NICARAGUA : ORGULLOSOS DE ESTA FUERZA AEREA !

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ORGULLOSOS DE ESTA FUERZA AEREA !
Conmemoración del 30 Aniversario de la Constitución de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua
31 de Julio del 2009

Maestro de Ceremonia

Presiden este acto el Presidente de la República Comandante Daniel Ortega Saavedra, Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua; la compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía; el Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo; la Secretaria General del Ministerio de Defensa, Licenciada Ruth Esperanza Tapia Roa; el Jefe del Estado Mayor General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Julio César Avilés Castillo; el Fiscal General de la República de Nicaragua, Doctor Julio Centeno Gómez; el Inspector General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Ramón Humberto Calderón Vindell; el Jefe de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, General de Brigada Jorge Alberto Miranda Jaime.

Participan en esta ceremonia de Aniversario de la Fuerza Aérea, Directores de Entes Autónomos, instituciones civiles, privadas y Gerentes de empresas, Generales de Brigadas, Oficiales Superiores, Miembros del Consejo Militar del Ejército de Nicaragua; El señor Jefe de la Fuerza Aérea de la República de Guatemala; señores Agregados Militares, Navales y Aéreos; Jefe del Grupo Militar de los Estados Unidos de América y Jefe de MARMINCA, acreditados en nuestro país; ex jefes de la Fuerza Aérea y oficiales retirados; bloques de tropas representativas de la Fuerza Aérea y unidades militares de la capital, jefes, oficiales, pilotos, técnicos de vuelo, subofi-ciales, clases, soldados y personal auxiliar de la Fuerza Aérea, familiares de oficiales caídos en cumplimiento del deber, hombres y mujeres de prensa e invitados especiales.

El Presbítero Raúl Ruiz Mena, Párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro realizará una invocación al Altísimo.

Invocación al Altìsimo
Presbítero Raúl Ruiz Mena

Señor Presidente de la República, su esposa, autoridades presentes, hermanos todos en Nuestro Señor Jesucristo, permítanme una palabra de felicitación por esos 30 años que cumple la Fuerza Aérea de esta Patria que, defendiendo a sus hijos e hijas, a los pobres, se alegra hoy desde el fondo de su corazón, y por eso bendecimos e invocamos la presencia de Dios en nuestra vida y en este acto.

A Ti, oh Dios, te alabamos. A Ti Señor te damos gracias; a Ti Eterno Padre, toda la Tierra te venera; a Ti todos los ángeles, a Ti los cielos y todas las Potestades, a Ti los querubines y serafines, con voz incesante proclaman: ¡Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos! Llenos están los cielos y la tierra de la Majestad de tu Gloria. A Ti por todo el orbe de la tierra, la Santa Iglesia te alaba. A Ti Padre de majestad inmensa, a Ti adorable y único Hijo, a Ti Santo y Paráclito ¡Gloria y alabanza para siempre!

¡Salva Señor a tu pueblo Nicaragua y bendice tu herencia! Todos los días te bendecimos y alabamos tu Santo Nombre ¡Ten piedad de nosotros! Por tu gran misericordia descienda Tu bendición sobre nosotros, porque en Ti esperamos. En ti Señor hemos esperado, no seamos confundidos eterna-mente. Recibe nuestra humilde acción de gracias.

¡Oh Dios! cuya misericordia no tiene límites y cuya bondad es un tesoro infinito. Damos gracias a tu benignísima majestad, por todos los beneficios recibidos y te pedimos Padre bueno, que concedas tus gracias a quienes te lo piden y no desampares a los que te invocamos, sino que nos prepares para recibir los premios que nos tienes prometidos. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios, por todos los siglos de los siglos. En el nombre del Padre, del Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Maestro de Ceremonia

El Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra y el Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo, harán entrega de trofeos a los equipos campeones en las diferentes disci-plinas de la jornada deportiva en conmemoración al 30 Aniversario de Constitución de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua.

Palabras del General de Brigada
Jorge Alberto Miranda Jaime
Jefe de la Fuerza Aérea

Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra; Coordinadora de la Comisión de Comunicación y Ciudadanía, compañera Rosario Murillo Zambrana; Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército, Moisés Omar Halleslevens Acevedo; Secretaria General del Ministerio de Defensa de la República de Nicaragua, Licenciada Ruth Esperanza Tapia Roa; Jefe del Estado Mayor General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Julio César Avilés; el Fiscal General de la República de Nicaragua, Doctor Julio Centeno Gómez; el Inspector General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Ramón Humberto Calderón Vindell.

Miembros del Gabinete de Gobierno, Directores de Entes Autónomos; Oficiales Generales y Superiores del Ejército de Nicaragua; Ingeniero Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades; Comandante de la Fuerza Aérea de la República de Guatemala, General de Brigada Pedro Antonio Noriega Cuéllar. Agregados de Defensa, Militares Navales y Aéreos, acreditados en Nicaragua; Jefe del Grupo Militar de los Estados Unidos de América y Jefe de MARMINCA, acreditados en nuestro país.

Ex-jefes de la Fuerza Aérea, Comandante Raúl Venerio Granera; Coronel en Retiro Javier Pichardo Ramírez; General de Brigada en Retiro, Manuel Salvatierra Rivera; Oficiales retirados; Presbítero Raúl Ruiz Mena, Párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro; Bloques de Tropas Representativas de la Fuerza Aérea, de las Unidades Militares de la capital; Jefes, Oficiales, Pilotos, Técnicos de Vuelo, Subofi-ciales, Sargentos, Soldados y personal auxiliar de la Fuerza Aérea; familiares de Oficiales caídos en cumplimiento del deber; mi querida y estimada esposa Verónica; hombres y mujeres de prensa, invitados especiales, buenas noches a todos.

