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"Creo que el pueblo reconoce, quiere y acompaña a sus pastores a sus líderes tanto religiosos como también políticos. Porque son los pobres que apoyan en el aspecto político al gobierno.

Entrevista con Padre Antonio Castro Granados


A medianos de diciembre Tortilla con Sal tuvo la oportunidad de hablar con el Padre Antonio Castro, de la Iglesia La Merced en el Barrio Larreynaga, en la parte oriental de Managua. Padre Antonio Castro es un reconocido representante del sector progresista de la Iglesia Católica en Nicaragua. En esta entrevista habló del papel de la Iglesia Católica en Nicaragua, del trabajo de Cardenal Miguel Obando y Bravo y de la relación entre la religión y la política en Nicaragua ahora.

TcS : Padre Antonio usted ha tenido una larga trayectoria de compromiso con la gente humilde aquí en Nicaragua. Ahora estamos en otra etapa muy compleja aquí en Nicaragua. ¿Será posible dar nos una idea de su visión de lo que está pasando en Nicaragua y del papel de la Iglesia en este momento?

AC : Creo que no podemos desligar la complejidad de la situación de Nicaragua de la situación mundial, donde ha afectado al mundo entero el calentamiento global, la crisis económica-financiera de Estados Unidos y de otras potencias y en consecuencia el problema también del agua, que es grave también. Entonces toda esa crisis económica por ejemplo que ha afectado los Estados Unidos, afecta a Nicaragua. ¿Por qué?

Porque de Nicaragua hay como unos dos millones de personas viviendo en Estados Unidos, trabajando como obreros, como técnicos, de cualquier manera y de su salario toman una parte para enviarla a Nicaragua y de ese porcentaje tal vez la mitad o más han quedado en el desempleo.

Entonces no viene más el dinero que ellos por su trabajo enviaban acá. Entonces eso ha afectado. Afecta a la revolución nicaragüense, al gobierno nacional porque en cada cada año a Nicaragua entraba algo como mil millones de dólares en concepto de remesas familiares. A ahora eso ha bajado notablemente. ¿Por qué? Porque no viene el dinero.

Ha aumentado acá como efecto también de esa misma crisis el desempleo, el desempleo que es otro problema grave que afecta toda la economía familiar, la economía social, la economía campesina en todo sentido. Entonces todo eso afecta.

¿Cuál es el papel entonces de la iglesia en esta dimensión? Eso es, o debería de ser de dar esperanza, de dar aliento y de acompañar a ese pueblo que sufre. ¿Cómo? Bueno, promoviendo primero la solidaridad entre unos y otros, la solidaridad entre los pobres. Ya Monseñor Romero decía “Cuando el pobre cree en el pobre ya podremos entonces cantar libertad.”  Y cantar libertad significa tener una estabilidad económica, una estabilidad social, una estabilidad cultural, una estabilidad familiar, una estabilidad religiosa también.

Entonces es importante para la Iglesia en todos los momentos especialmente en este, digo yo, de promover, alentar, animar a la esperanza. Que aunque económicamente hay desempleo, hay pobreza, hay tantas limitaciones, pero si hay solidaridad. Si uno y otros comparten lo poquito que pueden obtener, creo que podemos salir adelante. 

Yo creo que el pueblo de Nicaragua es un pueblo muy solidario entre unos y otros, entre los pobres. Porque si un pobre no tiene comida, no se muere de hambre como pasa en otros países. Sino otro, pobre también, le comparte lo poco que tiene y lo pone a su disposición.

Entonces creo que el papel nuestro como Iglesia debe ser acompañar al pueblo siempre. Son etapas que han vivido esta revolución nicaragüense y hay unos cambios. Han cambiado las personas, han cambiado los presidentes. Han cambiado los funcionarios. Han cambiado los organismos no gubernamentales. Han cambiado sus propias políticas. Ha cambiado todo. Muchas cosas han cambiado.  Pero ¿qué pasa? Los pobres allí están.

Los pobres siempre están allí. ¿Cómo? Esperando, de manera no pasiva, sino de manera activa, esperando un cambio en sus vidas. Un cambio. Cuantas veces organismos, instituciones, gobiernos en nombre de los pobres se han enriquecido personalmente a través de la corrupción. Se han enriquecido y han empobrecido cada vez más a todos los pueblos, especialmente a los sectores más débiles, los campesinos, los pobres en los barrios, los profesionales quienes con gran esfuerzo han logrado a tener un título profesional o académico, pero lo encontramos vendiendo cualquier cosa, trabajando como taxista o vendiendo productos en el mercado.

Entonces yo creo que nuestro papel como Iglesia, como sacerdotes, como pastores, es dar esperanza  abrir los ojos a ellos a que tienen derecho no a quedarse con brazos cruzados sino que tienen derecho a mirarse adelante con dignidad hacia el futuro y construir ellos solos, ellos adelante con la solidaridad interna, construir el futuro.

