"¡Sin justicia no habrá paz!", corearon los cientos de manifestantes reunidos en las plazas Union Square y Times Square, en Nueva York (este de EE.UU.), donde varias personas fueron arrestadas.
La mayor parte de las detenciones se produjo en el propio municipio de Ferguson (estado de Misuri, en el medio oeste de EE.UU.), donde nació y murió desarmado Brown, de 18 años, por los disparos del agente Darren Wilson.
El impresionante despliegue de fuerzas del orden, con 2200 soldados de la Guardia Nacional que se sumaron a la Policía desde la declaración del estado de emergencia el lunes 17, no consiguió evitar que estallara la violencia.
Los manifestantes trataron de tomar el Ayuntamiento de San Luis, el que rige Ferguson, pero ante el bloqueo y las cargas de los antidisturbios solo un pequeño número logró penetrar en el edificio.
Las protestas tuvieron especial intensidad en ciudades como Boston, Nueva York, Los Ángeles, Dallas y Atlanta, en la tercera noche desde que, el lunes, el fiscal local Rober McCulloch anunciara que el jurado popular encargado del caso había decidido no encausar a Wilson.


