Global Witness - testimonio falso contra Nicaragua

Submitted by tortilla on Sáb, 05/08/2017 - 17:34

Tortilla con Sal, 2 de agosto 2017

Global Witness es una organización no gubernamental, reconocida en el Occidente, que afirma ser dedicada a la defensa del medio ambiente y los derechos humanos. Como muchas organizaciones del mismo tipo, sus informes aparecen frecuentemente en los medios noticieros occidentales como si fueran fuentes fidedignos de información sobre los temas internacionales. Desde los años 1980s, y progresivamente más desde el inicio del nuevo siglo, este estatus de las ONGs como fuentes confiables de información sobre los temas internacionales ha llegado ser cada vez más insostenible en la medida en que ellas se han permitido ser cooptadas por los intereses corporativos y los gobiernos, con el fin de promover la agenda política neocolonial de las élites occidentales.

En el caso de Nicaragua, en 2016 Global Witness publicó un breve, poco confiable informe con varios errores, llamado "En suelo peligroso" en relación a los conflictos de la propiedad en la Región Autónoma del Caribe Norte. El pasado mes de junio 2017, ellos publicaron otro informe, llamado "Defensores de la Tierra"  en que la sección que trata de Nicaragua es todavía más defectuoso y falso que la del año anterior. Se destacan tres razones principales para descartar la integridad y veracidad de este último informe de Global Witness.

Primero, el informe en sí es claramente sesgado y plagado con errores, como se consta por cualquier persona que conoce Nicaragua solo con una rápida revisión de las fuentes citadas en las notas a pie de pagina. Segundo, los recursos humanos y materiales de la organización proceden de una reducida clase gerencial del sector ONG y una homgénea base corporativa de financiamiento, las dos con una larga trayectoria de promover la política externa del gobierno de los Estados Unidos y sus aliados. En tercer lugar, la historia de Global Witness indica muy bien su categórico sesgo a favor de  las políticas de los gobiernos de los países de la OTAN hacia los países que figuran en los informes de Global Witness y también su defensa de fondo del mismo capitalismo corporativo de que Global Witness critica los efectos destructivos de manera selectiva y superficial.

Las fuentes de Global Witness sobre Nicaragua

Antes de examinar el texto del falso informe en que Global Witness ataca Nicaragua por ser "el país más peligroso en el mundo" para defensores del medio ambiente es necesario revisar las fuentes en base a que el informe se ha elaborado. Estas fuentes se encuentran en 23 notas a pie de página compuestas de un total de 44 citas. Para las personas que han conocido la política y sociedad nicaragüense desde los años 1980s, muchas de las fuentes son harto conocidas por ser permanentemente anti-Sandinista, por ejemplo el periódico La Prensa. Algunas de las citas se duplican y otras, a pesar de aparecer distintas, de hecho proceden de una sola fuente. (Clic en este enlace a la hoja de anaĺisis relevante).

De las 44 citas, de las cuales algunas se repiten, ni una sola presenta la versión de las autoridades nicaragüenses ni de otras entidades que el informe critica, ni de fuentes simpatizantes de éstas. 16 citas refieren a fuentes dentro de Nicaragua que son políticamente opuestas al gobierno Sandinista y 25 de las fuentes son externas a Nicaragua pero con una larga trayectoria que las identifica como ideológicamente opuestas al gobierno Sandinista. De estas 25 fuentes, se podría plantear que, por ejemplo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o la agencia de prensa EFE son imparciales. Sin embargo, la trayectoria de ambos también indica un decidido sesgo contra las autoridades Sandinistas en Nicaragua.

De igual manera, es imposible aceptar como una fuente creíble a la Federación Internacional de Derechos Humanos, basado en Francia en Paris, más que todo por su vergonzoso papel promoviendo las políticas de los gobiernos de la OTAN en sus agresiones contra las poblaciones de Libia y Siria. Una cita neutral corresponde a un enlace a  la Ley 800 que autoriza el Gran Canal Interoceánico de Nicaragua. Solamente una fuente noticiero, el periódico El Nuevo Diario, es generalmente independiente. Dos de las citas corresponden a fuentes dentro de la comunidad de ciencias ambientales del Occidente, que tiene sus propios sesgos y prejuicios y tampoco está sin su respectiva cuota de hipocresía neocolonial.