No podemos pienso, pensar en una manera dependiente, ¿verdad? De las potencias o de los organismos. Nosotros tenemos una tierra inmensa que Díos nos ha dado que la podemos trabajar. Tenemos ahora un sistema de salud que ahora está haciendo mucho bien para la salud de los pobres, especialmente una salud preventiva, para prevenir enfermedades, para prevenir epidemias a través de campañas de limpieza del medio ambiente y de hacer un buen uso de los recursos que tenemos.

 TcS : En el extranjero, mucha gente que en el pasado apoyaron el proyecto revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional están perplejos ahora por la relación que tiene el Frente Sandinista y el gobierno del Comadante Daniel Ortega con la hierarquía de la Iglesia Católica.  ¿Ha habido un cambio fundamental en la actitud de la Iglesia hacia el Frente? ¿O ha habido más bien un cambio en la actitud de individuos destacados de la Iglesia como Cardenal Obando y Bravo?

AC :  Pienso que no es la iglesia jerárquica de Nicaragua la que está en contra del gobierno. No es la iglesia total de Nicaragua o su hierarquía, sino que sera algunos de sus miembros que han tomado una postura confrontativa con las políticas del gobierno. Y esas actitudes la sistema que está en contra del gobierno las utilizan por todos los medios de comunicación, por todos sus relaciones y un acercamiento para fortalecer su oposición a todo proyecto que impulsa el gobierno revolucionario sandinista.

Entonces yo no puedo afirmar que es la iglesia la que está en contra de las políticas del gobierno. Hasta hoy, yo no he encontrado ningún documento oficial dónde declare que son enemigos, donde declare que está en contra de todos sus proyectos políticos y sociales. Al contrario, ha reconocido algunos de los obispos todo lo bueno que ha hecho el gobierno. En la carta pastoral en que pronuncian ellos e invitan a la participación en las votaciones. Ellos hacen un reconocimiento de como los cortes de energía eléctrica que se daban por hasta 8 o 12 horas consecutivas han sido superados.

Reconocen que la escuela, el sistema educativo ha mejorado notablemente. Reconocen que el sistema de salud y la atención médica en los hospitales y en los Centros de Salud ha mejorado notablemente. Reconocen que el campesino a través de los programas sociales de Hambre Cero de Usura Cero etc. ha mejorado notablemente porque ha llegado a beneficiar a los pobres, a los pequeños..... Entonces, ese reconocimiento que lo hace la  Iglesia en su carta pastoral, pienso que no todos los obispos seguramente estaban de acuerdo. Pero los que son de la derecha que quieren adversar y atacar, son los que utilizan estas actitudes personales para realizar una postura.

TcS :   ¿Sería justo decir que líderes de la iglesia como Cardenal Miguel Obando y Bravo sienten más acercamiento a las posiciones de la teología de la liberación? Porque él ha trabajado con el gobierno en una comisión de apoyo a los ex-combatientes.

AC: Yo pienso que si en un tiempo el Cardenal atacó fuertemente a las políticas del gobierno sandinista y por lo tanto los principios y los valores de la teología de la liberación, que no es una teología comunista ni materialista ni nada de eso sino que es una teología fundamentada en la palabra de Díos, en la biblia, en el magisterio de la iglesia, en el magisterio social de la iglesia de Rerum Novarum, del centésimo Salmo, de las cartas de Juan XXIII, del Pablo VI sobre el desarrollo de los pueblos, Vaticano Segundo, la Conferencia de Medellín, de Puebla y ahora del año 2007 de Aparecida donde reafirma su opción preferencial en concreto por los pobres...yo creo que él es consecuente y debemos ser consecuente con esa doctrina, con esa opción de la Iglesia a favor de los pobres.

El Cardenal Obando, ya solo, independiente, ya en su etapa de retiro en su vida activa en la Iglesia seguramente ha reflexionado, ha profundizado que tenía razón pues, la misma Iglesia y entonces el ve los proyectos sociales que hay, ve los programas y entonces decide apoyarlo desde su dimensión humana, cristiana, ciudadana, pero sobre todo desde su dimensión de pastor. Porque el pastor es con su pueblo, con sus hermanos, especialmente los más pobres, los más débiles.

Por eso yo entiendo la razón por que él ya está coordinando y animando la Comisión de Reconciliación y de Paz que no es en la ciudad que funciona sus resultados sino que en el campo especialmente donde han sido los sectores más vulnerados, más atacados, más débiles. Y es donde él está trabajando, dando su vida, sus energías, que Díos lo da ya en su edad de más de ochenta años.