En nombre de todos los hombres y mujeres de nuestra Unidad Militar, doy la más cordial bienvenida a nuestra Fuerza Aérea, a las Autoridades Nacionales, al Alto Mando y al Consejo Militar de nuestra institución; a las autoridades locales y a los representantes de las Instituciones del Estado, con quienes tenemos estrechas relaciones de trabajo. A nuestras familias e invitados especiales y amigos que han venido a compartir la celebración de nuestro Trigésimo Aniversario, dentro del marco de la jornada conmemorativa a los 30 Años de conformación de nuestro Ejército.

Especial bienvenida le damos a nuestros com-pañeros jefes y oficiales en situación de Retiro; así como a los familiares de nuestros caídos. Gracias a ellos, hoy estamos celebrando este aniversario. Ellos, con su trabajo, abnegación y hasta con su sangre, construyeron las bases en las cuales descansa la fortaleza de esta gloriosa Unidad Militar y que permite que hoy celebremos este acto solemne.

Queremos destacar y saludar la presencia de 16 Oficiales, Suboficiales y civiles técnicos, fundadores de esta Unidad Militar, siendo éstos: los Coroneles Manuel Antonio López García, Onofre Antonio Guevara Rodríguez y Félix Pedro Baltodano Zelaya; los Tenientes Coroneles Mario Alberto Jirón López, Denis Antonio Ruiz Castillo, Orlando José Vargas Sunsín, Hugo Rafael Cruz Márquez, Mariano de Jesús Flores Morales y Ramón Edison Macfield Richard; los Mayores, José Manuel Ramírez Aguirre, Sampson Álvarez, Róger José Bermúdez Lizano y Pedro Domingo Salazar Aguilar; los Sub-oficiales, José Seferino Urbina García y Lorenzo José Altamirano Duarte; el técnico civil, Sergio Ernesto Toruño García.
Ellos son nuestro orgullo; ellos son nuestra inspiración y el vínculo existente entre el recuerdo de los que ofrendaron sus vidas por nuestro Pueblo, por nuestra Patria, los que han pasado a la condición de Retiro y las nuevas generaciones de los soldados del aire.

Somos parte de una Institución, el Ejército de Nicaragua que desde su quehacer colabora activamente al fortalecimiento de los lazos de amistad, de fraternidad y de colaboración con otras Fuerzas Aéreas de la región centro-americana. Damos la más cordial bienvenida a nuestro amigo, el Comandante de la Fuerza Aérea de Guatemala, el General de Brigada Pedro Antonio Noriega Cuéllar. Su presencia es un testimonio de la confraternidad de los aviadores y el buen entendimiento entre nuestros pueblos.
Un poco de lo acontecido en estos 30 años de historia. Hace más de 30 años, exactamente un 29 de julio del año 1979, por decisión de la Asamblea de los principales jefes guerrilleros, fueron designados como Jefes de la Fuerza Aérea Sandinista y Defensa Antiaérea, FAS-DAA, el Comandante Raúl Venerio Granera y Segundo Jefe, Modesto Rojas Berríos. Asumieron sus cargos en un acto presidido por los Comandantes Humberto Ortega Saavedra, Joaquín Cuadra Lacayo y miembros del Estado Mayor General un 31 de Julio de 1979.

En los primeros años, la Fuerza Aérea, como parte integrante del Ejército, se abocó a cumplir tareas de apoyo a la gestión de Gobierno, atendiendo a la población ubicada en lugares remotos, con el traslado de alimentos, avitualla-mientos y comisiones médicas, así como la participación en la Campaña de Alfabetización, tareas que se estaban convirtiendo en nuestra rutina, hasta que surgieron grupos armados opositores al Gobierno, que con el incremento de sus acciones, pusieron en peligro la estabilidad en el campo; lo que obligó a reorientar los esfuerzos al apoyo a las tropas terrestres y navales, en sus tareas de la defensa de nuestra Soberanía, Integridad Territorial e Indepen-dencia.

Contando con tres escuadrones aéreos de combate, de transporte y de helicópteros, su principal operatividad se basaba en la aviación de combate con los aviones T-33, T-28, Marchetti y Push and Pull; cumpliendo misiones de intercepciones aéreas a los medios aéreos que las fuerzas de la resistencia hacían uso para sus abastecimientos. Apoyo aéreo con el fuego a las operaciones que realizaban las tropas terrestres y navales para neutralizar el accionar de las fuerzas de la resistencia y, vigilancia aérea, sobre las costas del Océano Pacífico y el Mar Caribe.

En esta etapa fue importante la participación de los helicópteros, los que se emplearon bajo una férrea planificación y cooperación con las tropas. Con los medios de defensa antiaérea se le dio cobertura a los principales objetivos del país, a las tropas en operaciones, participando además, en operaciones contra los medios aéreos que utilizaba la resistencia para sus abaste-cimientos.

Con los medios radares, se aseguró la cobertura total de nuestro territorio para detectar y dar aviso a las tropas de la presencia de aeronaves extrañas. Tanto las unidades de radares como las de defensa antiaérea, para el cumplimiento exitoso de sus misiones, estaban desplegadas en todo el territorio nacional. Con el accionar de todas las armas, la Fuerza Aérea logró el derribo de 14 aeronaves, 13 de transporte y una de com-bate, un T-28 y, 4 helicópteros Bell-47, y UH-1H.

Desde los primeros años de la década de los 90, caracterizada por la entrada a una etapa de transición hacia la Paz y la reducción de la estructura del Ejército, la Fuerza Aérea adecuó sus fuerzas y medios en correspondencia a las nuevas amenazas, siendo necesario realizar una reeducación a los procesos establecidos para preparar de mejor forma al binomio hombre-máquina y elevar la disponibilidad para el cumplimiento de las nuevas misiones establecidas por el alto mando.