Metodología”

Como si quisieran justificar su sumamente desequilibrada selección de fuentes, Global Witness ofrece algunos elementos de lo que las y los autores de su informe llaman su "metodología". Aseveran, "Al grabar los datos en relación a los casos, hemos usado los Formatos Estándares para Eventos y los Micro Tesauros de HURIDOCS, que son de uso común para manejar y analizar material de este tipo."

Esta aseveración no es verdad. Sean lo que sean sus aspiraciones en ese sentido, definitivamente no usaron la metodología de HURIDOCS.

HURIDOCS (Sistemas de Documentación e Información de los Derechos Humanos Internacional) es una ONG europea establecida en 1982 para facilitar la interconexión entre las organizaciones de derechos humanos en todo el mundo. HURIDOCS explica que "su papel específico en este proceso de construir la capacidad, es de mejorar el acceso a y la difusión de la información en relación a los derechos humanos por medio de métodos y técnicas más eficaces, apropiadas y compatibles en el manejo de la información. HURIDOCS reconoce que vivimos en una época de tremendas avances en las tecnologías de la información y la comunicación. Se necesita poder dominar estas tecnologías para ayudarnos en nuestro trabajo sobre los derechos humanos. Al mismo tiempo tenemos que estar conscientes del hecho de que las tecnologías a ser aplicadas deben de ser apropiadas y sensibles al enfoque principal de la organización de los derechos humanos."

La presentación por HURIDOCS de su metodología incluye las siguientes definiciones:

Búsqueda de los hechos es el proceso de identificar las violaciones en un evento y establecer los hechos relevantes a estas violaciones. Búsqueda de los hechos e investigación son términos que se puede intercambiar.

Documentación es el proceso de grabar de manera sistemática los resultados de una investigación o búsqueda de los hechos en relación a un o más eventos. La búsqueda de los hechos y la documentación son relacionadas de manera orgánica y no deben de ser vistos como separados.

Monitoreo es la observación de  cerca de una situación dada en la sociedad durante un largo período de tiempo para ver si se cumplen con las normas de los derechos humanos. Para llevar a cabo el monitoreo, se hace la investigación y la documentación de un largo y/o representativo número de acontecimientos."

Contrario a lo que afirma su informe, Global Witness no ha cumplido con la metodología de HURIDOCS porque su reportaje en relación a Nicaragua viola todas estas definiciones.

Su búsqueda de los hechos/investigación es tan altamente sesgado que se hace imposible establecer los hechos de esa manera. Así que, dado este sesgo en su investigación, la documentación que resulta es parcial, frecuentemente falso y categóricamente incompleta. Tampoco da señales Global Witness de haber seguido las normas convencionales en relación al monitoreo durante un largo período de tiempo del contexto de los acontecimientos relevantes en Nicaragua por medio de "la investigación y la documentación de un largo y/o representativo número de acontecimientos".

Otras consideraciones teóricas

Aparte de estas crónicas fallas de procedimiento, hace mucha falta la aclaración de otras consideraciones teóricas.

Global Witness afirma, “Este informe se basa en la investigación de los asesinatos y desapariciones forzadas de defensores de las tierras y el medio ambiente a quienes definimos como personas que por medio de la acción pacífica intentan proteger las tierras o los derechos ambientales."

Sin embargo, en una disputa de la propiedad entre comunidades, es de fundamental importancia aclarar los derechos de cada quien. No hay duda que en la Región Autónoma del Caribe Norte, hay dirigentes inescrupulosos involucrados en la venta ilegal de tierras comunales a familias campesinas migrantes en búsqueda de una vida mejor, de manera que provoca las disputas de la propiedad. Además, bandas armadas de etnia miskito han atacado y asesinado muchas personas entre las familias campesinas migrantes, algo que Global Witness no menciona. Así que su informe evade completamente el tema de como identificar de manera responsable y proporcional quienes son las personas a que se han violado sus derechos.

De igual manera, Global Witness afirma "los casos se identificaron por medio de la búsqueda y revisión entre fuentes confiables de información públicamente disponible en línea". Pero Global Witness obviamente ocupa criterios altamente politizados para decidir qué es una fuente confiable, porque no figura en su informe ni una sola cita que presenta la versión de las autoridades nicaragüenses y únicamente una cita que puede ser descrito como independiente en términos de su ideología. Por ende, es totalmente insostenible la afirmación de Global Witness de que hayan hecho una investigación sistemática.

