La importancia estratégica del Banco del ALBA

por toni solo, 25 de marzo 2012

Fue el fundador de la empresa bancaria de la familia Rothschild, Mayer Amschel Rothschild quien dijo “Dame el poder de crear el dinero de una nación, y no me importara quien haga sus leyes.” Omitió añadir que él también lo encontró útil sobornar altos funcionarios gubernamentales y leer los correos tanto de sus propios socios como de sus antagonistas comerciales, financieros y políticos, para así aprovechar información privilegiada. Tal ha sido el tradicional quehacer de los bancos más poderosos de Europa y de los Estados Unidos.

En teoría, la función principal de los bancos en el sistema capitalista debe de ser el manejo de los ahorros de particulares, organizaciones y empresas para financiar las actividades productivas en beneficio del desarrollo de la sociedad. De hecho, desde hace muchos años, la práctica de los grandes bancos occidentales ha sido de extender crédito primero y sacar ganancias de esta creación de dinero de la nada sin preocuparse en lo más mínimo por el desarrollo de sus pueblos. Algunos economistas argumentan que esta realidad empezó desarrollarse en Estados Unidos a partir del momento en que el Presidente Nixon desligó el dólar del oro en 1971. Esta devaluación del dólar le permitió financiar la guerra de agresión contra Vietnam.

Eventualmente la decisión de abandonar el oro como respaldo del dólar permitió a las autoridades estadounidenses financiar el déficit comercial de los Estados Unidos por medio de la venta de bonos respaldados por el gobierno. En 1985, Paul Volcker, el jefe del semi-privado Reserva Federal, de hecho el banco central de los Estados Unidos, y el entonces Secretario de Hacienda James Baker diseñaron un plan, el Acuerdo Plaza, que forzó a las autoridades japoneses aumentar el valor de la moneda de Japón, el yen, para así beneficiar la economía estadounidense. Es notorio que Baker se mofó de su homólogo japonés diciéndole, “Es cierto que el dólar es nuestra moneda, pero es problema de usted.”

Durante décadas, los Estados Unidos ha impuesto su dominio sobre la economía mundial por medio de un manejo desleal del dólar y de sus enormes doble deficits presupuestario y comercial. Al inicio este manejo fue respaldado por la capacidad productiva de la gigante economía estadounidense. Todos los importantes mercados internacionales usaban el dólar como su punto de referencia. Todo el mundo quería dólares para poder participar en el comercio internacional.

Ahora es diferente. La economía estadounidense se debilita marcadamente en relación a rivales como China, Rusia, Brasil e India. Importantes poderes regionales como Irán y Venezuela respaldan el impulso de estos nuevos actores poderosos hacia un manejo de la economía mundial basado en la realidad que el valor del dólar no refleja la producción de bienes y servicios de la economía estadounidense en relación a los demás poderes económicos del mundo. De hecho, la hegemonía del dólar depende ahora del poderío militar de los Estados Unidos y sus aliados.

Esta realidad explica las interminables guerras de agresión de los países occidentales. La agresión en Afganistán ha visto un recrudecimiento imparable de la producción de la heroína de que las ganancias – igual que de la cocaína en América Latina - terminan en los bancos occidentales. La falsa “guerra contra la droga” de Estados Unidos y sus aliados es poco más que una estrategia de control del mercado del narcotráfico para garantizar un flujo de liquidez hacia el sistema financiero occidental y jugosas ganancias para sus industrias de seguridad y armamentos.

De la misma manera, la guerra contra Libia fue acompañado por el saqueo de la riqueza del pueblo Libio por un valor de más de 200 mil millones de dolares depositados en los bancos occidentales por las autoridades libios. Este es el contexto en que el Presidente Hugo Chávez ha dicho, “tenemos que ir hacia nuevas monedas porque el dólar cada día vale menos”. El economista venezolano, especialista en el mercado del petróleo, Ricardo Valbuena ha elaborado sobre el comentario del Presidente Chávez, observando “el dólar lo usan como una moneda universal pero no es una moneda que económicamente tenga legalidad y valor”.

