Elementos del golpe en marcha en Venezuela

Ramiro Gomez, 23 de mayo 2016

Este texto es parte d un análisis más extnso que se puede descargar aquí

VI.- LAS OPERACIONES ENCUBIERTAS EN LA EXPERIENCIA GUARIMBERA Y LAS ACCIONES DE CALLE

De la evaluación preliminar de las modalidades guarimberas utilizadas en la escalada violenta que se desarrolló en el 2014, podemos caracterizar tanto su organización, como los métodos y técnicas de combate de calle empleados:
Las marchas y concentraciones han estado organizadas en diversos anillos: manifestantes genéricos, grupos de choque con armamento casero, equipos armados.

En su fase inicial no actuaron los equipos con armas de fuego, sino que utilizaron armamento casero: molotov, piedras, miguelitos. En la medida que avanzó la escalada emplearon grupos armados que actuaron como cuñas de fuego para proteger las trancas desde edificios, parapetos, trincheras, cerros o monte elevado.
Las trancas y barricadas de están protegidas por grupos armados que tratan también de abrirse paso rebasando las barricadas de policías desarmados.

En ambos casos, el uso de armas de fuego en las guarimbas ha producido el saldo de heridos y muertos ya conocido.
Hasta ahora el empleo de armamento de guerra no se ha generalizado, siendo previsible su utilización en la defensa de algunos espacios territoriales claves o para dar golpes de mano.

En estas bandas armadas se conjugan múltiples actores: disociados, ex -policías, células, mercenarios y para-militares.
Los tres equipos que venimos describiendo actúan coordinadamente, colocándose algunos entre los manifestante, pero operativamente los equipos armados o fuerzas especiales encubiertas tienen misiones diferenciadas e independientes

En el proceso guarimbero aparece una de las orientaciones de la nueva estrategia imperial: CONTROL TERRITORIAL SOBRE INSTITUCIONES PUBLICAS, teniendo claro que son orientaciones e instrucciones que reciben de la Comunidad de Inteligencia de los EEUU, las cuales han sido empleadas en diversas experiencias injerencistas, siendo la última la de Ucrania:

Operativamente se focaliza este control territorial en algunos espacios públicos: Plazas, Avenidas, Palacio de Miraflores, CNE, TSJ.

El procedimiento que han empleado consiste en realizar movilizaciones hacia estos espacios e intentar tomarlos, permaneciendo en los mismos.

A partir de tal toma intentarían generalizar o extender el control territorial y crear un clima de caos e ingobernabilidad.
Las marchas y concentraciones están organizadas en diversos anillos: manifestantes genéricos, grupos de choque con armamento casero, equipos armados

Intentan construir escenarios de gobiernos paralelos o dualidad de poderes en territorios y ciudades. Pretenden negociar SALIDAS desde allí.

Las fuerzas que pueden emplear el imperio en este CONTROL TERRITORIAL, van desde los grupos de activistas formados como “defensores del voto” en el caso de Voluntad Popular, pasando por células de BR, las policías regionales de Miranda y Lara, los ex - militares de Plaza Altamira y ex – policías, hasta llegar a los “paracos” del capo Álvaro Uribe. En estos agrupamientos para operaciones encubiertas hay presencia de fuerzas especiales bajo la coordinación de la Comunidad de inteligencia de los EEUU.

La MUD ha intentado viabilizar los anteriores lineamientos táctico-operativos, para lo cual requiere de un clima de mayor tensión, que pueda ser un ambiente justificativo de acciones violentas con presencia armada. La táctica que subyace en estas actividades es el escalamiento del conflicto: violencia de calle, acciones armadas, intentos de paro, pronunciamiento militar.

Se trata de crear un clima de caos e ingobernabilidad, que ha concretado este escalamiento de la forma de lucha: pasaron de la denuncia a la acciones de calle y de estas a las acciones violentas y armadas, buscando fijar en el terreno a una parte importante de los órganos de seguridad del Estado e inhibir o paralizar sus mandos.

Este escalamiento y radicalizaron la guarimba: incendio de vehículos, empleo de armas de fuego, con un saldo de heridos y muertos, intenta paralizar las actividades normales e inmovilizar al gobierno con el caos

También, ya anteriormente señalamos que militarmente buscan fijar tropas en el terreno, obstruir la movilización de algunos componentes militares y desgastarlos moralmente.

VI.-LA PRESENCIA DE PARA-MILITARES COMO FUERZA ESPECIAL EN LA ACTUAL COYUNTURA.