Ellos afirman que su investigación fue sistemática porque "Establecimos un sistema de alertas en las máquinas de búsqueda por medio de palabras claves y conducimos otras búsquedas en línea para identificar casos relevantes alrededor del mundo." Sin embargo, en el caso de un país pequeño como Nicaragua, se puede hacer una búsqueda sistemática genuina perfectamente bien que cubre una gama de fuentes mucho más amplia que las encontradas por Global Witness, sin tener que recurrir a técnicas novedosas y obsesos como "alertas en las máquinas de búsqueda". La evidente falta de equilibrio entre las fuentes en las notas de a pie del informe hacen el procedimiento de investigación de Global Witness parecer absurdo.

El informe de Global Witness afirma que "se verifica" los resultados de su investigación porque, "Donde sea posible, chequeamos con nuestros contrapartes nacionales y regionales para recoger mayor información." Pero solo chequearon con contrapartes ideológicamente y políticamente sesgados, aparentemente por medio de las mismas fuentes altamente comprometidas políticamente que citaron en su informe.

Karl Popper, que elaboró la ideología de la Sociedad Abierta que comparte Global Witness, explicó hace más de 50 años en su libro "Conjeturas y Refutaciones" que un proceso de verificación es, al fondo, autoritario. El argumento de Popper era que una investigación verdaderamente científica requiere conjeturas y su falsificación, un proceso de búsqueda por los errores en un hipótesis en vez de datos que lo justifica.

Si uno siga a Popper, no debe sorprender a nadie que Global Witness ocupa una metodología esencialmente autoritaria. Es evidente que su meta no es de descubrir los hechos o establecer la verdad de una manera imparcial por medio de un proceso, al estilo recomendado por Popper, de hipótesis y deducción. Al contrario, el afán de Gobal Witness es proyectar una versión manipuladora de los hechos para justificar las interpretaciones cargados de ideología preferidas por sus donantes corporativas, un sesgo que Global Witness esconde, por supuesto.

Tampoco es sorprendente aprender del resumen de su metodología que, "Mientras hemos hecho todos los esfuerzos posibles para identificar e investigar los casos de acuerdo con la metodología y los criterios, es importante añadir que nuestra investigación depende de la información pública y que no hemos podido llevar a cabo búsquedas detalladas a nivel nacional en todos los países."

Pero esto tampoco es verdad. Global Witness no hizo "todos los esfuerzos posibles" para investigar los casos en Nicaragua porque su supuesta metodología y sus criterios, de la manera más flagrante, no cumplen con las definiciones avanzadas por HURIDOCS.

Una gama más amplia de fuentes

Tampoco es verdad que Global Witness no pudo llevar a cabo una búsqueda detallada a nivel nacional en el caso de Nicaragua, porque bien habrían podido incluir entre la búsqueda de las fuentes de información varias que contradicen mucho de lo que aparece en su informe. Sigue una breve lista de ejemplos recogidos en solo unas pocas horas de búsqueda en el Internet:

Aun esta pequeña muestra de fuentes, reunidas con unas pocas horas de búsqueda en el Internet, ofrece una versión de los hechos muy diferente a la versión presentada por Global Witness. Entonces, es falso de Global Witness sugerir que les hace falta los recursos para poder poner a prueba la versión de los hechos que ellos han publicado en su informe. Con sus recursos millonarios y su equipo de personal talentoso, experimentado y altamente capacitado, solamente una abyecta deshonestidad intelectual explica porque su informe sobre Nicaragua es tan desleal.

Afirmaciones incoherentes

De todas maneras, basándose en sus fuentes cínicamente sesgadas y su absurda, deficiente metodología, Global Witness procede a hacer las siguientes afirmaciones:

* 11 defensores asesinadas en 2016 - lo que hace de Nicaragua el país más peligroso del mundo per capita

Sin embargo, como el periodista independiente John Perry entre otros ha señalado, de ninguna de las personas asesinadas se puede afirmar de manera legítima que fue asesinada por defender el medio ambiente. Todas estas personas eran involucradas en disputas de la propiedad y fueron asesinadas directa o indirectamente en el curso de estos conflictos. Este es cierto especialmente en el caso citado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el de Bernicia Dixon Peralta, su marido Feliciano Benlis Flores y su hijo de 11 años Feliciano Benlis Dixon. John Perry menciona parte del contexto. Más del contexto de las disputas de la propiedad en la Región Autónoma del Caribe Norte se encuentra aquí, aquí y aquí. Ni una de las personas mencionadas por Global Witness murió en Nicaragua por defender el medio ambiente en la manera, por ejemplo, de Berta Cáceres en Honduras. Aun así, Global Witness ha tendido de manera tramposa hacer una comparación implícita entre la situación en Nicaragua y la de Honduras, con referencia especial al asesinato de Berta.