A las tripulaciones, como pilar fundamental en dicho binomio, se le exigió elevar al máximo, con su preparación teórica y práctica, la operatividad aérea, respetando los parámetros de seguridad de vuelo establecida, cumpliendo con creces su tarea, alcanzando niveles superiores de exigencia, contando en su preparación militar con la mejor escuela de aviación, como es la experiencia acumulada en la formación del cuerpo de pilotos de la aviación de combate, de transporte y helicóptero, en situaciones reales de guerra. Esto ha brindado la oportunidad de transmitir importantes conocimientos a la nueva generación de pilotos, elevando con ello, la seguridad aérea.
El personal reparador, tanto ingeniero como técnico, se dedicó a fortalecer la experiencia acumulada; consolidar los conocimientos alcanza-dos y trasmitirlos al nuevo personal. De tal forma, que con esto se logró mantener óptimos niveles en la realización de los trabajos de inspección y reparación de las aeronaves, realizando a la vez, instalación de equipos modernos para elevar la seguridad de los vuelos.

Se destaca el haber contado con el respaldo de los fabricantes, para realizar las tareas de mantenimiento y reparación, de acuerdo a los boletines establecidos, prolongando de esta forma, la vida útil de nuestras aeronaves.

El mando de la Unidad Militar con el apoyo del Estado Mayor como su principal asesor, esta-bleció como principal objetivo de adminis-tración, alcanzar mejores niveles de eficacia y eficiencia en la planificación, organización, dirección y control de las tareas: las de vuelo, de adiestramiento en general y administración de los recursos de todo tipo.

En relación al mantenimiento y reparación de las aeronaves, se realizaron los análisis correspon-dientes para determinar la cantidad mínima de medios aéreos que demanda el país, y asegurar la adquisición de repuestos y piezas para el mante-nimiento de los mismos de alta. Todo esto, acorde a las limitaciones económicas de la institución y del país.

Como resultado de nuestra labor en estos 30 años, se destacan las siguientes: la realización de más de 77 mil horas de vuelo, recorriendo aproxima-damente 10 millones de kilómetros, trasladando más de un millón 300 mil personas; casi una cuarta parte de la población total de nuestro país y más de 24 millones 700 mil libras de carga.

En apoyo a la población afectada por desastres naturales, se volaron cerca de 1,350 horas, trasladando o evacuando más de 10 mil personas y más de 3 millones 200 mil libras de carga. De ellas, destacamos que para asistir a la población afectada por el huracán Juana en 1988, se volaron más de 435 horas, trasladando cerca de 3 mil personas y cerca de un millón de libras de carga.
En atención a la población afectada por otros desastres naturales, tales como los huracanes Mitch, Beta, Félix, deslaves, maremotos, se volaron más de 913 horas, trasladando o evacuando a más de 7 mil personas y más de 2 millones 300 mil libras de carga.

Desde 1994, cuando se inició la ejecución del Programa Nacional de Desminado Humanitario en nuestro país, la Fuerza Aérea ha mantenido medios aéreos en disponibilidad para las evacuaciones aeromédicas en caso de accidentes; cumpliendo con los requisitos establecidos para estos casos por los organismos internacionales cooperando, reali-zando 76 evacuaciones aeromédicas.

En los años 80, se enviaron a preparar a un total de 1,616 especialistas miembros de la Fuerza Aérea; de ellos, 312 especialistas en Aviación, 114 Pilotos, 55 Ingenieros y 78 Técnicos; 1,037 Especialistas en Defensa Antiaérea y 267 Especialistas en Tropa Radiotécnicas, o sea, Radares. Todos ellos preparados en Nicaragua y en los países de Bulgaria, Cuba, la ex-Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y la ex-República Democrática de Alemania.

Desde inicio de los 90 a la fecha, con el apoyo del alto mando, y gracias a las becas otorgadas por países amigos, se han enviado a preparar en diferentes cursos a 490 especialistas, de ellos: 41 en curso de Diplomado de Estado Mayor o equivalente y 27 en cursos de Superación de Armas y Servicios; 74 oficiales se han preparado en el exterior, en países como Suecia, Rusia, España, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala y El Salvador.

Desde 1999, se han formado 33 nuevos pilotos de transporte y helicópteros, con personal oficial graduado en el Centro Superior de Enseñanza Militar, General de División José Dolores Estrada Vado. En la Especialidad de Defensa Antiaérea se han preparado 30 cadetes en Mando Táctico y 86 Sargentos Especialistas; se han impartido 33 cursos de Tiradores con cohetes antiaéreos portátiles, preparando a 666 efectivos y recalificando a 262.

En el adiestramiento de las pequeñas unidades de defensa antiaérea, se han realizado 18 maniobras con tiros combativos con piezas ZU-23,2 milímetros y cohetes antiaéreos portátiles, de día y de noche.

Se realizaron más de 6 mil saltos de Para-caidistas, realizados con personal de las Tropas Especiales del Ejército con caballeros y damas, cadetes y con personal de la Fuerza Aérea. Se impartieron los cursos de Dirigentes de Aviación y Apuntadores de Fuego, a 265 efectivos de las Unidades del Ejército y 169 efectivos de los IV Cursos Regulares de Cadetes.

Conscientes de la limitación económica del país y del Ejército de Nicaragua, la Fuerza Aérea ha diseñado y bajo la orientación del Alto Mando, el plan de adquisición de piezas y repuestos para mantener las cantidades mínimas de medios aéreos que demandan las necesidades del país. En esto ha sido vital el respaldo que el Alto Mando ha dado, al contar con un monto de más de 9 millones 600 mil dólares.
Con este monto se lograron realizar los siguientes trabajos: la reparación capital de 16 medios aéreos; de ellos, seis MI-17, tres AN-26, tres AN-2 y cuatro aeronaves ligeras norte-americanas; 11 prolongaciones de recursos, de ellos, siete MI-17 y dos aviones AN-26, uno de avión AN-2 y uno de técnica norteamericana; 95 prolongaciones de recursos horarios y calendarios de los motores principales de los helicópteros M-17, obteniendo 15,475 horas de trabajos adicio-nales, con los que se ahorró la compra de 12 motores y 22 prolongaciones a los motores arrancadores, ahorrando la compra de diez de ellos.

Se instalaron equipos de navegación moderna en las cabinas de aeronaves, tales como los GPS, radares meteorológicos, identificadores de vuelo, aumentando la seguridad de los vuelos. Además, a los helicópteros M-17, se le instalaron tanques principales con mayor capacidad, aumentando la autonomía de vuelos de los mismos.

