alcaldía de Managua, una base clave de poder político en Nicaragua. Fallaron, porque el pueblo de Managua votó por el candidato del FSLN, el tri-campeón del boxeo mundial, Alexis Arguello.

Estos montajes son una parte acostumbrada y permanente de la vida política en Nicaragua. Otro montaje típico fue la enorme mentira de un fraude electoral en aquellas elecciones municipales. Carlos Chamorro de la ONG CINCO se refiere habitualmente  al "fraude bien documentado" en aquellas elecciones. Se supone que está hablando del informe sesgado y factualmente cuestionado de "Etica y Transparencia" - otra ONG habitualmente financiada por el gobierno estadounidense y sus apéndices.

En 2008, CINCO hizo otro montaje para proyectarse como víctima de una dictadura. Rehusó cooperar con una investigación de parte del Ministerio de Gobernación, el ente regulador del sector sin fines de lucro en Nicaragua. Lo hizo para tergiversar su papel en el traslado de fondos destinados a la cooperación para el desarrollo a una organización política - el Movimiento Autónomo de Mujeres - miembro del MRS. Sofia Montenegro, dirigente eterna del MAM,  es una colega de Chamorro en CINCO. La Ministra de Gobernación ha aseverado que el equipo de investigación, a pesar del montaje, descubrió  relaciones financieras entre CINCO y sociedades anónimas controladas por familiares de Chamorro.

Estas personas que hablan de una dictadura en Nicaragua miran a Estados Unidos - el país de los súper-represivos Patriot Acts, de múltiples genocidios en todo el mundo, de  una plutocracia financiera fabulosamente corrupta - como su paradigma de la democracia. Ahora, son ellas y ellos quienes llaman al gobierno de Nicaragua a retirar sus fuerzas de su propio territorio soberano  para darle gusto al gobierno de Costa Rica, un aliado incondicional de los Estados Unidos. Con razón Daniel Ortega describió a estos individuos como la reencarnación de los políticos que entregaron Nicaragua a las fuerzas del filibustero esclavista William Walker en el siglo diecinueve.

Dobles raseros

Hay dos dobles raseros principales desplegados por esta aglomeración de derechistas y socialdemócratas para atacar al gobierno del FSLN en Nicaragua. Primero, exageran y distorsionan los acuerdos coyunturales del FSLN que han permitido al sandinismo defender su influencia y poder a pesar de su desventaja en el parlamento de Nicaragua, la Asamblea Nacional. Lo que en Estados Unidos o Europa se alaba como "consensos bipartidistas" es denigrado por la oposición derechista-socialdemócrata en Nicaragua como un pacto sucio y antidemocrático.

No importa que los partidos en cuestión tengan el apoyo mayoritario del electorado del país. Y ahora que el FSLN parece tener una ventaja abrumadora de apoyo popular para las elecciones nacionales de noviembre 2011, la oposición intensifica sus alarmas contra una dictadura. Ya están hablando de un probable fraude electoral. Por supuesto, porque ellos saben que las políticas del FSLN han sido tan exitosas a favor de las mayorías empobrecidas que sus partidos derechistas-socialdemócratas no volverán a gobernar en Nicaragua en el futuro previsible.

El otro doble rasero clave desplegado para confundir a la opinión internacional y volcarla en contra del gobierno del FSLN en Nicaragua tiene que ver con la cooperación venezolana. Para reforzar el tema de la corrupción y la falta de democracia, la oposición derechista-socialdemócrata en Nicaragua insiste en que la cooperación venezolana debe de ser sujeta al control de la Asamblea Nacional. La argumentación es falsa e hipócrita.

Cada año, el sector ONG en Nicaragua recibe más de 300 millones de dolares de gobiernos y organismos extranjeros. Ni un centavo de aquellos fondos son sujetos al control de parte de la Asamablea Nacional. La cooperación venezolana se canaliza por entidades no gubernamentales y empresas privadas. Los fondos y su uso responden a las autoridades nicaragüenses correspondientes, de la misma manera que cualquier otro aporte a la cooperación para el desarrollo del país.

A diferencia del dinero extranjero ocupado por el sector no-gubernamental, los resultados concretos de la cooperación venezolana están a la vista. Y aquí juegan su papel las omisiones de la oposición en Nicaragua - la gratuidad e incuestionables mejoras a la salud y la educación, la erradicación del analfabetismo, la transformación de la matriz energética, la reactivación de la economía agrícola, la rehabilitación de las carreteras e instalaciones portuarias, la priorización de las mujeres en las políticas del gobierno, etcétera.

Convergencia CIA-compatible

Nada de esto figura en la propaganda y los falsos argumentos de la oposición en Nicaragua. Y esta realidad marca la convergencia de la derecha-socialdemocracia dentro y fuera de Nicaragua con sus compañeros-de-viaje de la izquierda CIA-compatible. Dentro del país, con ciertas variaciones, antiguos dirigentes respetados del FSLN como Monica Baltodano y Henry Ruiz manipulan los mismos ejes que la derecha-socialdemocracia.