La mala fe con que lo han hecho está clara en la segunda afirmación en la parte de su informe dedicada a Nicaragua:

* 10 de las personas asesinadas fueron indígenas, la mayoría muertos en conflictos de la propiedad con comunidades de campesinos migrantes. Por otro lado, defensores campesinos enfrentan amenazas, hostigamiento y ataques, incluso por oponerse a la construcción de un canal interoceánico.

Global Witness omite que grupos entre el mismo pueblo indígena miskito, que Global Witness proyecta incorrectamente como inermes defensores, son responsables de ataques en que han asesinado migrantes quienes se han asentado en tierras las cuales en muchos casos los migrantes creyeron haber comprado de manera legítima. Además, el informe de Global Witness confunde de manera deliberada y falsa la situación muy especifica de estas disputas de la propiedad en la Región Autónoma del Caribe Norte con las protestas sobre la posible expropiación de tierras de comunidades 300km al sur de la RACN en la ruta de la propuesta Gran Canal Interoceánica que todavía queda a definirse de manera precisa. De manera inescrupulosa, Global Witness construye su versión distorsionada para incluir los acontecimientos en las dos regiones para poder dar la impresión que en ambos casos las autoridades nicaragüenses, de manera directa o indirecta, podrían ser responsables de la violencia.

De hecho, hasta el New York Times ha tenido que reconocer, a pesar de su política de reportaje generalmente anti-Sandinista, que las autoridades nicaragüenses sí han protegido los derechos de los pueblos indígenas, tanto en la Región Autónoma del Caribe Norte como en la Región Autónoma del Caribe Sur

La situación en la ruta del Canal Interoceánico es muy diferente de la de la RACN. Las protestas contra el Canal son explotados por la oposición política en Nicaragua y, además, los grupos que participan en las manifestaciones de protesta han provocado daños materiales y atacado a las y los oficiales de la policía. En relación a esta situación, completamente separada de las disputas sobre la propiedad más de 300km al norte, Global Witness afirma:

* Activistas han sido cada vez más criminalizados : ambientalistas fueron expulsados, dirigentes comunitarias detenidos y leyes aprobados que restringen las libertades de expresión y de asociación.

Sin embargo, en el próximo párrafo, el informe cita a la activista anti-Canal Francisca Ramírez decir, “Hemos llevado a cabo 87 marchas, para insistir que respeten nuestros derechos y no hemos tenido respuesta. La única respuesta que hemos  recibido ha sido la bala."

Así que, la acusación por Global Witness que se ha restringido el derecho a la asociación en Nicaragua se contradice inmediatamente por Francisca Ramírez quien declara que su grupo ha organizado más de 80 manifestaciones públicas para expresar sus opiniones.

De igual manera, Ramírez afirma, "La única respuesta que hemos  recibido ha sido la bala." Sin embargo, en el próximo párrafo, aprendemos que, "un miembro de su comunidad perdió un ojo y otro recibió un disparo en el estómago."

Así que, después de 87 manifestaciones, algunos de que involucraron muchos miles de participantes y en que "La única respuesta que hemos recibido ha sido la bala", Ramírez cita exactamente dos personas con heridas graves y, de estas dos, solo una fue herida con un disparo de bala. Ramírez omite que los manifestantes en las marchas que ella organiza van armados palas, machetes y morteros. Han bloqueado las carreteras, han hostigado a la gente común en sus quehaceres diarias, han causado daños materiales a la propiedad de terceras y han atacado la policía.

En ningún país occidental sería tolerado todo eso sin, para decir lo menos, una respuesta robusta de parte de la policía y las fuerzas del orden público. Sin embargo, Global Witness promueve la versión de Francisca Ramírez como si ella y su movimiento fueran pacíficos y apolíticos, lo que no son. Pero Global Witness omite estas verdades.

De igual manera, como John Perry ha señalado, los ambientalistas extranjeras que fueron expulsados de Nicaragua fueron involucrados en un incidente sospechoso en que hubo una pequeña explosión. Es razonable preguntar a Global Witness por qué omitieron esta información ya que en el Reino Unido o Estados Unidos cualquier extranjero, especialmente un extranjero no-blanco, involucrado en ese tipo de incidente enfrentaría juicio y tiempo en la cárcel conforme con las fuertes leyes anti-terrorista de aquellos países.

