La importancia estratégica del Banco del ALBA
por toni solo, 25 de marzo 2012
Fue el fundador de la empresa bancaria de la familia Rothschild,
Mayer Amschel Rothschild quien dijo “Dame el poder de crear el
dinero de una nación, y no me importara quien haga sus
leyes.” Omitió añadir que él también lo
encontró útil sobornar altos funcionarios
gubernamentales y leer los correos tanto de sus propios socios como
de sus antagonistas comerciales, financieros y políticos,
para así aprovechar información privilegiada. Tal ha
sido el tradicional quehacer de los bancos más poderosos de
Europa y de los Estados Unidos.
En teoría, la función principal de los bancos en el
sistema capitalista debe de ser el manejo de los ahorros de
particulares, organizaciones y empresas para financiar las
actividades productivas en beneficio del desarrollo de la sociedad.
De hecho, desde hace muchos años, la práctica de los
grandes bancos occidentales ha sido de extender crédito
primero y sacar ganancias de esta creación de dinero de la
nada sin preocuparse en lo más mínimo por el
desarrollo de sus pueblos. Algunos economistas argumentan que esta
realidad empezó desarrollarse en Estados Unidos a partir del
momento en que el Presidente Nixon desligó el dólar
del oro en 1971. Esta devaluación del dólar le
permitió financiar la guerra de agresión contra
Vietnam.
Eventualmente la decisión de abandonar el oro como respaldo
del dólar permitió a las autoridades estadounidenses
financiar el déficit comercial de los Estados Unidos por
medio de la venta de bonos respaldados por el gobierno. En 1985,
Paul Volcker, el jefe del semi-privado Reserva Federal, de hecho el
banco central de los Estados Unidos, y el entonces Secretario de
Hacienda James Baker diseñaron un plan, el Acuerdo Plaza, que
forzó a las autoridades japoneses aumentar el valor de la
moneda de Japón, el yen, para así beneficiar la
economía estadounidense. Es notorio que Baker se mofó
de su homólogo japonés diciéndole, “Es cierto
que el dólar es nuestra moneda, pero es problema de usted.”
Durante décadas, los Estados Unidos ha impuesto su dominio
sobre la economía mundial por medio de un manejo desleal del
dólar y de sus enormes doble deficits presupuestario y
comercial. Al inicio este manejo fue respaldado por la capacidad
productiva de la gigante economía estadounidense. Todos los
importantes mercados internacionales usaban el dólar como su
punto de referencia. Todo el mundo quería dólares para
poder participar en el comercio internacional.
Ahora es diferente. La economía estadounidense se debilita
marcadamente en relación a rivales como China, Rusia, Brasil
e India. Importantes poderes regionales como Irán y Venezuela
respaldan el impulso de estos nuevos actores poderosos hacia un
manejo de la economía mundial basado en la realidad que el
valor del dólar no refleja la producción de bienes y
servicios de la economía estadounidense en relación a
los demás poderes económicos del mundo. De hecho, la
hegemonía del dólar depende ahora del poderío
militar de los Estados Unidos y sus aliados.
Esta realidad explica las interminables guerras de agresión
de los países occidentales. La agresión en
Afganistán ha visto un recrudecimiento imparable de la
producción de la heroína de que las ganancias – igual
que de la cocaína en América Latina - terminan en los
bancos occidentales. La falsa “guerra contra la droga” de Estados
Unidos y sus aliados es poco más que una estrategia de
control del mercado del narcotráfico para garantizar un flujo
de liquidez hacia el sistema financiero occidental y jugosas
ganancias para sus industrias de seguridad y armamentos.
De la misma manera, la guerra contra Libia fue acompañado por
el saqueo de la riqueza del pueblo Libio por un valor de más
de 200 mil millones de dolares depositados en los bancos
occidentales por las autoridades libios. Este es el contexto en que
el Presidente Hugo Chávez ha dicho, “tenemos que ir hacia
nuevas monedas porque el dólar cada día vale menos”.
