Cuán estimulante sería no tener que insistir en el tema, pero mucho de lo que se publica evidencia la necesidad de seguir esclareciendo conceptos que a menudo se distorsionan. Si solo fueran deslices formales, merecerían atención, porque el lenguaje es el soporte por excelencia del pensamiento. Pero a menudo son falsificaciones de fondo.