Errores y falsedades

Entremezclados con estas afirmaciones incoherentes y desleales, Global Witness también alega, presuntamente como apoyo contextual, que el propuesto Canal Interoceánico "desplazará forzosamente a 120,000 indígenas de sus tierras". La fuente para esta descabellada falsedad es el Parlamento Europeo, dominado por fuerzas políticas pro-OTAN de la derecha, centro-derecha y socialdemócrata. Sin embargo la cifra verdadera de familias indígenas que podrían ser afectadas es alrededor de 30 que es la cifra del informe del Impacto Ambiental y Social del Canal, que costó más de US$100 millones de dólares a completar, hecho por el muy prestigioso empresa consultora ERM basado en en el Reino Unido. Esa cifra de familias desplazadas ha sido confirmado por Bill  Wild, el representante de la empresa con la concesión para construir el Canal, HKND, quien explica, además, que la ruta del Canal ha sido modificado precisamente para tomar en cuenta las inquietudes de la población.

El estudio de ERM calcula que hasta 7210 familias, aproximadamente 30,000 personas podría ser desplazadas a lo largo de toda la ruta del Canal que es de 270 kilómetros. La cifra escandalosamente exagerada mencionada por Global Witness es la cifra divulgada por la oposición política en Nicaragua quienes manipulan el estatus de celebridad adquirida por Francisca Ramírez en el Occidente para así amplificar en ultramar el apoyo minoritario que tiene su oposición al Canal entre la población nicaragüense. Este hecho también se refleja en la incoherencia de los argumentos avanzados por Ramírez y sus patrones de la oposición política nicaragüense.

Si de verdad 120,000 personas iban a ser desplazados por el propuesto Canal, entonces la cifra de 30,000 participantes en las protestas procedentes de todo el país, una cifra usada constantemente por la oposición política, sencillamente no hace sentido. Global Witness ocupa esta misma cifra cuando afirma, "Francisca ha reunido grupos campesinos de todo el país quienes estarán afectadas de manera adversa por el canal para que exigen una voz decisiva en su desarrollo. En junio 2015, 30,000 personas se congregaron para una protesta contra el canal - Francisca organizó 40 camiones para que su comunidad participara."

En Nicaragua, el costo de alquiler un camión o bus para llevar 60 personas o un monto equivalente de bienes materiales en un viaje de ida y vuelta de 100 kilómetros es alrededor de US$120, mientras un viaje ida y vuelta de 300 kilómetros puede ser alrededor de US$175 o más. Entonces, el alquiler  de 40 camiones o buses, chupadores de diesel, con sus chóferes y ayudantes, habrá costado por lo menos US$4000. Pero Francisca Ramírez es una madre campesino empobrecida de una comunidad pobre. Aun si solamente la cuarta parte de los más de 80 manifestaciones, que Francisca Ramírez dice que ella ha ayudado organizar, involucraron costos similares, el monto total que se habría incurrido sube a decenas de miles de dólares solamente para la comunidad de Ramírez. Sea lo que sea la contabilidad exacta, está claro que Francisca Ramírez recibe apoyo económico para sus actividades contra el Canal mucho mayor de lo que dispone ella y su comunidad.

Aun así, Global Witness evade completamente la conclusión obvia en relación a la implícita incoherencia en su informe, que Francisca Ramírez, lejos de ser una sencilla dirigente comunitaria altruista que actúa en defensa de su hogar, más bien es una talentosa activista de la oposición política en Nicaragua que promueve una imagen diferente para camuflar su verdadera agenda política. Ramírez alega que ella y su familia han sido atacadas y hostigadas. Aun si estas acusaciones fueran ciertas, ninguna prueba señala como responsables ni al gobierno, ni a las fuerzas de seguridad ni a la empresa HKND a cargo de planificar y construir el Canal. Esto contrasta fuertemente con la situación de activistas ambientales en Honduras o Guatemala quienes, en la mayoría de los casos, pueden ofrecer detalles confiables, con corroboración de testigos que hace posible la identificación de sus asaltantes.

El reportaje de prensa citado por Global Witness en relación a estas acusaciones no contiene pruebas fehacientes, solo el testimonio de Francisca Ramírez, no hay ninguna prueba de corroboración ni ningún testigo. De igual manera, la fuente citada por el informe que refiere a la  la promoción de Ramírez por la ONG Frontline Defenders es un perfil en resumen que incluye la falsa propaganda de la oposición política en Nicaragua, repetida en el informe de Global Witness, que el proyecto del Canal Interoceánico se ha impuesto sin consultar a la población. Sin embargo, se hicieron unas consultas preliminares en julio 2014 y desde ese momento se ha desarrollado un proceso continuo de consultas, tanto antes como después de la publicación en 2015 del Estudio del Impacto Ambiental y Social del Canal que recomendó mejoras al proceso de consultas, una recomendación aceptada por el gobierno y por la empresa HKND.