El economista venezolano, especialista en el mercado del
petróleo, Ricardo Valbuena ha elaborado sobre el comentario
del Presidente Chávez, observando “el dólar lo usan
como una moneda universal pero no es una moneda que
económicamente tenga legalidad y valor”.
El modelo propuesto por la Alianza Bolivariana de los pueblos de
nuestra América (ALBA) contradice de la manera más
profunda los preceptos criminales de las élites que dominan
los países occidentales. ALBA es un bloque de desarrollo
económico regional fundado por Venezuela y Cuba y basado en
la solidaridad, la justicia y la equidad. Su espíritu,
filosofía y valores son diamétricamente opuestos a la
avaricia y criminalidad del capitalismo de las élites
occidentales.
En 2009, el ahora Presidente del Banco Central de Nicaragua Alberto
Guevara lo explica así :
“...ya este año la UNESCO ha reconocido que Nicaragua ya es
un territorio libre del analfabetismo.
Eso forma parte de ese gran esfuerzo. Forma parte de esa
visión de no actuar en la política económica
como si estuviésemos manipulando números, sino que
convertir la política económica en una política
social con implicaciones económicas, de tal manera que
nosotros cuando tomamos decisiones de política
económica en cualquiera de los campos fundamentales de la
dirección de la economía nacional, nosotros no nos
basamos en estadísticas estrictamente.
Nosotros nos basamos en miles de nicaragüenses que están
detrás de esas estadísticas, esperando resultados,
millones de nicaragüenses que están detrás de
esas estadísticas, esperando que por fin el sueño de
la revolución se cristalice, que se cristalice el
sueño de cada mujer y hombre de este país,
empeñado en salir adelante, empeñado en ir forjando un
destino mejor para sus hijos, para su gente, para su barrio, para su
comunidad, para su municipio, para todo el país.”
Fue el programa Yo Sí Puedo diseñado por Cuba y
financiado por Venezuela que permitió que Nicaragua saliera
del analfabetismo. Es necesario analizar un poco más de la
historia recién pasado para apreciar el significado del
desafío que las instituciones del ALBA presentan al
decaído viejo régimen de los países
occidentales.
La corrupción de los grandes bancos internacionales
Durante los últimos cinco años, la realidad de la
corrupción del sistema bancaria de los países
occidentales se ha revelado en sus aspectos más feos y
repugnantes. Las grandes corporaciones financieras deliberadamente
vendieron a sus clientes diversos complejos productos como si fueran
de primera clase a sabiendas que fueron basura. Bancos como
Wachovia, ahora parte del conglomerado financiero Wells Fargo,
participaron activamente en el lavado masivo de las ganancias del
narcotráfico.
Los grandes bancos internacionales se han acostumbrado a esconder
sus pérdidas y transacciones sospechosas en lo que llaman,
con cínica ironía, Véhiculos con
Propósito Especial. Estos típicamente se encuentren
registrados con domicilios en ultramar, especialmente en los
llamados paraísos fiscales. Es rutinario ahora que las
débiles autoridades que regulan el sistema financiero de los
Estados Unidos multan a uno u otro de los grandes bancos por
violaciones de las normas vigentes.
Pero esto no indica para nada que el sistema de regulación
funcione. Al contrario, demuestra que las pocas prosecuciones
exitosas son una parte infimamente pequeña de un sistema
podrido con deshonestidad y corrupción. Fue la presión
política de enormes bancos internacionales delincuentes como
Goldman Sachs, J.P.Morgan Chase, Bank of America, Morgan Stanley y
Citigroup que exigieron su rescate por sus compinches en la Reserva
Federal y la clase política ya comprado múltiples
veces durante décadas por estos mismos bancos corruptos.
De igual manera fueron los grandes bancos europeos (como, por
ejemplo, Royal Bank of Scotland, Barclays, Deutsche Bank, BNP
Paribas, Santander, Credit Suisse, UBS) que presionaron a sus Bancos
Centrales, a sus gobiernos y a la Comisión Europea a
gestionar su rescate por medio de chantajes descarados. En el caso
del Banco Central Europeo los chantajes se dirigieron a arruinar
pequeños países como Irlanda y Grecia. Casi todos
estos bancos son poderosos contrapartes de la Reserva Federal
estadounidense.