Desde 1993, se determinó celebrar cada Aniver-sario de la Fuerza Aérea con una bella tradición que incluía la limpieza de las tumbas de nuestros hermanos caídos; tarea que realizamos junto a sus familias y, la realización de una jornada deportiva que incluye, disciplinas como el baloncesto, el fútbol, el voleibol, la natación y el atletismo con una carrera de 10.5 kilómetros, que inicia en el Monumento al Soldado de la Patria y culmina en el Monumento a los Caídos de la Fuerza Aérea. En estos años han participado 2,923 atletas de diferentes unidades militares y de la Policía Nacional.
¿Qué hemos hecho en este último año? Se volaron más de 1,150 horas, trasportamos a más de 5,300 personas y cerca de 300 mil libras de carga, realizando además, el salto de 144 paracaidistas incluyendo, personal de la Fuerza Aérea, del Comando de Operaciones Especiales y del IV Curso Regular de Cadetes. En apoyo al Consejo Supremo Electoral, en las elecciones municipales, se realizaron más de 83 horas de vuelo, trasladando a 115 personas y cerca de 32 mil quinientas libras.

Con el apoyo y la gestión del Gobierno y del Alto Mando, se adquirió nueva técnica aérea, con la cual se han elevado las capacidades actuales de la Fuerza Aérea, fundamentalmente para cumplir misiones de carácter humanitario y adiestramiento de las tripulaciones.
Se enviaron a preparar a diferentes cursos, trece miembros de la Fuerza Aérea. Se ha cumplido satisfactoriamente con la preparación de doce nuevos pilotos militares, tanto en ala fija como en helicóptero. Se inició la preparación de 7 cadetes aéreos y se prepararon 37 efectivos en diferentes cursos de Técnicos de Aviación en las especialidades de Técnicos de Vuelo, Navegantes de Aviones AN-26 y Mecánicos de Aviación.

Se ha continuado con la preparación de ayudantes de aviación y apuntadores de fuego de las unidades del Ejército, preparando a 75 efectivos y 34 cadetes. En la especialidad de Defensa Antiaérea, se prepararon a 96 efectivos, pertene-cientes a diferentes unidades militares del Ejército de Nicaragua. Se mejoró en el funcionamiento de los órganos de mando, dirección y control, prueba de ello, es el haber cumplido cerca del 90% de las recomendaciones dadas por la Inspectoría General en el año 2008.

El mando y las tropas de Defensa Antiaérea, cumplieron al 100% los planes de adiestramiento aprobados, elevando sus niveles de disponibilidad combativa, estando siempre dispuestos al pie de sus cañones y sus misiles para dar cobertura con disciplina, dedicación y abnegación a los princi-pales objetivos del país y de nuestra insti-tución.

Gracias a los éxitos obtenidos por los Oficiales, Sargentos y Soldados del grupo de Artillería Antiaérea, se avanzó en la consolidación y cohesión de las unidades de Defensa Antiaérea del Ejército de Nicaragua.
Los especialistas de la Unidad Radiotécnica, trabajando con pocos recursos, avanzaron en el dominio del Sistemas Sinais, mejorando el control de nuestro espacio aéreo, complementando dicha información con el funcionamiento de nuestro radar, fortaleciendo esto, con la preparación de Oficiales en tareas de controladores y veri-ficadores de vuelo.

También se destaca el avance logrado por este personal, al garantizar la comunicación y el mando con las aeronaves en vuelo y la valoración aérea de la misma, sobre todo, el aterrizaje en pistas rústicas. Se dieron avances importantes en el cuido y protección de la instalación de almacenes y en el cumplimiento de las medidas del Régimen Especial de Seguridad, tareas efectuadas por el personal de Seguridad.
En la logística, asegurando permanentemente el avituallamiento con víveres y vestuario a todo el personal; el abastecimiento con combustible y lubricante para los medios aéreos y terrestres; el aseguramiento con los medios de servicio de aeródromos; en la administración de los alma-cenes, en mantenimiento y reparación de los vehículos y la infraestructura; en el fortale-cimiento de la pequeña unidad que asegura las operaciones de salvamento y rescate, y en atención médica con personal médico, paramédico del puesto médico, quienes están listos para dar atención a quien lo requiera, fundamentalmente a nuestras tripulaciones.

Una especial mención merece el trabajo desarrollado en conjunto con el Instituto Nicara-güense de Aeronáutica Civil, la Empresa Adminis-tradora de Aeropuertos Internacionales y la Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea, COCESNA, con los cuales se desarrollaron los siguientes proyectos: la prepa-ración de condiciones para tener un aeropuerto alterno, en caso que quede inoperativo por algún desastre natural, el Aeropuerto Internacional Augusto César Sandino.

La continuación para fortalecer las capacidades de los recursos humanos de la Fuerza Aérea para el ejercicio como Controladores y Verificadores Aéreos y de Inspectoría de Aeródromos; el trabajo conjunto realizado por todas las instituciones involucradas en el Sistema de Aeronáutica del país y el apoyo dado al Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil, órgano rector en este campo, con el cual se logró una alta calificación en la auditoría realizada en el mes de septiembre por la Organización Internacional de Aeronáutica Civil.

Otro logro importante a destacar, es la disposición de aumentar la participación de la mujer en las tareas propias de nuestra Unidad Militar. El papel de la mujer, dentro de las filas de los soldados del aire, se manifestó desde los años 80, etapa en la que se formaron como pilotos en la Aviación de Transporte, la Teniente Zayda González, Piloto del C-47, caída en cumplimiento de su deber; la Subteniente Eli-zabeth Lemus, Piloto de Caza 2-12 y Aerocomander; la Teniente Lidia Astorga, Piloto de AN-2, y AN-26, y la Teniente Primero Concepción Romero, Piloto de Caza 2-12. Como técnicos de vuelo, se prepararon en helicóptero M-17, las Tenientes Carmen Salinas y Claudia Cisneros y en aviones AN-2, la Oficial Aura Lila Armas.