El modelo propuesto por la Alianza Bolivariana de los pueblos de nuestra América (ALBA) contradice de la manera más profunda los preceptos criminales de las élites que dominan los países occidentales. ALBA es un bloque de desarrollo económico regional fundado por Venezuela y Cuba y basado en la solidaridad, la justicia y la equidad. Su espíritu, filosofía y valores son diamétricamente opuestos a la avaricia y criminalidad del capitalismo de las élites occidentales.

En 2009, el ahora Presidente del Banco Central de Nicaragua Alberto Guevara lo explica así :

“...ya este año la UNESCO ha reconocido que Nicaragua ya es un territorio libre del analfabetismo.

Eso forma parte de ese gran esfuerzo. Forma parte de esa visión de no actuar en la política económica como si estuviésemos manipulando números, sino que convertir la política económica en una política social con implicaciones económicas, de tal manera que nosotros cuando tomamos decisiones de política económica en cualquiera de los campos fundamentales de la dirección de la economía nacional, nosotros no nos basamos en estadísticas estrictamente.

Nosotros nos basamos en miles de nicaragüenses que están detrás de esas estadísticas, esperando resultados, millones de nicaragüenses que están detrás de esas estadísticas, esperando que por fin el sueño de la revolución se cristalice, que se cristalice el sueño de cada mujer y hombre de este país, empeñado en salir adelante, empeñado en ir forjando un destino mejor para sus hijos, para su gente, para su barrio, para su comunidad, para su municipio, para todo el país.”

Fue el programa Yo Sí Puedo diseñado por Cuba y financiado por Venezuela que permitió que Nicaragua saliera del analfabetismo. Es necesario analizar un poco más de la historia recién pasado para apreciar el significado del desafío que las instituciones del ALBA presentan al decaído viejo régimen de los países occidentales.

La corrupción de los grandes bancos internacionales

Durante los últimos cinco años, la realidad de la corrupción del sistema bancaria de los países occidentales se ha revelado en sus aspectos más feos y repugnantes. Las grandes corporaciones financieras deliberadamente vendieron a sus clientes diversos complejos productos como si fueran de primera clase a sabiendas que fueron basura. Bancos como Wachovia, ahora parte del conglomerado financiero Wells Fargo, participaron activamente en el lavado masivo de las ganancias del narcotráfico.

Los grandes bancos internacionales se han acostumbrado a esconder sus pérdidas y transacciones sospechosas en lo que llaman, con cínica ironía, Véhiculos con Propósito Especial. Estos típicamente se encuentren registrados con domicilios en ultramar, especialmente en los llamados paraísos fiscales. Es rutinario ahora que las débiles autoridades que regulan el sistema financiero de los Estados Unidos multan a uno u otro de los grandes bancos por violaciones de las normas vigentes.

Pero esto no indica para nada que el sistema de regulación funcione. Al contrario, demuestra que las pocas prosecuciones exitosas son una parte infimamente pequeña de un sistema podrido con deshonestidad y corrupción. Fue la presión política de enormes bancos internacionales delincuentes como Goldman Sachs, J.P.Morgan Chase, Bank of America, Morgan Stanley y Citigroup que exigieron su rescate por sus compinches en la Reserva Federal y la clase política ya comprado múltiples veces durante décadas por estos mismos bancos corruptos.

De igual manera fueron los grandes bancos europeos (como, por ejemplo, Royal Bank of Scotland, Barclays, Deutsche Bank, BNP Paribas, Santander, Credit Suisse, UBS) que presionaron a sus Bancos Centrales, a sus gobiernos y a la Comisión Europea a gestionar su rescate por medio de chantajes descarados. En el caso del Banco Central Europeo los chantajes se dirigieron a arruinar pequeños países como Irlanda y Grecia. Casi todos estos bancos son poderosos contrapartes de la Reserva Federal estadounidense.