El Estudio también criticó el manejo del tema de la posible expropiación de tierras y recomendó que se apliquen las normas internacionales en relación a esa materia. El Estudio de ERM calcula que se trata de la expropiación de un total de 1359km2 de tierra seca a lo largo de los 270 kilómetros del Canal. El territorio nacional total de Nicaragua es de 139,375km2. Esta recomendación también fue aceptado por el gobierno y la empresa HKND y el proceso de consultas que siguió después ha resultado en varios cambios importantes en la ruta precisa del Canal y en estudios ambientales más detallados, lo que ha sido una de las causas del atraso en el inicio de la construcción del Canal.

El perfíl de Francisca Ramírez publicado por Frontline Defenders, que es una de las fuentes para el informe de Global Witness, se basa solamente en el testimonio de Ramírez aparentemente sin ningún intento de corroboracion, a pesar del papel de fachada de Ramírez para una campaña contra el gobierno abiertamente apoyado y facilitado por la oposición política en Nicaragua. En el curso de elaborar su retrato benigno y heroico de Francisca Ramírez, Global Witness presenta una versión del origen del Canal, del desarrollo de los procedimientos institucionales relevantes y del mismo progreso del proyecto que repite casi textualmente la interpretación extremadamente adversa y sistemáticamente desleal de la oposición política en Nicaragua.

Basura entra - basura sale

Al terminar su versión de las falsedades, desinformación y propaganda copiado de la oposición política en Nicaragua, Global Witness afirma, "La resistencia al Canal ocurre contra un fondo aterrador de múltiples asesinatos en las comunidades indígenas en otras partes del país que se han opuesto a la llegada de migrantes campesinos y que han exigido al gobierno garantizar sus derechos a la tierra. Aun las solicitudes del sistema Interamericana de derechos humanos no han llevado al gobierno a proteger los activistas comunitarias de ser desaparecidos, mutilados y asesinados."

Sin embargo, como queda claro de una revisión de una selección más amplia de las fuentes de información disponibles en relación al complejo situación de las tierras en la Región Autónoma del Caribe Norte, los mismos pueblos indígenas han sido responsables de asesinatos y sus propios dirigentes son implicados en la venta corrupta de tierras. Sencillamente, es falso etiquetar los asesinatos reportados por Global Witness como si fueran genéricamente el resultado de ataques contra activistas comunitarias, en el sentido comúnmente aceptado de ese término. El consenso general es que el gobierno de Nicaragua ha hecho más que cualquier gobierno en la región, con la posible excepción de Venezuela, para proteger los derechos a la tierra de los pueblos indígenas, con casi la tercer parte del territorio nacional designada como tierras comunales indígenas. Las alegaciones de Global Witness en ese sentido son claramente equivocadas y categóricamente injustas.

De igual manera, sugerir que el movimiento de protesta contra el Canal podría sufrir el tipo de violencia asesina que prevalece en la Región Autónoma del Caribe Norte es patentemente falso, Son los mismos participantes en las protestas contra el Canal que han usado la violencia y la intimidación  contra la población en general y la policía para hacer sus protestas, hasta el momento sin provocar muertos.

En resumen, el informe de Global Witness en su sección sobre Nicaragua ocupa fuentes políticamente e ideológicamente sesgados que bien se habría podido complementar con fuentes que presentan una versión de los hechos muy diferente. Las fuentes usadas por Global Witness a veces no corroboran las afirmaciones del informe. Aparte del sesgo ideológico, diversas errores sustantivos demuestran que el informe es muy poco confiable. Las conclusiones del informe son equivocadas porque sus premisas iniciales son falsas - Basura entra, Basura sale.

Sin embargo, es cierto que hay conflictos de la propiedad muy serios en la RACN que el gobierno intenta manejar y resolver a pesar de tener inadecuados recursos administrativos, judiciales e insuficientes efectivos de seguridad, esto en un intricado contexto social, económico y político y también con una interacción que cambia constantemente de los intereses corruptos empresariales con los dirigentes locales de los pueblos indígenas y de los dos con oficiales corruptos de la región.