Continuaremos impulsando la integración de la mujer a nuestras filas y en cumplimiento de su deber, el día de hoy recibieron sus Alas de Piloto de helicóptero la Teniente Glenda Lilieth Martínez Chavarría, del Escuadrón de Helicóp-teros. También contamos con la presencia de la Suboficial Grismy Mendoza Cano, del Escuadrón de Transporte. Y hoy recibieron sus diplomas de Técnico en Aviación, las Suboficiales Albertina Canales Rugama y Yesenia Alejandra Valle Ramos, y la Soldado Josefa Montiel López.

Estimado Comandante en Jefe, le agradezco la oportunidad y el privilegio que me ha dado de comandar a este maravilloso conglomerado de hombres y mujeres dispuestos, con la más alta completa dedicación y sacrificio, a cumplir sus misiones. Desde este punto de vista, teniendo como fundamento los niveles de profesionalismo alcanzados, y contando con el apoyo permanente del Alto Mando a nuestra gestión, nos planteamos para el próximo año los siguientes compromisos:

Continuar avanzando en alcanzar mejores niveles de disposición combativa y técnica, para estar en mejores condiciones para cumplir con las misiones planteadas, como una Unidad Militar de alta disposición combativa, en especial aquellas que requieran de nuestras acciones para poner a salvo a la población afectada por desastres naturales. Nuestro rumbo estará siempre marcado por el legado dejado por nuestros antecesores; desde esa base construida por ellos, nos impulsaremos para avanzar y materializar ese grandioso futuro que ellos persiguieron y que incluso, por ello dieron sus vidas.

Es nuestra obligación, transmitir los valores patrióticos y morales, dejados por nuestros hermanos a las futuras generaciones, teniendo claro el pensamiento de un famoso escritor que decía: “hemos empezado a progresar al descubrir el significado de la vida humana, cuando plan-tamos árboles que dan sombra, sabiendo que nunca nos sentaremos bajo ellas.”

Cumplir con un programa de vuelo de aproxima-damente 1,820 horas, dirigiendo el principal esfuerzo al adiestramiento de las tripulaciones para el cumplimiento de las tareas planteadas por el Alto Mando, especialmente en el apoyo a las tropas terrestres y navales, a la población afec-tada por desastres naturales y a las funciones del Gobierno, principalmente al desarrollo de las elecciones regionales del próximo año.

Elevar el coeficiente de alta disponibilidad técnica a las aeronaves, principalmente en la asimilación de la nueva técnica aérea, particu-larmente con el envío de especialistas técnicos a recibir los conocimientos y habilidades nece-sarios para contar con la capacidad básica para el mantenimiento y reparación de este tipo de aeronaves.

Continuar avanzando de acuerdo a las condiciones económicas, en el plan de modernización de la Fuerza Aérea, dirigido a consolidar las capaci-dades actuales y a mejorar en aquellos aspectos que aún presentamos limitaciones; seguir cumpliendo con las medidas organizativas, a fin de aumentar la disponibilidad y efectividad de las Unidades de Defensa Antiaérea en la cobertura de los principales objetivos.

Aumentar el nivel de profesionalización del per-sonal tripulante: Ingenieros, Técnicos y Espe-cialistas en general, a fin de elevar los niveles de seguridad de los vuelos, la calidad de los trabajos de mantenimiento y reparación, y el funcionamiento estable de la técnica de trans-porte especial y de radares.

Felicitamos a los que hoy recibieron con aprobación del Alto Mando del Ejército de Nicaragua, la Medalla Honor al Mérito Aéreo en su primera y segunda clase.
En nombre de todos los Jefes, Oficiales, Suboficiales, Sargentos, Soldados y Auxiliares de su Fuerza Aérea, quiero agradecer a los orga-nismos e instituciones que hoy nos entregaron reconocimiento. Esto nos exige redoblar esfuerzos para seguir trabajando y apoyando sus labores sociales y desarrollo que la población tanto necesita.

Gracias a nuestras familias, a las familias de nuestros caídos, por su apoyo incondicional, por su solidaridad; ello nos inspira a superar con mayor facilidad las dificultades que enfrentamos en nuestro diario quehacer, al servicio de la Patria y de nuestro pueblo, en defensa de nuestro cielo y en la lucha continua por disponernos mejor, para cumplir por las misiones planteadas por el Alto Mando.
Palabras de Ruth Esperanza Tapia Roa
Secretaria General del Ministerio de Defensa

Compañero Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua; compañera Rosario Murillo, Coordina-dora del Consejo de Comunicación, Ciudadanía y Desarrollo de Bienestar Social; Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo; Jefe del Estado Mayor del Ejército de Nicaragua, Mayor General Julio César Avilés Castillo; Inspector General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Ramón Humberto Calderón Vindell; Jefe de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, General de Brigada Jorge Alberto Miranda Jaime; General de Brigada Pedro Antonio Noriega Cuéllar, Jefe de la Fuerza Aérea de la República de Guatemala; autoridades de Gobierno, Agregados de Defensa, Militares, Navales y Aéreos y Jefes de misiones militares acreditados en nuestro país; familiares de oficiales caídos en cumplimiento del deber, amigos periodistas, invitados especiales.

En tan especial ocasión, al celebrar el Trigésimo Aniversario de Constitución de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, con el aprecio y cariño que merecen, en nombre del personal del Ministerio de Defensa, me dirijo a ustedes para expresarles nuestro fraternal y caluroso saludo.

Como nicaragüenses, nos sentimos muy orgullosos de esta Fuerza Aérea, la que durante estos 30 años, ha estado al lado del pueblo, en los momentos más difíciles que nos ha tocado vivir en la historia reciente de nuestro país. En estos últimos años en que nos ha correspondido compartir con ustedes el quehacer del Ejército de Nicaragua, siempre nos ha llenado de satis-facción, el conocerles por su profesionalidad, vocación de servicio y sobre todo, ese espíritu de solidaridad que les caracteriza.