Otros fieles contrapartes de la Reserva Federal son los bancos canadienses (Banco de Montreal, Royal Bank of Canada, Scotiabank) y japoneses (Nomura, Daiwa, Mizuho). Estos sin duda fueron muy activos en gestiones para garantizar que los Bancos Centrales de Japón y Canadá, colaboraron al máximo con los Bancos Centrales de Suiza e Inglaterra y con el Banco Central Europeo para intervenir en los mercados financieros de una manera favorable al sector financiero occidental. Esta manipulación fue acompañada por políticas gubernamentales en perjuicio de los pueblos de los Estados Unidos y la Unión Europea.

En vez de apoyar a sus propias economías nacionales, las grandes corporaciones financieras internacionales usaron los fondos de su rescate para reconstruir sus reservas por medio de la especulación. Hicieron sus apuestos multi-millonarios en todos los mercados del mundo - de petróleo, de oro, de las diversas materias primas, de los alimentos básicos. El resultado es que las economías occidentales siguen más débiles que nunca en relación a las economías mundiales que sí han promovido un verdadero desarrollo de su capacidad productiva.

Antecedentes y contexto

La crisis del sistema financiero del mundo Occidental se debía a la avaricia desfrenada de estas grandes corporaciones financieras y su influencia indebida en la formulación de las políticas de los gobiernos. Su desmedida influencia permitió la desregulación irresponsable e imprudente de los mercados financieros y , después de la llegada de la crisis, el rescate de los mismos bancos que lo provocaron. Estas políticas se impusieron por las élites corporativas claramente en contra de los intereses de los pueblos occidentales.

Los gobiernos europeos y norteamericanos han implementado medidas a rescatar los grandes bancos de la bancarrota sin componer las profundas fallas en el sistema financiero internacional. El rescate ha sido a costo de un significativo empobrecimiento de las grandes mayorías en los Estados Unidos y en Europa. De paso, este proceso ha demostrado el fracaso completo de la falsa democracia electoral occidental.

En Europa y Estados Unidos se han impuesto altos niveles de desempleo, reducciones salariales y significativos recortes en los sistemas de salud pública, educación y seguro social. La prolongada crisis bien se habría evitado si los bancos insolventes se hubieran disueltos y reestructurados. Así se habría garantizado la integridad de las finanzas públicas y la restauración de un sistema financiero confiable. Es lo que ha hecho Islandia para lograr recuperar la integridad de su economía.

Al final, las oligarquías financieras y corporativas occidentales han consolidado y aumentado su corrupto poder por la aplicación a sus propios pueblos de los mismos programas de ajuste estructural que han aplicado durante décadas a los pueblos de África, Asia y América Latina. Aquellos programas de ajuste estructural afianzaron el dominio neocolonial de Europa Occidental y Norte América durante el período de descolonización que seguía la Segunda Guerra Mundial. Desde aquel entonces, las herramientas tradicionales para implementar aquellos programas han sido el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional junto con sus diversas organizaciones auxiliares.

Los componentes típicos de los programas de ajuste estructural han sido

    recortes en el gasto público

    liberalización de los mercados de capital e inversión

    restrictiva política monetaria con insistencia en equilibrio presupuestario

    prioritización de exportaciones por encima de la producción para el mercado nacional

    abolición de subsidios y controles de precios

    privatización de los recursos nacionales y las empresas públicas

Los destructivos resultados de estos programas de ajuste estructural son harto conocidos. Resultaron en décadas de retraso en el desarrollo del potencial económico de los países ya empobrecidos anteriormente por siglos de dominio imperial de parte de los poderes europeos y los Estados Unidos. El papel histórico del Banco Mundial y el FMI, dominados por la influencia del gobierno de los Estados Unidos, ha sido de garantizar las condiciones apropiados para facilitar la extracción de la riqueza de los países empobrecidos – sus recursos naturales y su mano de obra - por las grandes corporaciones internacionales.