Otros fieles contrapartes de la Reserva Federal son los bancos
canadienses (Banco de Montreal, Royal Bank of Canada, Scotiabank) y
japoneses (Nomura, Daiwa, Mizuho). Estos sin duda fueron muy activos
en gestiones para garantizar que los Bancos Centrales de
Japón y Canadá, colaboraron al máximo con los
Bancos Centrales de Suiza e Inglaterra y con el Banco Central
Europeo para intervenir en los mercados financieros de una manera
favorable al sector financiero occidental. Esta manipulación
fue acompañada por políticas gubernamentales en
perjuicio de los pueblos de los Estados Unidos y la Unión
Europea.
En vez de apoyar a sus propias economías nacionales, las
grandes corporaciones financieras internacionales usaron los fondos
de su rescate para reconstruir sus reservas por medio de la
especulación. Hicieron sus apuestos multi-millonarios en
todos los mercados del mundo - de petróleo, de oro, de las
diversas materias primas, de los alimentos básicos. El
resultado es que las economías occidentales siguen más
débiles que nunca en relación a las economías
mundiales que sí han promovido un verdadero desarrollo de su
capacidad productiva.
Antecedentes y contexto
La crisis del sistema financiero del mundo Occidental se
debía a la avaricia desfrenada de estas grandes corporaciones
financieras y su influencia indebida en la formulación de las
políticas de los gobiernos. Su desmedida influencia
permitió la desregulación irresponsable e imprudente
de los mercados financieros y , después de la llegada de la
crisis, el rescate de los mismos bancos que lo provocaron. Estas
políticas se impusieron por las élites corporativas
claramente en contra de los intereses de los pueblos occidentales.
Los gobiernos europeos y norteamericanos han implementado medidas a
rescatar los grandes bancos de la bancarrota sin componer las
profundas fallas en el sistema financiero internacional. El rescate
ha sido a costo de un significativo empobrecimiento de las grandes
mayorías en los Estados Unidos y en Europa. De paso, este
proceso ha demostrado el fracaso completo de la falsa democracia
electoral occidental.
En Europa y Estados Unidos se han impuesto altos niveles de
desempleo, reducciones salariales y significativos recortes en los
sistemas de salud pública, educación y seguro social.
La prolongada crisis bien se habría evitado si los bancos
insolventes se hubieran disueltos y reestructurados. Así se
habría garantizado la integridad de las finanzas
públicas y la restauración de un sistema financiero
confiable. Es lo que ha hecho Islandia para lograr recuperar la
integridad de su economía.
Al final, las oligarquías financieras y corporativas
occidentales han consolidado y aumentado su corrupto poder por la
aplicación a sus propios pueblos de los mismos programas de
ajuste estructural que han aplicado durante décadas a los
pueblos de África, Asia y América Latina. Aquellos
programas de ajuste estructural afianzaron el dominio neocolonial de
Europa Occidental y Norte América durante el período
de descolonización que seguía la Segunda Guerra
Mundial. Desde aquel entonces, las herramientas tradicionales para
implementar aquellos programas han sido el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional junto con sus diversas organizaciones
auxiliares.
Los componentes típicos de los programas de ajuste
estructural han sido
recortes en el gasto público
liberalización de los mercados de capital
e inversión
restrictiva política monetaria con
insistencia en equilibrio presupuestario
prioritización de exportaciones por encima
de la producción para el mercado nacional
abolición de subsidios y controles de
precios
privatización de los recursos nacionales y
las empresas públicas
Los destructivos resultados de estos programas de ajuste estructural
son harto conocidos. Resultaron en décadas de retraso en el
desarrollo del potencial económico de los países ya
empobrecidos anteriormente por siglos de dominio imperial de parte
de los poderes europeos y los Estados Unidos. El papel
histórico del Banco Mundial y el FMI, dominados por la
influencia del gobierno de los Estados Unidos, ha sido de garantizar
las condiciones apropiados para facilitar la extracción de la
riqueza de los países empobrecidos – sus recursos naturales y
su mano de obra - por las grandes corporaciones internacionales.
