Elogio a una intelectual militante

 

 

 

Por la Secretaria General de la OSPAAAL en ocasión de la presentación del libro Un mundo a construir (nuevos caminos), Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013

 

 

 

El motivo que nos reúne esta tarde --en la que, probablemente, sea la más emblemática de todas las salas de actividades y encuentros de la capital cubana: la Sala Che Guevara de la reconocida Casa de las Américas, la Casa de la imperecedera Haydee -- no se reduce a la presentación de un nuevo título comprometido y antimperialista que, en su edición cubana, nos ofrecen el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello y Ruth Casa Editorial.

 

Ese nuevo título, Un mundo a construir (nuevos caminos), llega a nuestras manos con la valía y las credenciales políticas que le confiere el haber sido distinguido con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013, que no es uno entre otros reconocimientos.

 

Se trata nada menos que del Premio nacido en el año 2005 --que inmediatamente derivó en iniciativa anual de la Red En Defensa de la Humanidad-- bajo la impronta del inmortal Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, para distinguir las contribuciones esenciales a un presente de praxis transformadora revolucionaria que requiere de pensamiento revolucionario; para prestigiar aportes teóricos  a un tiempo emancipador que demanda la emancipación de nuestra subjetividad individual y colectiva del propósito permanente de colonizarla y de subyugarla al pensamiento hegemónico imperialista, combate muy desigual, avasallador, por el asimétrico poder y la indiscutible superioridad tecnológica de los instrumentos con que cuenta para imponernos la mentira, la manipulación, el conformismo egoísta, la desmovilización y la banalidad.

 

Portador de tan relevante Premio llega a nosotros Un mundo a construir (nuevos caminos), pero no solo con ese lauro cuya trascendencia es uno de los numerosos legados de su fundador, quien sin ninguna duda lo merecía él mismo pues no fue ni calco ni copia, sino genuina creación heroica hasta el último de sus días de vida física. El Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013 es, adicionalmente y por vez primera, la obra de una mujer de probada solidez teórica y militancia intelectual, tan serena como incansable, tan reflexiva y fecunda como propositiva e insurrecta.

 

Martha Harnecker no se auto complace con la producción que brota de su talento e intelecto, la coloca al servicio de la lucha y la resistencia popular transformadoras, respecto a las cuales no establece miradas distantes, milita en sus trincheras.

 

Martha es una formadora de excelencia que se ha apropiado de las herramientas de la educación popular para ejercer su magisterio, comulga con la certeza de que la acumulación revolucionaria en el tránsito al socialismo es inseparable de la educación y de la formación política,  aquella que construye y sedimenta verdadera conciencia; la conciencia que rechaza la debilidad de la renuncia, la que transforma al ser humano y convierte las tareas y metas en compromiso de vida, la que no permite que, ni en las más adversas circunstancias, se enturbien las luces de la esperanza y la utopía.

 

El ejercicio de la democracia popular para desmontar la pseudo democracia representativa del des-orden burgués; la participación y el protagonismo popular en su interrelación dialéctica con el  partido o instrumento político --que no puede ser sino encarnadura, rostro y sentimientos de pueblo, del sujeto popular-- en esta hora crucial en la que la tarea de primer orden es destruir las multiformes expresiones de opresión capitalista, construir hegemonía y poder popular, refundar y sembrar proyectos alternativos de signo solidario y humanista, han sido desvelos y jerarquías en la incansable labor y resultados de investigación de Martha.

 

Su obra nos ofrece huellas testimoniales de las regularidades y también de las singularidades de las diversas experiencias revolucionarias de las cuales es hoy espejo Nuestra América. Su divulgación, para favorecer una mejor y objetiva comprensión, es otra de sus más notables y sistemáticas contribuciones al esclarecimiento de la verdad y al combate de las ideas.

 

En nuestra época, luego de que los paradigmas teóricos de lo que en su tiempo parecía ser el bloque de países más avanzado en la implementación de un tal modelo de socialismo se vinieran abajo con él, y fueran cuestionados con sentido antidogmático del momento histórico o con arbitrariedad de pasarela, deriva atinada urgencia la de producir con rigor y creatividad un arsenal de ideas que se nutran del marxismo, de la teoría revolucionaria autóctona y de la experiencia práctica de la izquierda latinoamericana y caribeña.

 

En esa fragua de producción de esencias y de cultura de izquierda se ubica Martha. Algunos autores podrán coincidir o polemizar con sus elaboraciones conceptuales, lo cual es consustancial a las ciencias, particularmente a las sociales y políticas; pero nadie podrá poner en tela de juicio su compromiso social y académico con la insurgencia anticapitalista, con la rebeldía popular frente a la injusticia, la exclusión y la opresión, con la lucha antimperialista, la solidaridad y el internacionalismo rumbo al socialismo, con el empeño de acercar al presente el futuro mejor por el que hemos luchado y resistido generaciones de nuestroamericanos con el propósito de refundar la Patria Grande.

 

 

Por eso, Memoria Popular Latinoamericana --el pequeño pero siempre inquieto y vital MEPLA, fundado por la autora de Un mundo a construir (nuevos caminos) y de otros 80 enjundiosos y oportunos textos, producidos a los largo de 46 años-- junto a la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Africa, Asia y América Latina /OSPAAAL, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello y Ruth Casa Editorial nos fundimos esta tarde con Martha en un entrañable abrazo revolucionario cargado de nuestra admiración, de estímulo a que continúe fecundando pensamiento y mostrándonos nuevos caminos que nos provoquen y movilicen. Te felicitamos, Martha, con el más sincero respeto y cariño.

 

La Habana, 7 de mayo de 2015