Por ejemplo, cuando se hizo la votación sobre el tratado de libre comercio entre América Central y Estados Unidos, la izquierda CIA-compatible en Nicaragua acusó al FSLN de haber votado por aquel tratado. Fue una descarada mentira. Los diputados del FSLN votaron en bloque contra aquella propuesta. Ese tema también desmiente la falsedad que Daniel Ortega mantiene un tiránico control sobre el FSLN como partido. Por supuesto, hay diferentes corrientes de opinión y de influencia dentro el FSLN. La corriente empresarial piensa de manera diferente que el sector sindical o  el sector cooperativista. Pero la oposición pinta el FSLN de manera absurda, como si fuera un monolito controlado exclusivamente por Daniel Ortega.

Otro ejemplo de la mala fe de la gente progresista es la manipulación del tema de los derechos de las mujeres. El enfoque acostumbrado con respecto a este tema es el asunto del aborto terapeútico. Así se evita tener que reconocer los grandes logros en términos de priorizar a las mujeres como sujetos económicos o en términos de su representación en los puestos importantes del Estado. No se reconoce que las normas del MINSA categóricamente protegen la vida de las mujeres con embarazos de alto riesgo obstétrico. Tampoco se reconoce que Nicaragua ha logrado bajar los niveles de mortalidad materna y mucho menos se habla de la política de cuadros del Frente Sandinista, por ejemplo, en su decisión de que por lo menos la mitad de los secretarios políticos y de los órganos de dirección del partido sean mujeres.

Nicaragua. ¿Igual que Costa Rica?

El diferendo de Nicaragua con Costa Rica sobre el Río San Juan de Nicaragua es otro tema que permite a uno ver que la izquierda CIA-compatible falsifica la verdad para sus mezquinos propósitos propagandísticos. Se argumenta directamente que no hay diferencia entre los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua. Con este argumento, la mala fe de la izquierda CIA-compatible asume proporciones verdaderamente ridículas.

En marzo y abril 2008, Nicaragua dio refugio a Lucía Morett y otras víctimas de la invasión de Ecuador por las fuerzas armadas de Colombia asesoradas por militares de los Estados Unidos. En cambio, la política exterior de Costa Rica está firmemente alineada con la de Colombia. Son Costa Rica, El Salvador y Honduras que permiten el estacionamiento de fuerzas militares estadounidenses en su territorio como parte del despliegue regional del imperio contra la revolución cubana y la revolución bolivariana en Venezuela.

Fueron Nicaragua y Venezuela las que más hicieron en apoyo al Presidente Manuel Zelaya contra los golpistas que lo expulsaron ilegalmente de Honduras. En cambio, Costa Rica colaboró decididamente con Estados Unidos para concretar el golpe. Ahora Costa Rica y Honduras están colaborando abiertamente juntos con Colombia para intentar cercenar de Nicaragua sus derechos territoriales legítimos.

Es el gobierno del FSLN, el que suspendió sus relaciones diplomáticas con Israel a raíz del criminal ataque contra la Flotilla de la Libertad en mayo pasado, mientras que Costa Rica es un país con fuertes intereses sionistas y la base más importante de espionaje del Mossad israelí en la región, al tiempo que el estado sionista es, junto con Colombia, un firme aliado militar y de inteligencia de los golpistas hondureños.

Es el gobierno del FSLN el que ha abogado más activamente por la independencia de países como Puerto Rico o la República Sarahaui, mientras que Costa Rica y otros aliados de Estados Unidos se quedan callados. Es el gobierno del FSLN el que ha promovido y abogado de una manera dinámica y práctica por una reforma radical del sistema de las Naciones Unidas. Y es el gobierno del FSLN el que ha sido el promotor más ferviente de la integración centroamericana mientras países como Costa Rica y Panamá la sabotean.

La izquierda CIA-compatible, compañeros-de-viaje de la oposición derecha-socialdemócrata nicaragüense, sirvientes de Estados Unidos y sus países aliados de la OTAN, ignoran todo eso. No les conviene reconocer tales verdades fundamentales. Entre aquellas verdades fundamentales está la vital importancia del proyecto regional de integración y unificación de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América.

Gracias al proyecto regional de ALBA, el gobierno revolucionario del FSLN ha logrado ir reduciendo la pobreza y la desigualdad en Nicaragua, recientemente reconocido por la CEPAL y la PNUD. ALBA permite a los países como Nicaragua ir soltándose de la dominación imperialista de Norte América y Europa. En América Central, Nicaragua ha sido ejemplar en sus políticas revolucionarias a favor de las mayorías injustamente empobrecidas.

Es la diferencia entre la revolución práctica y la propaganda teórica, entre un cambio concreto basado en el poder popular y los proyectos políticos fallados, siempre aplastados por los intereses aliados del imperio. Hay que elegir. La mala fe conduce a las opciones impotentes y traicioneras. Los proyectos revolucionarios auténticos como la del FSLN en Nicaragua tratan de resolver sus contradicciones enfrentando las realidades nacional e internacional para mejorar las condiciones de sus pueblos de manera decisiva y práctica.