Para lograr este objetivo fundamental de las élites
occidentales, se aplicó un modelo de endeudamiento
financiero, dependencia económica y subordinación
comercial. Los aspectos económicos se reflejaron
también en todos los aspectos políticos, culturales y
sociales. Históricamente, cuando los pueblos han rebelado –
China, Corea, Vietnam, Cuba, Libia, Angola, Mozambique, Irán,
Nicaragua – la respuesta de los poderes occidentales siempre ha sido
la agresión en todas sus variedades - militar,
económica, diplomática, mediática. Los golpes
de Estado del siglo veintiuno en Haiti y en Honduras significan la
continuación de la delincuencia imperial en América
Latina
En la Cumbre de Alimentos para la Vida en mayo 2008, en medio del
inicio de la crisis económica internacional cuando los
precios del petróleo y de los alimentos se dispararon, Ralph
Gonsalves, Primer Ministro de San Vicente y las Granadinas,
resumió la realidad así: "No confío para nada
que otros países aparte de nosotros y los que estamos
aquí en esta mesa pueden enfrentar este problema con
seriedad. No veo ayuda de los estadounidenses, tampoco veo ayuda de
los europeos. De hecho en muchas oportunidades cuando ofrezcan
programas para diversificar la producción agrícola o
para otras cosas, defrauden a la gente, levantando expectativas, de
las cuales hay muchas, cuando las aportes que eventualmente hacen
resultan ser muy pequeñas...”
ALBA
Este es el contexto en que ha surgido la Alianza Bolivariana de los
pueblos de nuestra América como una respuesta al imperativo
de liberar los pueblos de América Latina y el Caribe del
dominio económico imperial. Ahora son ocho los miembros
plenos del ALBA: Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica,
Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, y Venezuela. Desde
su inicio en diciembre del año 2004, las instituciones del
ALBA se han ido consolidando paulatinamente. Paralelamente al ALBA,
se ha desarrollado el programa Petrocaribe que beneficia a
diecisiete países con petróleo pagado a plazo con
términos blandos
El ALBA sobrevivió y salió fortalecido del choque del
golpe de Estado en Honduras en 2009. Honduras fue miembro del ALBA
en ese momento y el régimen golpista optó por retirar.
Ahora países tan diversos como Haití, Santa
Lucía, Surinam y Argentina se han asociado en sus diferentes
maneras al proyecto de desarrollo e integración regional del
ALBA.
En febrero de este año, Argentina firmó un Acta de
Compromiso en que se acuerda :
“La República Argentina llevará a cabo actividades de
asistencia técnica, formación, capacitación y
transferencias de tecnología, a través del Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Pesca, por medio de su organismo
tecnológico dependiente el Instituto Nacional de
Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Ministerio de Industria,
por medio de su organismo técnico dependiente el Instituto
Nacional de Tecnología Industrial (INTI), conforme un
Programa que se compromete a elaborar de modo conjunto con los
países que integran el ALBA-TCP. ”
En la misma Xl Cumbre del ALBA de febrero 2012, los Jefes de Estado
de los países del ALBA, “Instruyeron al Consejo
Político hacer efectivo el ingreso de Santa Lucia y la
República de Surinam como miembros invitados especiales de la
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Por
su parte, El presidente Michel Martelly ratificó la voluntad
de la República de Haití de continuar participando
como miembro invitado permanente en la Alianza Bolivariana de los
Pueblos de Nuestra América (ALBA). ”
Si se pregunta por qué hay tanto interés de parte de
estos países en el ALBA y en su programa hermana,
Petrocaribe, el ejemplo de Nicaragua es emblemático. Cuando
el Comandante Presidente Daniel Ortega y sus colegas asumieron el
gobierno en enero 2007, Nicaragua estuvo al borde de un colapso
catastrófico en su capacidad productiva. El Presidente Ortega
implementó una triple estrategia con el objetivo no solo de
rescatar el país sino de transformarlo de manera
revolucionaria buscando el camino para eliminar la pobreza.