Más allá de las tradicionales misiones, hemos visto a este personal de la Fuerza Aérea trans-portando medicamentos, alimentos, preservando el Medio Ambiente; brindando seguridad a la Aviación Civil; protegiendo instalaciones vitales para garantizar el tráfico aéreo y auxiliando a nuestro pueblo en las zonas más recónditas del territorio, que se han visto afectadas por los embates de la Naturaleza.

Doy fe del desempeño eficaz y seguro, que esta Fuerza Aérea, en condiciones adversas y de mucho riesgo, han hecho todo lo posible por salvar vidas. Basta recordar su tenaz labor ante los desastres provocados por la Naturaleza, como el Huracán Juana en 1988, Mitch y César en 1998, Beta en 2005, y Félix en 2007.

Estos hombres y mujeres que protegen nuestros espacios aéreos, son también protagonistas de los logros que, como Nación, tenemos en el enfrentamiento al crimen organizado interna-cional; ese enemigo, que cuenta con mayores recursos y medios técnicos, está claro que en nuestro país, se enfrenta a hombres y mujeres de honor, que saben distinguirse por ser defensores de la Dignidad e Identidad nacional. Por ello, nuestro reconocimiento y saludo para ustedes y sus familias. Ustedes están en nuestros corazones y gracias a su invaluable labor, es posible garantizar la Soberanía Nacional, la seguridad aérea y la Paz en nuestros cielos.

Honor y Gloria a los Héroes de nuestra Fuerza Aérea. ¡Viva Nicaragua Libre!

Palabras del General de Ejército
Moisés Omar Halleslevens Acevedo
Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua

Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua; Coordinadora del Consejo de Comuni-cación y Ciudadanía, Rosario Murillo Zambrana; Fiscal General de la República, Doctor Julio Centeno Gómez. Hermanos de la Comandancia General del Ejército, Mayores Generales Avilés Castillo y Calderón Vindell; Licenciada Ruth Tapia Roa, Secretaria General del Ministerio de Defensa; General de Brigada, Jorge Alberto Miranda Jaime, Jefe de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua.

Estimados miembros del Gabinete de Gobierno, Directores de Entes Autónomos, Gerentes de empresas privadas, que nos acompañan en esta ceremonia conmemorativa; Oficiales Generales y Superiores del Ejército de Nicaragua; Ingeniero Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades; Comandante de la Fuerza Aérea de la República de Guatemala, General de Brigada Pedro Antonio Noriega Cuéllar.

Estimado Padre Raúl Ruiz Mena, gracias por sus oraciones en este día de conmemoración del 30 Aniversario de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua. Agregados de Defensa, Militares Navales y Aéreos, acreditados en Nicaragua; Jefe del grupo militar de los Estados Unidos de América; ex-jefes de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, Mayor General Manuel Benito Salvatierra Rivera, General de Brigada Leonel Martínez Mejía, Coronel Raúl Venerio Granera, Coronel Javier Pichardo Ramírez. Gracias por acompañarnos en este día tan importante para los que fueron, en un momento, sus subordinados.

Oficiales Generales, Superiores y Subalternos en la honrosa condición de Retiro, que nos acompañan en esta ceremonia; estimados familiares de los integrantes de la Fuerza Aérea, que nos honran con su presencia esta noche. Apreciados fami-liares de integrantes de la Fuerza Aérea, caídos en el cumplimiento del deber, nuestro aprecio, nuestro respeto y cariño de siempre; hombres y mujeres de prensa, invitados especiales; hermanos integrantes de la Fuerza Aérea, bloques represen-tativos de unidades del Ejército, presentes en esta actividad. Amigos y amigas, tengan todos muy buenas noches.

En primer lugar, quiero agradecer a todos por su presencia para celebrar con nosotros el Trigésimo Aniversario de Constitución de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, y compartir esta noche nuestra alegría y entusiasmo, la cual hemos manifestado en las diversas actividades que con tal propósito, realizamos en todo este mes de julio.

Hoy, el General de Brigada Jorge Alberto Miranda Jaime nos dio a conocer los más significativos logros alcanzados en estos años de intensa labor, y nos sentimos orgullosos de los resultados del trabajo de jefes, oficiales, pilotos, ingenieros, técnicos de vuelos, tripulaciones y personal de apoyo y auxiliar de esta nuestra Fuerza Aérea.

77,000 horas de vuelo acumuladas en múltiples misiones, la transportación de más de 24 millones de libras de carga y de un 1 millón 300 mil personas transportadas en medios aéreos, son parte de esa gran labor desarrollada y acumulada en 30 años de existencia, por nuestra Fuerza Aérea.

Tenemos fresco y presente, el formidable trabajo de coordinación y dirección de brazos aéreos de transportación, para atender a la población frente a embates de la Naturaleza con incidencia en nuestro territorio, como fueron los huracanes Juana en 1988, aquel devastador Mitch en octubre de 1998; Beta en septiembre del 2005 y Félix en septiembre del 2007. La solidaridad, el decoro, la disciplina, la dignidad, la valentía y la ética, son los valores que en estos años se destacaron en cada una de sus misiones de apoyo a la población, en los lugares más alejados de la geografía nacional.

Esta es nuestra Fuerza Aérea; una Fuerza Aérea victoriosa, que ha puesto en alto el nombre de Nicaragua y de su pueblo, cuando en condiciones complejas, brindó su apoyo a ciudadanos afectados por las ocurrencias de terremotos en la República de Costa Rica, en el año de 1991, y en El Salvador en el 2001.

Las capacidades alcanzadas, el registro y certi-ficación de seguridad en los vuelos, son testimonio y evidencia de los altos niveles de profesionalidad que ha desarrollado nuestra Fuerza Aérea y todos sus integrantes. Nos regocija que este recurso humano, esté calificado para el cumplimiento de las misiones que por Ley le corresponden. Los aportes que en el día a día, brindan para consolidar y mantener la vitalidad de este importante recurso del Estado, son invaluables y trascendentales para el desarrollo de nuestra Nación.