Para lograr este objetivo fundamental de las élites occidentales, se aplicó un modelo de endeudamiento financiero, dependencia económica y subordinación comercial. Los aspectos económicos se reflejaron también en todos los aspectos políticos, culturales y sociales. Históricamente, cuando los pueblos han rebelado – China, Corea, Vietnam, Cuba, Libia, Angola, Mozambique, Irán, Nicaragua – la respuesta de los poderes occidentales siempre ha sido la agresión en todas sus variedades - militar, económica, diplomática, mediática. Los golpes de Estado del siglo veintiuno en Haiti y en Honduras significan la continuación de la delincuencia imperial en América Latina

En la Cumbre de Alimentos para la Vida en mayo 2008, en medio del inicio de la crisis económica internacional cuando los precios del petróleo y de los alimentos se dispararon, Ralph Gonsalves, Primer Ministro de San Vicente y las Granadinas, resumió la realidad así: "No confío para nada que otros países aparte de nosotros y los que estamos aquí en esta mesa pueden enfrentar este problema con seriedad. No veo ayuda de los estadounidenses, tampoco veo ayuda de los europeos. De hecho en muchas oportunidades cuando ofrezcan programas para diversificar la producción agrícola o para otras cosas, defrauden a la gente, levantando expectativas, de las cuales hay muchas, cuando las aportes que eventualmente hacen resultan ser muy pequeñas...”

ALBA

Este es el contexto en que ha surgido la Alianza Bolivariana de los pueblos de nuestra América como una respuesta al imperativo de liberar los pueblos de América Latina y el Caribe del dominio económico imperial. Ahora son ocho los miembros plenos del ALBA: Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, y Venezuela. Desde su inicio en diciembre del año 2004, las instituciones del ALBA se han ido consolidando paulatinamente. Paralelamente al ALBA, se ha desarrollado el programa Petrocaribe que beneficia a diecisiete países con petróleo pagado a plazo con términos blandos

El ALBA sobrevivió y salió fortalecido del choque del golpe de Estado en Honduras en 2009. Honduras fue miembro del ALBA en ese momento y el régimen golpista optó por retirar. Ahora países tan diversos como Haití, Santa Lucía, Surinam y Argentina se han asociado en sus diferentes maneras al proyecto de desarrollo e integración regional del ALBA.

En febrero de este año, Argentina firmó un Acta de Compromiso en que se acuerda :

“La República Argentina llevará a cabo actividades de asistencia técnica, formación, capacitación y transferencias de tecnología, a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, por medio de su organismo tecnológico dependiente el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Ministerio de Industria, por medio de su organismo técnico dependiente el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), conforme un Programa que se compromete a elaborar de modo conjunto con los países que integran el ALBA-TCP. ”

En la misma Xl Cumbre del ALBA de febrero 2012, los Jefes de Estado de los países del ALBA, “Instruyeron al Consejo Político hacer efectivo el ingreso de Santa Lucia y la República de Surinam como miembros invitados especiales de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Por su parte, El presidente Michel Martelly ratificó la voluntad de la República de Haití de continuar participando como miembro invitado permanente en la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA). ”

Si se pregunta por qué hay tanto interés de parte de estos países en el ALBA y en su programa hermana, Petrocaribe, el ejemplo de Nicaragua es emblemático. Cuando el Comandante Presidente Daniel Ortega y sus colegas asumieron el gobierno en enero 2007, Nicaragua estuvo al borde de un colapso catastrófico en su capacidad productiva. El Presidente Ortega implementó una triple estrategia con el objetivo no solo de rescatar el país sino de transformarlo de manera revolucionaria buscando el camino para eliminar la pobreza.