La estrategia ha consistido en mantener las relaciones tradicionales
de comercio y cooperación con Norte América y Europa,
diversificar al máximo sus relaciones de cooperación y
comercio tanto regional con Centroamérica y el Caribe como
internacional afuera de la región e integrarse al ALBA. Los
resultados han sido tremendamente impresionantes. Aun usando los
términos de la ortodoxia económica, Nicaragua ha
tenido niveles de crecimiento consistentemente superiores a los de
sus vecinos y sus exportaciones han crecido vertiginosamente.
En los términos más humanos y amplios del desarrollo
humano aplicados por el ALBA, se ha reducido la pobreza extrema por
medio de políticas para integrar a los pequeños
productores y micro-empresarios plenamente a la vida
económica del país. Esta política ha impactado
de una manera verdaderamente revolucionaria en la posición de
las mujeres en la economía nacional y ha permitido el acceso
de la mayoría empobrecida a mejores servicios de la salud y
la educación.
Se ha mejorado dramáticamente la infraestructura de la red
vial. Se ha aumentado la capacidad de generación de
energía eléctrica al doble de la demanda promedio con
una tendencia que minimiza la dependencia sobre las plantas termales
que queman derivados del petróleo. El fomento masivo del
acceso a las facilidades deportivas está cosechando
importantes y muy positivos resultados sociales entre la juventud
del país. El progreso de la refinería El Supremo
Sueño de Bolívar y otras obras, por ejemplo en en el
sector de la agro-industria, cambiarán para siempre la
capacidad tecnológica y productiva de la economía
nicaragüense.
Como observó en 2009 el entonces Ministro de Hacienda de
Nicaragua, Alberto Guevara, ahora Presidente del Banco Central de
Nicaragua :
“El ALBA ha cambiado la fisionomía a corto, mediano y largo
plazo de los países que formamos parte del ALBA, pero no solo
de los países que formamos parte del ALBA sino de los
países que forman parte del acuerdo de Petrocaribe. Le ha
llevado un alivio a nuestros pueblos, a nuestras economías y
a nuestra capacidad de respuesta fiscal. Pero el ALBA es más
que eso.
El ALBA es el modelo alternativo que estamos desarrollando en
América Latina y en el Caribe para que bajo principios
diferentes de asociación nos integremos los pueblos hermanos
de América Latina y el Caribe.
Estoy hablando de principios que nada tienen que ver con las
actuales principios que funcionan amañadamente en muchos
casos en el contexto de la comunidad financiera internacional, las
donaciones, etc. En el ALBA no existen condicionalidades que afectan
la soberanía de los pueblos. No hay.
En el ALBA prima el principio de la autodeterminación. Pero
también en el ALBA tenemos principios como la solidaridad, la
verdadera solidaridad que es aquella solidaridad desinteresada,
orientada a ayudarle al que menos tiene, a que vaya alcanzando un
nivel de desarrollo como país, como nación, como
pueblo.
En el ALBA usted encuentra el principio de la complementariedad. Un
principio que no existe en el mundo otro, fuera del ALBA. Es un
principio que en primer lugar reconoce el diferente desarrollo
relativo por el que hemos transitado los pueblos de nuestra
América, en parte incluso desde quien fue que colonizó
estos pueblos, de quien fue que destruyó y robó
nuestras materias primas y asesinó a nuestras
indígenas para formar la acumulación originaria de sus
capitales que configuraron después el capitalismo mundial.
Ese principio de complementariedad es un principio novedoso. Es un
principio de justicia. Es un principio de hermandad.”
El Banco del ALBA
Fue con esta visión que se fundó el Banco de la
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América
(ALBA) por medio de un acuerdo logrado en la Sexta Cumbre del Alba a
inicios de 2008. El Banco del ALBA consiguió su
personería jurídica en Septiembre 2009. Su objetivo
fundamental es de promover la integración y el desarrollo
sostenible de los países de América Latina y el
Caribe. Los estados miembros del Banco del ALBA son Bolivia, Cuba,
Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Venezuela.
Sus estatutos también permiten al Banco del Alba contar con
otros países, regionales o extra-regionales, como socios.