La Comandancia General del Ejército de Nicaragua y el pueblo de Nicaragua, les agradecen por esa labor, caracterizada por la voluntad de servicio que, de parte de cada uno de ustedes, ha sido plenamente demostrado en estos 30 años de existencia.

En tan especial ocasión, hermanos de la Fuerza Aérea, reciban de parte de los Generales, de parte de los Coroneles, Tenientes Coroneles, Mayores, Capitanes, Tenientes, Sub-oficiales, funcionarios, clases, soldados y marineros, un saludo y el merecido reconocimiento por esta significativa conmemoración.

Aprovecho la oportunidad para expresarles que como Comandante en Jefe y en nombre de todos los hombres y mujeres que integramos el Ejército de Nicaragua, nuestro reconocimiento y gratitud a sus queridos familiares; a los que tienen la dicha de conservar a sus padres, a sus madres, a sus esposas, esposos, a sus hijas, a sus hijos y hermanos, porque ellos también son copartícipes de los triunfos y de los momentos de dureza, que ha tenido en su vida esta Fuerza.
A los familiares de nuestros hermanos de la Fuerza Aérea caídos en el cumplimiento del deber, nuestro saludo, nuestro aprecio y solidaridad. Y una vez más, les patentizamos que nunca olvidaremos los aportes de esos valiosos hombres y mujeres que entregaron su vida, y que son verdaderos artífices de los logros que hoy registra y celebramos en la Fuerza Aérea, al arribar el día de hoy, a su Trigésimo Aniversario de Constitución.

Felicidades a quienes, en esta memorable celebración del día de hoy, fueron objeto de reconocimiento por sus méritos y destacadas labores en el cumplimiento del servicio, por estrechar relaciones de amistad y cooperación, por su participación en acciones combativas, en eventos deportivos, así como a los que hoy recibieron sus alas, al concluir su curso de piloto.

Al General de Brigada Jorge Alberto Miranda Jaime, a su Estado Mayor y a todos nuestros hermanos de esta victoriosa Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, mi reconocimiento y mi felicitación en este día.

Al Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, le agradecemos por sus intensas gestiones, encaminadas a dotar a la Fuerza Aérea de mayores y modernos recursos. Gracias Presidente por esa voluntad que usted nos ha manifestado.

Al pueblo de Nicaragua, le reitero que cuentan con una Fuerza Aérea, modesta en número de medios, pero con capacidad de respuesta, siempre lista a cumplir con las misiones que se le ordenen.

¡Viva el Trigésimo Aniversario de Constitución de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua!

Maestro de Ceremonia

Escucharemos las palabras de clausura de esta ceremonia en Conmemoración al 30 Aniversario de Constitución de la Fuerza Aérea, por parte del Presidente de la República y Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra.

Palabras de Daniel

Son las 8 de la noche con 15 minutos. A los compañeros que están en formación, hay que reconocerles el esfuerzo, que es una muestra de la disciplina, una muestra de la fortaleza, una muestra del alto grado de compromiso, del alto grado de conciencia con que se vienen forjando las nuevas generaciones que se incorporan a las diferentes ramas de nuestras Fuerzas Armadas y en este caso particular, de la Fuerza Aérea de Nicaragua.

Queridos hermanos nicaragüenses; compañero General de Ejército Moisés Omar Halleslevens, Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua; compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Con-sejo de Comunicación y Ciudadanía; estimado amigo Doctor Julio Centeno Gómez, Fiscal General de la República; Mayor General Julio César Avilés Castillo, Jefe del Estado Mayor General; Mayor General Ramón Humberto Calderón Vindell, Ins-pector General; Licenciada Ruth Tapia Roa, Secre-taria General del Ministerio de Defensa; General de Brigada Jorge Alberto Miranda Jaime, Jefe de la Fuerza Aérea; Miembros del Gabinete de Gobierno; Ingeniero Telémaco Talavera, Presidente del CNU; Oficiales Generales y Superiores.

Comandante de la Fuerza Aérea de Guatemala, General de Brigada Pedro Antonio Noriega; Padre Raúl Ruiz; Agregados Militares; Jefes en Retiro de la Fuerza Aérea; familiares de los Miembros de la Fuerza Aérea caídos en cumplimiento del deber; familiares de todos los compañeros y compañeras que pertenecen a la Fuerza Aérea; invitados especiales; queridos compañeros y compañeras de los bloques representativos de las unidades del Ejército y Fuerza Aérea; estimados periodistas, amigos, compañeros todos.

Traje este libro de Sandino escrito por Gregorio Selser, un hermano de origen argentino que escribió esta gran obra sobre Sandino. El prólogo de este libro lo escribió ese extraordinario escritor guatemalteco, Miguel Ángel Asturias, que en paz descanse. Este libro fue publicado allá por los años 1958, en Buenos Aires, fue la primera edición.

Es un libro que siempre tenemos que estar hojeando los nicaragüenses. Es un libro que tiene que estar en manos de la juventud nicaragüense; es un libro que tiene que estar en manos de los oficiales, soldados, altos mandos de nuestro Ejército, de nuestras Fuerzas Armadas, porque aquí están las raíces del Ejército Popular Sandinista, hoy Ejército Nacional de Nicaragua. Y las raíces de la lucha de Sandino, vienen de las batallas que se libraron en defensa de la Soberanía de Nicaragua desde los años 1848, 1849, pasando por la Batalla de San Jacinto.

En esta ocasión, ya que el libro tiene mucha documentación, mucha información, que da para abordar los más diversos temas que tienen que ver con el proceso histórico, económico, social, cultural, político del pueblo nicaragüense; en esta ocasión, me voy a remitir a leer algunos cables que se difundieron en aquella época, cuando, por primera vez en la Historia de nuestro país, se hizo presente la aviación de combate. Estamos hablando del mes de julio del año 1927, y estamos hablando del Combate de Ocotal, donde se encontraban acantonadas las tropas interven-cionistas de los Estados Unidos de Norteamérica y, frente a ellas libró la primera batalla, nuestro General de Hombres Libres.