La estrategia ha consistido en mantener las relaciones tradicionales de comercio y cooperación con Norte América y Europa, diversificar al máximo sus relaciones de cooperación y comercio tanto regional con Centroamérica y el Caribe como internacional afuera de la región e integrarse al ALBA. Los resultados han sido tremendamente impresionantes. Aun usando los términos de la ortodoxia económica, Nicaragua ha tenido niveles de crecimiento consistentemente superiores a los de sus vecinos y sus exportaciones han crecido vertiginosamente.

En los términos más humanos y amplios del desarrollo humano aplicados por el ALBA, se ha reducido la pobreza extrema por medio de políticas para integrar a los pequeños productores y micro-empresarios plenamente a la vida económica del país. Esta política ha impactado de una manera verdaderamente revolucionaria en la posición de las mujeres en la economía nacional y ha permitido el acceso de la mayoría empobrecida a mejores servicios de la salud y la educación.

Se ha mejorado dramáticamente la infraestructura de la red vial. Se ha aumentado la capacidad de generación de energía eléctrica al doble de la demanda promedio con una tendencia que minimiza la dependencia sobre las plantas termales que queman derivados del petróleo. El fomento masivo del acceso a las facilidades deportivas está cosechando importantes y muy positivos resultados sociales entre la juventud del país. El progreso de la refinería El Supremo Sueño de Bolívar y otras obras, por ejemplo en en el sector de la agro-industria, cambiarán para siempre la capacidad tecnológica y productiva de la economía nicaragüense.

Como observó en 2009 el entonces Ministro de Hacienda de Nicaragua, Alberto Guevara, ahora Presidente del Banco Central de Nicaragua :

“El ALBA ha cambiado la fisionomía a corto, mediano y largo plazo de los países que formamos parte del ALBA, pero no solo de los países que formamos parte del ALBA sino de los países que forman parte del acuerdo de Petrocaribe. Le ha llevado un alivio a nuestros pueblos, a nuestras economías y a nuestra capacidad de respuesta fiscal. Pero el ALBA es más que eso.


El ALBA es el modelo alternativo que estamos desarrollando en América Latina y en el Caribe para que bajo principios diferentes de asociación nos integremos los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe.

Estoy hablando de principios que nada tienen que ver con las actuales principios que funcionan amañadamente en muchos casos en el contexto de la comunidad financiera internacional, las donaciones, etc. En el ALBA no existen condicionalidades que afectan la soberanía de los pueblos. No hay.


En el ALBA prima el principio de la autodeterminación. Pero también en el ALBA tenemos principios como la solidaridad, la verdadera solidaridad que es aquella solidaridad desinteresada, orientada a ayudarle al que menos tiene, a que vaya alcanzando un nivel de desarrollo como país, como nación, como pueblo.


En el ALBA usted encuentra el principio de la complementariedad. Un principio que no existe en el mundo otro, fuera del ALBA. Es un principio que en primer lugar reconoce el diferente desarrollo relativo por el que hemos transitado los pueblos de nuestra América, en parte incluso desde quien fue que colonizó estos pueblos, de quien fue que destruyó y robó nuestras materias primas y asesinó a nuestras indígenas para formar la acumulación originaria de sus capitales que configuraron después el capitalismo mundial.


Ese principio de complementariedad es un principio novedoso. Es un principio de justicia. Es un principio de hermandad.”

El Banco del ALBA

Fue con esta visión que se fundó el Banco de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) por medio de un acuerdo logrado en la Sexta Cumbre del Alba a inicios de 2008. El Banco del ALBA consiguió su personería jurídica en Septiembre 2009. Su objetivo fundamental es de promover la integración y el desarrollo sostenible de los países de América Latina y el Caribe. Los estados miembros del Banco del ALBA son Bolivia, Cuba, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Venezuela.