En el caso del propuesto Canal Interoceánico, es correcto plantear que varios temas requieren más aclaración, entre ellos el tema de la expropiación. La oposición al Canal dicen que quieren diálogo, pero Francisca Ramírez impone la precondición de botar el Canal por completo.

Los que critican al Canal nunca reconocen que Nicaragua sufre ya una degradación ambiental crónica. El gobierno y muchos ambientalistas argumentan que el Canal proveerá a Nicaragua los recursos que se requieren para reforestar las áreas desforestadas, para manejar mejor sus recursos hídricos y para revertir el actual grave deterioro del Lago Cocibolca mientras a la vez, en el aspecto económico, el Canal ayudará a reducir la pobreza.

En cambio, los ambientalistas extranjeros y nacionales no ofrecen ninguna propuesta viable que permitiría a Nicaragua revertir los procesos socio-económicos y climáticos que ya impulsan de manera acelerada la degradación ambiental en el país.

Los manifestantes contra el Canal exageran el número de personas que podrían ser desplazados por la construcción del Canal y a menudo afirman, deshonestamente, que las personas desplazadas no serán recompensadas. A la vez, ellos mismos se encuentran entre los responsables de la degradación ambiental, la cual se empeorará definitivamente de manera progresiva sin los recursos que el Canal está proyectado a suministrar.

Donantes corporativas y la puerta giratoria de las ONGs de élite

Se ofrecen pocas razones plausibles, aparte de la deshonestidad intelectual, para explicar la extrema incapacidad de Global Witness, primero para investigar los temas tratados en su informe, y, segundo, aun si de hecho lo hicieran, para reconocer la complejidad de estos temas. Global Witness admite francamente en sus estados financieros para 2016 que sus ingresos para 2016 eran mayores de los US$13 millones.  De igual manera, su junta directiva, su junta de asesores y su Directora Ejecutiva, todas y todos son personas muy experimentados, inteligentes y talentosas. Así que, aun si ellos dependen de personal más joven, con menos experiencia para hacer el trabajo de investigación en sí, hay que suponer que las y losa nivel superior se revisa el producto de los labores de investigación antes de su publicación. La falta de experiencia no es una explicación razonable de la fácil deshonestidad y los demostrados errores del la sección de su informe sobre Nicaragua.

Al revisar los donantes de Global Witness para 2016, se encuentra que el más grandes fue la Open Society Foundation de George Soros, que participó activamente para ayudar en la desestabilización que dio lugar a las numerosas "revoluciones de color" en apoyo a la agresiva política externa de la OTAN. El segundo donante más grande fue la Omidyar Network del multi-millonario Pierre Omidyar de quien los lazos con la empresa Booz Allen Hamilton, importante contratista a las agencias de espionaje estadounidenses, son bien conocidos. Menos conocido es el papel de Omidyar en el financiamiento de ONGs que prepararon y apoyaron el golpe de estado en Ucrania en 2014. La lista completa de donantes a Global Witness se encuentra en sus estados financieros para 2016 en su sitio web. Ese documento reporta que en 2016 Global Witness recibió US$3.4 millones de la Open Society Foundation de George Soros, US$1.5 millones de la Omidyar Network de Pierre Omidyar, US$840,000 de la Ford Foundation y más de US$3 millones de varios gobiernos europeos de países miembros de la OTAN, más Suecia que es un aliado estrecho de la OTAN.

Todas estas fuentes de financiamiento son decididos enemigos ideológicos del gobierno Sandinista. También, existe un sesgo pro-OTAN muy claro en la composición de la junta directiva de Global Witness, en la junta de asesores y de parte de su Directora Ejecutiva. Sus perfiles señalan que casi todos son destacadas personas entre la élite del sector ONG occidental, y muchos de ellas y ellos también tienen una destacada trayectoria en la empresa privada corporativa. En el Occidente es muy conocido el fenómeno de la puerta giratoria entre los gobiernos occidentales y los sectores de la empresa privada y las instituciones financieras corporativas. De la misma manera existe una puerta giratoria dentro de la élite del sector ONG occidental, un sector que actúa claramente al servicio de las políticas externas de los gobiernos de los países miembros de la OTAN y sus aliados.