A lo largo de este trabajo hemos reseñamos, como en la nueva estrategia imperial se ha potenciado las formas encubiertas de intervención, impulsando un accionar clandestino de fuerzas paramilitares, siendo este un aspecto predominante puesto en práctica por las fuerzas yankis en las guerras asimétricas o guerras no convencionales,

El ejemplo de mayor relevancia lo encontramos en Colombia, donde desde el comienzo de las llamadas autodefensas los yankys han financiado y entrenados a estos grupos paras, como contrainsugencia

El nacimiento y auge de estas fuerzas mercenarias está asociado al capo Uribe, quien es el padre de la PARAPOLITICA. Por supuesto, Uribe ha contado con la alianza de latifundista, empresarios, cambistas que especulan con divisas, comerciantes estafadores.

Esta implantación de los denominados PARACOS, pasó por insertarse social y territorialmente, colonizando todo el negocio delictivo y evolucionando hacia la esfero de lo político y de la constitución de un doble poder.

Tal fenómeno tiene fuerza y arraigo en las zonas fronterizas, como es caso de Colombia y más específicamente el Norte de Santander:

Los paras en Cúcuta trafican con drogas, hacen contrabando de gasolina, de alimentos, medicamentos y de otras mercancías

Al lado de las actividades lucrativas, los paras realizan sicariatos, desapariciones, masacres, desplazamientos forzados.
Igualmente los paracos actúan con los nombre los Rastrojos, los Urabeños, Las Aguilas Negras, siendo su origen el Bloque Catatumbo de la AUC

Los mandos de los para-militares son ex militares, ex policías y ex agentes del Das, sumándoseles efectivos del ejército colombiano .

Los paras no sólo cuentan con policías, sino que han penetrado diversas instituciones: gobernación, alcaldía de Cúcuta, Ong, etc

Los paras realizan control territorial, establecen toque de queda, hacen limpieza social y mantienen el orden público como “poder paralelo”

.—Los paras realizan labor filantrópica, ayudando a familias necesitadas, organizan micro-empresas, moto taxis, alquiler de teléfonos.

La inserción en comunidades y barriadas, le da a los paras un manto de protección, contando con niveles de impunidad de la base social

La PARAPOLITICA, le permite a los paras recibir en apoyo de los senadores del Norte de Santander, como Clavijo, Corzo y Barriga

El anterior entramado de fuerzas que sustentan a estos mercenarios, exige una estrategia integral y permanente para su derrota político-militar

VII.- EL COMBATE DEL PARAMILITARISMO EN EL MARCO DE LA DEFENSA INTEGRAL DEL TERRITORIO.

Los anteriores aspectos reseñados en este trabajo, plantea un serio reto en la defensa del proceso revolucionario venezolano, ya que el para-militarismo ha venido cobrando fuerza en estrecha alianza con el “pranismo” y el narco-tráfico, pudiéndose establecer la posibilidad del monitoreo de la inteligencia norteamericana, en su progresivo control y organización.

En tal sentido, resumimos algunas líneas de acción para confrontar las amenazas del para-militarismo:

1.- El para-militarismo ( y sus pares narcos y pranes ) es un fenómeno complejo que posee diversas aristas, comenzados con los aspectos ideológicos-culturales, ya que se conforma como un “modo de vida” bajo el dominio de valores individualistas, egoístas-posesivo, culto a la violencia y el poder irracional neo-fascista, apego al tener y a la acumulación de riqueza fácil, consumismo efímero.

En consecuencia, la primera batalla comienza en el terreno de los valores y de las ideas.

2.- Hay que enmarcar la presencia para-militar en las operaciones encubiertas con fuerzas especiales bajo la tutela Yanky, lo que demanda de un trabajo de inteligencia integral.

3.- Es indispensable desenmascarar a los actores opositores que comúnmente tiene alianzas o utilizar a los paracos para sus fines politiqueros.

4.- Dado el matiz filantrópico y justiciero del accionar de los paras, que asume la gesta de Robin Hood dando dádivas y repartiendo el botín con los pobres, la revolución debe elevar el nivel de respuesta económico-social, teniendo claro que existe una base social cooptada, la cual le da respaldo y encubrimiento.

5.- Un aspecto que en estos momentos adquiere visos de gravedad en el desafío de los para-militares y pranes, quienes han asumido el control territorial de algunas zonas en ciudades importantes, disputando el monopolio de las armas a los organismos de seguridad del estado. Tal situación demanda de respuestas contundentes y permanentes de parte del poder popular y la FAN.

6.- En el marco de la doctrina militar bolivariana que reivindica la “guerra de todo el pueblo”, la confrontación con el para-militarismo en una guerra no convencional exige aprestos operacionales que respondan a la naturaleza del combate que nos toca librar en la actual coyuntura.