Honduras es típico laboratorio de la CIA, alerta académico
por Miguel Lozano, Prensa Latina, 02 de julio de 2009
Honduras es típico laboratorio de la CIA, alerta académico
Académicos y políticos venezolanos alertan hoy sobre un nuevo mecanismo frente al avance progresista en la región en el cual "la CIA hace el trabajo sucio y la diplomacia estadounidense guarda las apariencias".
Consultado por Prensa Latina, el doctor Rigoberto Lanz, del Centro de Investigaciones Postdoctorales de la Facultad de Ciencias
Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela, aboga frente a ello por "un nuevo tipo de internacioalismo".
En su opinión, el cuadro político en Honduras revela que la derecha es la misma en todo el continente: los mismos intereses, el mismo guión, los mismos personajes, la misma ideología, las mismas coartadas.
Ante ello aboga por la conciencia sobre la
necesidad de tener plataformas comunes desde la
izquierda: "Una vez más está claro que no es
posible "la revolución en un solo país. Un nuevo
tipo de internacionalismo obliga a asumir estos
procesos como propios".
En opinión del académico, Honduras hoy es un
típico laboratorio de guerra contrainsurgente con
la que la CIA lleva décadas tumbando gobiernos y
practicando toda forma de terrorismo.
Interrogado sobre las perspectivas del conflicto,
Lanz estima que en la medida en que la derecha
hondureña se pone torpe se lo pone difícil al
gobierno norteamericano que pretende lavar la
mala imagen dejada por el ex presidente George W.
Busch.
Para Obama, opina, la cuestión es guardar las
apariencias y hasta ahora el doble discurso le
funciona parcialmente: la CIA hace el trabajo
sucio y la diplomacia guarda las apariencias.
La novedad, según el criterio de Lanz, es que la
dinámica política de la región no deja mucho
margen para esas manipulaciones: el ascenso de la
izquierda es evidente y la capacidad de
movilización de los pueblos cambió por lo que la
derecha empieza a exasperarse.
Interrogado sobre una posible salida negociada
que aunque es una condición de la política, de
momento lo correcto es apretar la presión interna
y externa "para aislar a los sectores fascistas
de la derecha liberal".
En ese sentido Lanz estima necesario establecer
puentes con sectores intermedios que no comparten
el golpismo de la ultraderecha.
Coincidentemente el presidente del grupo
venezolano del Parlamento Latinoamericano, Víctor
Chirinos, afirmó que el golpe en Honduras es un
zarpazo no sólo para la democracia de Honduras,
sino para toda Latinoamérica.
Al respecto abogó por que la OEA asuma medidas
contundentes para desposeer a un ente extraño a
la democracia, que atentó contra el equilibrio
democrático de todo el continente.
En tanto el politólogo Alexander Yánez opinó se
trata en Honduras y en América Latina de una
confrontación de modelos: el individual y el
interés colectivo.
Caracas, 2 jul (PL) Académicos y políticos
venezolanos alertan hoy sobre un nuevo mecanismo
frente al avance progresista en la región en el
cual "la CIA hace el trabajo sucio y la
diplomacia estadounidense guarda las apariencias".
Consultado por Prensa Latina, el doctor
Rigoberto Lanz, del Centro de Investigaciones
Postdoctorales de la Facultad de Ciencias
Económicas y Sociales de la Universidad Central
de Venezuela, aboga frente a ello por "un nuevo
tipo de internacioalismo".
En su opinión, el cuadro político en Honduras
revela que la derecha es la misma en todo el
continente: los mismos intereses, el mismo guión,
los mismos personajes, la misma ideología, las
mismas coartadas.
Ante ello aboga por la conciencia sobre la
necesidad de tener plataformas comunes desde la
izquierda: "Una vez más está claro que no es
posible "la revolución en un solo país. Un nuevo
tipo de internacionalismo obliga a asumir estos
procesos como propios".
En opinión del académico, Honduras hoy es un
típico laboratorio de guerra contrainsurgente con
la que la CIA lleva décadas tumbando gobiernos y
practicando toda forma de terrorismo.
Interrogado sobre las perspectivas del conflicto,
Lanz estima que en la medida en que la derecha
hondureña se pone torpe se lo pone difícil al
gobierno norteamericano que pretende lavar la
mala imagen dejada por el ex presidente George W.
Busch.
Para Obama, opina, la cuestión es guardar las
apariencias y hasta ahora el doble discurso le
funciona parcialmente: la CIA hace el trabajo
sucio y la diplomacia guarda las apariencias.
La novedad, según el criterio de Lanz, es que la
dinámica política de la región no deja mucho
margen para esas manipulaciones: el ascenso de la
izquierda es evidente y la capacidad de
movilización de los pueblos cambió por lo que la
derecha empieza a exasperarse.
Interrogado sobre una posible salida negociada
que aunque es una condición de la política, de
momento lo correcto es apretar la presión interna
y externa "para aislar a los sectores fascistas
de la derecha liberal".
En ese sentido Lanz estima necesario establecer
puentes con sectores intermedios que no comparten
el golpismo de la ultraderecha.
Coincidentemente el presidente del grupo
venezolano del Parlamento Latinoamericano, Víctor
Chirinos, afirmó que el golpe en Honduras es un
zarpazo no sólo para la democracia de Honduras,
sino para toda Latinoamérica.
Al respecto abogó por que la OEA asuma medidas
contundentes para desposeer a un ente extraño a
la democracia, que atentó contra el equilibrio
democrático de todo el continente.
En tanto el politólogo Alexander Yánez opinó se
trata en Honduras y en América Latina de una
confrontación de modelos: el individual y el
interés colectivo.