La escritora Cory Morningstar ha revelado la agenda política global a favor de la OTAN que ejecuta las organizaciones no gubernamentales basadas en los Estados Unidos, como Avaaz and Purpose. En el caso de Global Witness, Jessie Tolka, miembro de su junta directiva, también es miembro de las juntas directivas de Purpose y de la organización ambiental 350.org. La Directora Ejecutiva actual de Global Witness,  Gillian Caldwell, también fue una Directora de Campañas muy exitosa de la organización ambiental Sky1, ahora integrado en 350.0rg. Cory Morningstar observa, “el propósito más vital del complejo industrial de organizaciones sin fines de lucro no ha sido desbaratar el sistema económico ecocida que nos mantiene esclavizados mientras persiga y garantiza las guerras infinitas. Más bien el propósito clave de este caomplejo siempre ha sido a proteger este mismo sistema a que supuestamente se opone para que no sea desbaratada. Por ese motivo las grandes instituciones establecidas invierten en este complejo de ONGs millones de millones de dólares."

El argumento de Cory Morningstar se confirma por la misma historia de Global Witness. Por ejemplo en relación a Libia, a pesar de una patina superficial anti-corporativa, Global Witness siempre comparte los mismos criterios de los gobiernos de los países de la OTAN, por ejemplo, aquí y aquí. También en relación a Ucrania, Global Witness proyectan el mismo mensaje anti-corporativa mientas simultáneamente refuerza la propaganda de la OTAN. Además Global Witness también ha colaborado con la fachada sin fines de lucro de la CIA, la National Endowment for Democracy, de que institución ha recibido fondos para trabajar en Camboya y en Liberia.

También, hace diez años, los escritores Keith Harmon Snow y Rick Hines cuestionaron los lazos corporativos de Global Witness’ en relación a la controversia de los "Diamantes de Sangre" y el papel de la organización en relación a las empresas transnacionales de diamantes de De Beers y de Maurice Templesman. Sin duda, una investigación más al fondo revelaría más información que podría llamar en cuestión todavía más la integridad e independencia de Global Witness.

Conclusiones

Este mas reciente informe de Global Witness en relación a Nicaragua es importante porque es tan fácil identificar sus fallas y errores. Así que sirve como una prueba tornasol para los medios noticieros e informativos : ningún medio informativo o noticiero puede usar el material sobre Nicaragua de este informe de Global Witness sin perder su credibilidad.

El sesgo y los errores en la sección sobre Nicaragua del informe de Global Witness para 2017 ponen en duda todo el informe. Ningún medio de noticias o de información honesta, sinceramente preocupado por comunicar la verdad o, por lo menos, una versión equilibrada de los hechos, puede depender de manera concienzuda de Global Witness como una fuente fidedigna sin un riguroso proceso de comparación, contraste y evaluación de la información de otras fuentes que presentan una versión diferente de los acontecimientos y temas en cuestión.

Global Witness ni es independiente, ni es fidedigno. Tiene un evidente sesgo, camuflado y sigiloso, a favor de la agenda de política externa neocolonial de los gobiernos de los países de la OTAN mientras, en cambio, ataca a los gobiernos y otros actores regionales que se oponen a la OTAN, en este caso a Nicaragua.

Las ONGs como Global Witness, Amnesty International, International Crisis Group, Human Rights Watch, Transparency International y tantas otras obviamente fabrican los insumos de la guerra psicológica para poner al servicio de la política externa de los gobiernos de los países miembros de la OTAN que en sí son sujetos al control de las mismas élites corporativas que financian la clase de ONGs de que Global Witness es una.

Operan como el brazo suave e informal de las ofensivas de guerra psicológica de la OTAN. Enfocan sus operaciones en los sectores de la opinión progresista para asegurar el consentimiento de estos a las agresiones y hostigamiento contra los pueblos y países blancos de la OTAN. Con ese fin explotan de manera desleal las susceptibilidades progresistas en relación a los temas del medio ambiente, de derechos humanos y las crisis humanitaria.

Ha sido innegable su papel en apoyo a la agresiva desestabilización en 2011 de Costa Marfil, Libia y Siria, en 2014 de Ucrania y, desde 2013, la intensificación de la agresión del gobierno de los Estados Unidos y sus aliados contra Venezuela, sin hablar de la campaña contra Cuba durante más de 50 años.

Más ampliamente, el claro papel ideológico sistémica de estas ONGs es de proteger y defender el capitalismo corporativo global mientras de manera superficial y selectiva critican algunos de sus peores abusos. La observación de Cory Morningstar merece repetición "el propósito clave del complejo industrial sin fines de lucro siempre ha sido de proteger ese mismo sistema a que supuestamente se opone"

El reportaje sobre Nicaragua en el más reciente informe de Global Witness es un ejemplo modelo de ese siniestro verdad