TcS : En esta última etapa del gobierno revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional, el gobierno ha empezado usar la lema “Cristianismo, Socialismo, Solidaridad”. ¿Hasta que punto piensa usted que la teología de la liberación influye esta visión del gobierno en Nicaragua?

AC : Creo que esos términos son buen uso. Para mi lo que es importante es la coherencia entre esos términos y los hechos concretos, la acción. Si este gobierno está impulsando acciones cristianos, obras de misericordia con los pobres como es enseñar con un buen sistema educativo, un sistema de vivienda, un sistema de salud, buenos sistemas, pues eso  está enmarcado dentro de los principios y los valores cristianos.

Por lo tanto no lo veo yo ninguna razón por la cuál podas impedir que se llama cristiano, solidaria, pienso que eso también, promover la solidaridad a través de la práctica de la justicia. Porque, dice, el pobre merece y necesita que se le haga justicia teniendo acceso a los recursos, a que se necesita para vivir. No está utilizando o manipulando los nombres o los valores cristianos porque sos coherente con esos valores.

TcS : ¿Piensa usted que el Comandante Daniel Ortega ha llegado a ser un dirigente con más capacidad de reconciliación que otros dirigentes? ¿Su fe religiosa ha fortalecido su liderazgo?

AC :  Sí. Una fe religiosa coherente lo ha llevado a él a buscar un acercamiento, un diálogo. Algunos lo llaman “pacto”. Otros lo llaman acuerdos, otros convenios. Y yo siento que sí, que él lo ha hecho. Porque contra él no ha estado los empresarios privados, el COSEP. Al contrario, esos son los que mejor se sienten porque tienen tantas inversiones tantos  convenios comerciales con el mundo entero.

Hasta hoy no he visto que se han lanzado a un paro, a una huelga, no se han ido. Los inversionistas que han venido aquí igualmente. Han hecho más dinero que en casi cualquier otro país del mundo, incluso maltratando a los trabajadores en las Zonas Francas, donde ellos no pagan impuestos, donde están produciendo todo lo que quieren. 

Y creo que esas son actitudes de apertura, actitudes de reconciliación si quieres llamarlo así, que benefician lo que.....ya el evangelio ayer decía, “Dígale a Juan Bautista que los ciegos pueden ver, que los sordos pueden escuchar, que los paralíticos caminen, que los oprimidos se desatan de las cadenas de la opresión.” Son palabras figuradas pues, pero reales de cambio, de transformaciones. Y al final dice Jesús, “Dichosos aquellos que no se escandalicen de que los ciegos puedan ver”.

¿Quiénes son aquí en Nicaragua que se escandalicen de las obras, de los proyectos, de las acciones  que van en beneficio de las grandes mayorías?  No son los pobres. Son las clases altas que han empobrecido a las clases más humildes. Ellos quieren verlos siempre analfabetas, siempre sometidos, siempre empobrecidos.

Creo que el Comandante Daniel es un hombre quien por su pensamiento, su visión, por la experiencia que ha tenido y que le ha enseñado,  le ha llevado a pensar en esa proyección en beneficio de los más pobres.

TcS : Una última pregunta padre. Después de observar la sociedad en Nicaragua durante veinte años, uno siente que la Iglesia Católica no iene tanto respaldo popular en el país como antes. No es cierto en su parroquía aquí. Pero a nivel nacional es algo que se siente. ¿Cree usted que eso es cierto?

AC : Creo que sí tiene respaldo popular, la Iglesia Católica en Nicaragua. Primero porque es un pueblo muy religioso. Es un pueblo muy religioso y un pueblo que tiene mucho respeto a la palabra de Díos y respeto a sus pastores. Aunque piensen diferente. Aunque tienen otras opciones políticas. El pueblo muchas veces quiere mirar no al político sino al pastor. O miran en él al pastor que le va a guiar, que le va a orientar.

Creo que el pueblo mira y con esperanza de que ese pastor no le abandone o le deje solo. Sigue con la esperanza de que de la mano, lo vaya a ir conduciendo hacia el bien. Por eso le decía hace poco que no es la jerarquía completo que está en contra de los proyectos y los programas sociales y políticos de este país. Sera unas dos o tres personas a nivel local o personal que sí toman su postura y que sí utilizan otros sectores para capitalizar.

Creo que el pueblo reconoce, quiere y acompaña a sus pastores a sus líderes tanto religiosos como también políticos. Porque son los pobres que apoyan en el aspecto político al gobierno. Se vio en la marcha del 21 de noviembre. Un sector llevó creo que veinte mil o cincuenta mil, no sé, o ponerle cien. El otro llevó trescientos cincuenta mil. Y no fueron acarreados o llevados sino por su propia espontaneidad. Entonces creo que ese es un parámetro.