Sus estatutos también permiten al Banco del Alba contar con otros países, regionales o extra-regionales, como socios. Esto permite que países como China, Rusia o Irán, por ejemplo podrían colaborar en las operaciones del Banco del Alba. Hasta el momento las operaciones del Banco del ALBA han cubierto el financiamiento de diversos proyectos y programas en los diferentes países miembros. Entre las actividades estratégicas más importantes promovidas por el Banco del ALBA son las empresas grannacionales : ALBA Cultura, ALBA Educación, ALBA Salud, ALBA Alimentos, ALBA Energía, ALBA Ambiente, y ALBA Telecomunicaciones.

Lo que hace único al Banco del ALBA como banco regional, es su claro enfoque sobre el desarrollo integral de los países donde tiene sus operaciones. Pone énfasis en la reducción de exclusión social y la eliminación de discriminación étnica y de género. Pero quizás todavía más importante es su compromiso con la promoción y fortalecimiento de la democracia participativa. Antenor Rosales, Presidente del Banco Central de Nicaragua hasta marzo de 2012, ha explicado la importancia del Banco del ALBA así :

“...el Banco del ALBA es una de las expresiones de esa Alianza Bolivariana de las Américas que tiende a la creación de una arquitectura financiera que responde a las necesidades de los pueblos de América Latina. El Banco del ALBA es un elemento pero también existen otros elementos como sería el Sistema Único de Compensación Regional de pagos y como sería unas conocidas, y poco explicadas por cierto, las grannacionales, expresión del ALBA y, claro, a través de sus mecanismos, como el Banco del ALBA. Porque tenemos una gran-nacional que es ALBA Medicamentos que es para la compra de medicamentos a mejores precios que si comprara cada uno de los países que conforman el ALBA. Tenemos una grannacional ligada al transporte, tanto aéreo como marítimo. Son ideas del ALBA que se han venido concretando paulatinamente.

El Banco del ALBA fue una de las primeras expresiones de esa nueva arquitectura financiera que se pretende desarrollar por el ALBA, pero fijémonos en algunos de los proyectos. Estamos financiando dos tipos de proyectos en el Banco del ALBA, los proyectos no reembolsables y los proyectos reembolsables. En los proyectos no reembolsables allí están esta grannacional que es ALBA Medicamento, está otro proyecto que se conoce también como ALBA Educación. Allí el Banco financia también algunos proyectos que son no reembolsables como acabo de señalar y hay otros reembolsables como es el de ALBA Telecomunicaciones, de ALBA Ambiente, del ALBA Transporte, el ALBA Energía.

¿Qué nivel va a alcanzar esos proyectos y esa arquitectura internacional financiera que quiere desarrollar el ALBA? Va a alcanzar una medida en que la Alianza Bolivariana de las Américas se fortalezca y avanza. Si el nivel de avance de esa alianza es relativamente bajo esa arquitectura ideada pues no va a alcanzar los niveles que se quiere. Si se fortalezca esa Alianza, tienes la plena seguridad que el ALBA en su expresión financiera va a dar saltos cualitativos porque se tiene un banco, es cierto, el Banco del ALBA, pero ¿existe ALBA Seguros?

Es necesario una empresa de seguros porque va a crear gran-nacionales, va a tener comercio, va a tener una marina para transportar, va a tener mercados adonde llevar productos de un país al otro, pero ¿Quién va a cubrir el seguro de esas mercancías transportables? ¿Las mismas aseguradoras que existen?

Entonces, estamos en presencia de una arquitectura financiera combinada y obviamente el ALBA no quiere eso. Entonces, falta todavía. Por ejemplo, las calificadoras del riesgo. Porque es del ALBA, aparte de calificadoras de riesgo, aseguradoras, el Banco, que existe. Tenemos que disponer de operadores logísticas del ALBA para lo que es transporte. Y no puedo hacer menos que resaltar el hecho de que sin un banco, es imposible desarrollar esos otros proyectos.”