Esto permite que países como China, Rusia o Irán, por
ejemplo podrían colaborar en las operaciones del Banco del
Alba. Hasta el momento las operaciones del Banco del ALBA han
cubierto el financiamiento de diversos proyectos y programas en los
diferentes países miembros. Entre las actividades
estratégicas más importantes promovidas por el Banco
del ALBA son las empresas grannacionales : ALBA Cultura, ALBA
Educación, ALBA Salud, ALBA Alimentos, ALBA Energía,
ALBA Ambiente, y ALBA Telecomunicaciones.
Lo que hace único al Banco del ALBA como banco regional, es
su claro enfoque sobre el desarrollo integral de los países
donde tiene sus operaciones. Pone énfasis en la
reducción de exclusión social y la eliminación
de discriminación étnica y de género. Pero
quizás todavía más importante es su compromiso
con la promoción y fortalecimiento de la democracia
participativa. Antenor Rosales, Presidente del Banco Central de
Nicaragua hasta marzo de 2012, ha explicado la importancia del Banco
del ALBA así :
“...el Banco del ALBA es una de las expresiones de esa Alianza
Bolivariana de las Américas que tiende a la creación
de una arquitectura financiera que responde a las necesidades de los
pueblos de América Latina. El Banco del ALBA es un elemento
pero también existen otros elementos como sería el
Sistema Único de Compensación Regional de pagos y como
sería unas conocidas, y poco explicadas por cierto, las
grannacionales, expresión del ALBA y, claro, a través
de sus mecanismos, como el Banco del ALBA. Porque tenemos una
gran-nacional que es ALBA Medicamentos que es para la compra de
medicamentos a mejores precios que si comprara cada uno de los
países que conforman el ALBA. Tenemos una grannacional ligada
al transporte, tanto aéreo como marítimo. Son ideas
del ALBA que se han venido concretando paulatinamente.
El Banco del ALBA fue una de las primeras expresiones de esa nueva
arquitectura financiera que se pretende desarrollar por el ALBA,
pero fijémonos en algunos de los proyectos. Estamos
financiando dos tipos de proyectos en el Banco del ALBA, los
proyectos no reembolsables y los proyectos reembolsables. En los
proyectos no reembolsables allí están esta
grannacional que es ALBA Medicamento, está otro proyecto que
se conoce también como ALBA Educación. Allí el
Banco financia también algunos proyectos que son no
reembolsables como acabo de señalar y hay otros reembolsables
como es el de ALBA Telecomunicaciones, de ALBA Ambiente, del ALBA
Transporte, el ALBA Energía.
¿Qué nivel va a alcanzar esos proyectos y esa
arquitectura internacional financiera que quiere desarrollar el
ALBA? Va a alcanzar una medida en que la Alianza Bolivariana de las
Américas se fortalezca y avanza. Si el nivel de avance de esa
alianza es relativamente bajo esa arquitectura ideada pues no va a
alcanzar los niveles que se quiere. Si se fortalezca esa Alianza,
tienes la plena seguridad que el ALBA en su expresión
financiera va a dar saltos cualitativos porque se tiene un banco, es
cierto, el Banco del ALBA, pero ¿existe ALBA Seguros?
Es necesario una empresa de seguros porque va a crear
gran-nacionales, va a tener comercio, va a tener una marina para
transportar, va a tener mercados adonde llevar productos de un
país al otro, pero ¿Quién va a cubrir el seguro
de esas mercancías transportables? ¿Las mismas
aseguradoras que existen?
Entonces, estamos en presencia de una arquitectura financiera
combinada y obviamente el ALBA no quiere eso. Entonces, falta
todavía. Por ejemplo, las calificadoras del riesgo. Porque es
del ALBA, aparte de calificadoras de riesgo, aseguradoras, el Banco,
que existe. Tenemos que disponer de operadores logísticas del
ALBA para lo que es transporte. Y no puedo hacer menos que resaltar
el hecho de que sin un banco, es imposible desarrollar esos otros
proyectos.”
