PEPE MUJICA: "La historia no la hacen los hombres , sino las grandes causas"
Publico.es, 3 de diciembre 2014
http://www.publico.es/internacional/559605/la-historia-no-la-hacen-los-h...
El todavía presidente de Uruguay termina su entrevista con 'Público' hablando de su país, de su forma de vida e ideales, y de su pasado, presente y futuro.
Noticias relacionadas
En la tercera y última parte de la entrevista concedida a Público, Pepe Mujica habla de su país, de sus ideales pasados y actuales y de su austera forma de vivir. Asegura que no va a echar de menos ser presidente y que "la sobriedad" es su forma de luchar por la libertad.
Antes hablaba de la utopía. Usted pertenece a la generación de la utopía, cuando estaba lejos del Gobierno. ¿Cómo se relaciona su actual ejercicio del poder con aquel hombre utópico?
Aquel hombre era un hombre joven y en el contexto de su época. Y en el contexto de su época nos parecía que el camino era mucho más corto y que estaba medio a la vuelta de la esquina. Después la historia se encargó de demostrarnos lo contrario. La Unión Soviética se desmoronó como un queso apolillado.
Ni siquiera nos dio la poesía de algunos tiros, aunque fuera. ¡No, nada! Entonces nos dimos cuenta de que el poder era una cosa mucho más distinta, más difícil, que tiene que ver con la construcción económica de una sociedad. Yo no abdico de mi manera de ver el socialismo, de lo que abdico es de la manera ingenua y pueril que teníamos. La historia se encargó de demostrarnos lo contrario.
Yo no abdico de mi manera de ver el socialismo, de lo que abdico es de la manera ingenua y pueril que teníamos
¿Y dónde estaba esa ingenuidad?
La ingenuidad estaba en que nos parecía que la dictadura del proletariado era un camino notable que nos daba todas las explicaciones, y la verdad es que construyó un mundo que se desmoronó. La burocracia fue mas fuerte que lo otro. Ésa es la realidad de lo que nos pasó.
Ahora parece que hay gente que no quiere asumir lo que pasó. Aquello significó que íbamos por un camino que era errado: que el camino de la dictadura nos lleva de la mano al camino más bien de la burocracia, no del aumento de la libertad y de la igualdad entre los hombres.
¿Qué ha hallado en sus viajes por el exterior? Usted ha podido conocer a las grandes élites mundiales que más o menos marcan la pauta de lo que se está haciendo. ¿Qué le ha sorprendido a bien y a mal?
Lo que me ha sorprendido es el despilfarro que hay, el abuso, qué significan las instituciones que rodean la república. Por ejemplo. Voy a ver a la señora Merkel a Alemania. Me ponen 30 motos adelante y 30 atrás y me dan un auto como de aquí a allá, cuyas puertas pesaban cada una como 3.000 kilos.
No sé para qué todo eso. Y esto apenas es una anécdota. Pero si tú puedes llenar todo un sistema que vive rodeado de todas esas cosas, ¿qué sentido tiene? La verdad es que esta pregunta muchas veces me la hice. Cuando era joven, me la hice la primera vez que estuve en la Unión Soviética y me llevaron a un hotel que se llamaba Hotel Baltio, y había unas alfombras que me hacían cosquillas. Y pensé: "Hicieron una revolución socialista para tener hoteles de estos, ¿para qué?".
¿En algún momento ser presidente se ha impuesto sobre lo que usted haría como persona? ¿En algún momento tuvo que hacer cosas que no pensaba hacer o que le hicieran ruido?
Ah, sí. Permanentemente tienes que preocuparte, tienes que negociar, y tienes que aceptar que debes convenir con gente con la que estás en las antípodas.
Duro.
Muy duro, pero hay atrás montañas de puestos de trabajo, y creo que esa es una de las peores trampas que existen. No para mí, que soy viejo y las luces del centro no me confunden. Peligro para todo lo que puede ser una función de Gobierno, porque tienden la mesa, la mesa es espléndida, y es como si te dijeran: "Mira que para ti también hay", y tú tiendes a creer que esa mesa es tuya.
Esa mesa no es tuya. Sólo eres el invitado, y en todo caso, te tratan de usar, no hay que confundirse. Esa mesa es de ellos. Ése es un peligro.
¿Uruguay puede llegar a ser un país que viva de la industrialización, o como la gran mayoría de los países de América Latina, tiene que conformarse con su riqueza y exportarla, aunque le añada valor agregado?
Creo que el Uruguay es un país pequeño y como tal tiene que ser país exportador, pero tiene que luchar por vender cada vez mayor valor agregado y mayor calificación en el trabajo que vende. Pero si por industrialización entendés llenar de chimeneas, eso es discutible.