El Banco del ALBA y el Banco del Sur

La visión del Dr. Rosales sobre la centralidad del Banco del ALBA para hacer las aspiraciones del ALBA una realidad se confirma en el primer artículo del Acuerdo sobre un Espacio Económico del ALBA-TCP (ECOALBA-TCP) de la Cumbre del 5 de febrero 2012. Su quinto punto apunta a : “La utilización de los mecanismos e instrumentos de la nueva arquitectura financiera diseñados por el ALBA- TCP, con especial énfasis en la consolidación del Banco del ALBA, como instrumento eficaz para el financiamiento de proyectos económicos grannacionales y de cooperación, así como del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), el cual debe tender como mínimo al veinte por ciento (20%) del intercambio comercial entre Las Partes y aumentar progresivamente, empleando medidas que promuevan y estimulen su uso. ”

Una pregunta obvia que surge en el contexto del desarrollo de la integración de América Latina es la relación entre el Banco del ALBA y otro proyecto ambicioso dirigido a cambiar la arquitectura financiera de la región, que es el Banco del Sur. Se impulsó el Banco del ALBA después del Banco del Sur que surgió inicialmente en 2007 integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Venezuela, y Uruguay.

Sin embargo, el Banco del ALBA ha avanzado más rápidamente que el Banco del Sur. En parte esto parece ser porque se trata de menos países miembros y en parte porque el Banco del Sur tiene miembros con visiones diferentes de su futuro desarrollo. La visión de Brasil, por ejemplo, es muy diferente de lo de Venezuela y Bolivia.

Oscar Ugarteche y Aurora Vasquez observan en su artículo “El Banco del Alba y el Banco del Sur : Dos Proyectos Financieros Diferentes” que un problema fundamental del Banco del Sur es en qué se va a diferenciar de otras instituciones financieras internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo. Ugarteche y Vasquez escriben, “Recordemos que el principio esencial de esta nueva arquitectura financiera regional, BANCOSUR empezó siendo un proyecto de autonomía regional, independizado no sólo de instituciones financieras mundiales como el Banco Mundial y el FMI, sino de países extra regionales.”

En una entrevista publicado el 6 de marzo por el medio peruano La Primera, Pedro Páez, quien dirigió la comisión técnica presidencial del Ecuador que promueve la creación del Banco del Sur opinó : “... el riesgo de que la vieja arquitectura financiera termine desnaturalizando la propuesta de la nueva arquitectura financiera es enorme y las consecuencias serían desastrosas. La vieja arquitectura financiera ha sufrido un proceso de transformación y de desnaturalización de ella misma respecto a sus orígenes. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial no siguen el mismo proyecto con el que fueron fundados en 1944. El Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Latinoamericano de Reservas, y la Corporación Andina de Fomento de igual manera, no tienen el mismo espíritu con el que se fundaron.”

En ese sentido, el Banco del Alba tiene la gran ventaja que ya está en operación y este año sus miembros acordaron aumentar su capital. Además, con la formación del Espacio Económico ALBA-TCP, el Banco del Alba vuelve a ser mas importante todavía como la herramienta financiera central del desarrollo de un área economíca que será la tercera en América Latina después de Brasil y México. El coordinador de Política Económica del ALBA, Diego Borja, ha notado, “Estamos hablando de un espacio económico que aglutina a más de 80 millones de personas y con grandes recursos naturales.”

El futuro desarrollo del Banco del ALBA y su proyecto complementario de una moneda común para sus países miembros – el Sistema Unico de Compensación Regional (SUCRE) - será complejo. Pero la visión y los principios fundamentales que lo impulsan se han definido desde el inicio. Su reto inmediato, más que económico, es el reto político de enfrentar y superar la enemistad de los países occidentales y sus aliados locales. Ellos representan un viejo régimen en transición que se ha mostrado capaz de cualquier barbarie para frenar su inevitable declive. Todos acuerdan que es un período histórico muy peligroso.