El Banco del ALBA y el Banco del Sur
La visión del Dr. Rosales sobre la centralidad del Banco del
ALBA para hacer las aspiraciones del ALBA una realidad se confirma
en el primer artículo del Acuerdo sobre un Espacio
Económico del ALBA-TCP (ECOALBA-TCP) de la Cumbre del 5 de
febrero 2012. Su quinto punto apunta a : “La utilización de
los mecanismos e instrumentos de la nueva arquitectura financiera
diseñados por el ALBA- TCP, con especial énfasis en la
consolidación del Banco del ALBA, como instrumento eficaz
para el financiamiento de proyectos económicos grannacionales
y de cooperación, así como del Sistema Unitario de
Compensación Regional de Pagos (SUCRE), el cual debe tender
como mínimo al veinte por ciento (20%) del intercambio
comercial entre Las Partes y aumentar progresivamente, empleando
medidas que promuevan y estimulen su uso. ”
Una pregunta obvia que surge en el contexto del desarrollo de la
integración de América Latina es la relación
entre el Banco del ALBA y otro proyecto ambicioso dirigido a cambiar
la arquitectura financiera de la región, que es el Banco del
Sur. Se impulsó el Banco del ALBA después del Banco
del Sur que surgió inicialmente en 2007 integrado por
Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Venezuela, y Uruguay.
Sin embargo, el Banco del ALBA ha avanzado más
rápidamente que el Banco del Sur. En parte esto parece ser
porque se trata de menos países miembros y en parte porque el
Banco del Sur tiene miembros con visiones diferentes de su futuro
desarrollo. La visión de Brasil, por ejemplo, es muy
diferente de lo de Venezuela y Bolivia.
Oscar Ugarteche y Aurora Vasquez observan en su artículo “El
Banco del Alba y el Banco del Sur : Dos Proyectos Financieros
Diferentes” que un problema fundamental del Banco del Sur es en
qué se va a diferenciar de otras instituciones financieras
internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo.
Ugarteche y Vasquez escriben, “Recordemos que el principio esencial
de esta nueva arquitectura financiera regional, BANCOSUR
empezó siendo un proyecto de autonomía regional,
independizado no sólo de instituciones financieras mundiales
como el Banco Mundial y el FMI, sino de países extra
regionales.”
En una entrevista publicado el 6 de marzo por el medio peruano La
Primera, Pedro Páez, quien dirigió la comisión
técnica presidencial del Ecuador que promueve la
creación del Banco del Sur opinó : “... el riesgo de
que la vieja arquitectura financiera termine desnaturalizando la
propuesta de la nueva arquitectura financiera es enorme y las
consecuencias serían desastrosas. La vieja arquitectura
financiera ha sufrido un proceso de transformación y de
desnaturalización de ella misma respecto a sus
orígenes. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial
no siguen el mismo proyecto con el que fueron fundados en 1944. El
Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Latinoamericano de
Reservas, y la Corporación Andina de Fomento de igual manera,
no tienen el mismo espíritu con el que se fundaron.”
En ese sentido, el Banco del Alba tiene la gran ventaja que ya
está en operación y este año sus miembros
acordaron aumentar su capital. Además, con la
formación del Espacio Económico ALBA-TCP, el Banco del
Alba vuelve a ser mas importante todavía como la herramienta
financiera central del desarrollo de un área economíca
que será la tercera en América Latina después
de Brasil y México. El coordinador de Política
Económica del ALBA, Diego Borja, ha notado, “Estamos hablando
de un espacio económico que aglutina a más de 80
millones de personas y con grandes recursos naturales.”
El futuro desarrollo del Banco del ALBA y su proyecto complementario
de una moneda común para sus países miembros – el
Sistema Unico de Compensación Regional (SUCRE) - será
complejo. Pero la visión y los principios fundamentales que
lo impulsan se han definido desde el inicio. Su reto inmediato,
más que económico, es el reto político de
enfrentar y superar la enemistad de los países occidentales y
sus aliados locales. Ellos representan un viejo régimen en
transición que se ha mostrado capaz de cualquier barbarie
para frenar su inevitable declive. Todos acuerdan que es un
período histórico muy peligroso.