Y en esa primera batalla que se libra el 16 y 17 de julio del año 1927, el elemento novedoso es que aparecieron los aviones de combate... ¡claro, Sandino no tenía aviones de combate! Los aviones de combate eran de las fuerzas de intervención del Ejército norteamericano. Era la política imperialista que estaba en pleno apogeo en esos momentos, en contra de nuestros pueblos, en contra de nuestra región. Y este combate, como les decía, fue en Ocotal.

Los cables hablan en ese momento, de la incor-poración de la Fuerza Aérea del Ejército inter-ventor ¡por primera vez! Esa es una fecha histórica ¿por qué? Antes, las tropas norteameri-canas habían invadido Nicaragua, pero no habían utilizado la aviación de combate. ¡Esta es la primera ocasión en la historia de nuestro país! Los días 16 y 17 de julio del año 1927, digamos, hace 82 años, que se utiliza la fuerza aérea como instrumento de combate.

Y ¿qué dice un cable fechado el día 18? Este cable dice: “El General rebelde Sandino perdió ayer una desesperada batalla que duró 17 horas, siendo sus hombres dispersados por las tropas norteamericanas de Infantería de Marina...” Y agrega: “El objetivo del General Sandino era capturar Ocotal. Hablan, como resultado del combate, de un soldado norteamericano muerto, otro herido y un nicaragüense herido y que se calcula que los defensores de Ocotal, mataron a un centenar de los hombres del General Sandino, creyéndose que otros 200 más perecieron, cuando cinco aeroplanos de bombardeo, enviados desde Managua por el General Feland, volaron sobre los rebeldes, haciendo uso de ametralladoras. El General Sandino avanzó sobre Ocotal el viernes de la semana pasada; la noticia no llegó a Managua hasta que dos aeroplanos exploradores llegaron de Ocotal, informando sus pilotos, que la lucha era intensa. Inmediatamente después fueron enviados aeroplanos de bombardeo.” Es decir, ametrallaron y bombardearon.

Hay otra información. Este es otro cable de la Agencia UPI, que es una agencia muy antigua, United Press: “Managua, 19 de julio. El General Feland, en un despacho oficial enviado a Washington recomienda que se otorgue la medalla por servicios distinguidos al Mayor Ross Rowell, que mandó los aeroplanos de bombardeo en el combate de Ocotal. Dos aviones de reconocimiento de las fuerzas de los Estados Unidos fueron atacados cerca de San Fernando, y uno de ellos obligado a descender, según se supone, debido a la perforación del tanque de la nafta, o sea de la gasolina.

El Capitán Hatfield, informa que 300 hombres de las fuerzas de Sandino murieron en el reciente ataque a sus tropas y a la gendarmería de Ocotal y que debe de haber retirado más de 100 heridos. Una columna al mando del Mayor Floyd se dirige a Ocotal, a fin de prevenir la reorganización de las tropas del General Sandino.”

La historia de Nicaragua... ¡no se puede olvidar la historia! Yo recordaba la historia de Nicaragua y la de América Latina también, en la reunión que sostuvimos con el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Fíjense, esa reunión se llevó a cabo hace unos cuantos meses, y ahí, el Presidente Barack Obama, cuando tomó la palabra después de que yo había hablado, dijo: “Bueno, el Presidente Ortega ha hablado de que yo no había nacido, o tendría algunos meses...” en ese momento el Presidente Barack Obama, cuando se produce la invasión a Cuba. Yo hice mención de esto, porque el Presidente de Cuba, Raúl Castro, me había entregado una nota con estos detalles, donde, lógicamente, Obama no tenía ninguna responsabilidad de esa invasión a Cuba.

Igual lo había expresado Fidel. Fidel estaba llamando en estos momentos, le dije que estábamos en el acto del 30 Aniversario de la Fuerza Aérea, él siempre manda saludos a los miembros de nuestro Ejército y al pueblo de Nicaragua... ¡gracias Fidel, por esos saludos! Y hablando de la situación que se está viviendo en la Región, que se está viviendo en América Latina.

El Presidente Obama, les decía, llegó incluso a decir que era mejor olvidarse del pasado y ver hacia el futuro. Y la realidad nos está diciendo en estos momentos, que hay que ver hacia el futuro con esperanza, con optimismo, pero sin olvidarnos del pasado... ¡no podemos olvidarnos del pasado! Porque entonces, perderíamos nuestra identidad. Nosotros no podemos olvidarnos que tenemos sangre indígena, corre sangre indígena por nuestras venas, junto con la sangre española.
Y no podemos dejar de pensar y de sentir, que nos sentimos orgullosos de que en nuestras venas corra sangre indígena ¡esa es parte de nuestra identidad!

No podemos olvidarnos de todos nuestros valores culturales, al contrario, tenemos que reafir-marlos. No podemos olvidarnos de ese Rubén Darío de la Oda a Roosevelt ¡no podemos olvidarnos de ese Rubén Darío! Ni podemos olvidarnos de Salomón de la Selva, ese otro gran escritor extraor-dinario, poeta, periodista. Sería como que nos olvidáramos también de nuestros abuelos, de nuestro pueblo, de donde venimos; que nos olvidáramos de nuestras familias. Los pueblos no pueden perder la memoria sobre lo que son sus raíces, en todos los aspectos.

No podemos olvidarnos, como lo mencionaba yo en Trinidad y Tobago ante el Presidente Barack Obama, que Estados Unidos le debe a Nicaragua, más de 17 mil millones de dólares. Y esto no es un capricho de Nicaragua, simplemente es lo que dice el Juez, la mayor autoridad que tenemos en el mundo, todos los países que estamos organi-zados en Naciones Unidas, que es la Corte Inter-nacional de Justicia.

Y que, cuando Estados Unidos lanzaba esa guerra que nos recordaba el General de Brigada Jorge Alberto Miranda Jaime, que nos hizo desplegar toda nuestra fuerza: el pueblo, el Ejército, la unidad, que era la garantía de la victoria, nosotros recurrimos a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Y esa Corte falló condenando al Gobierno de los Estados Unidos, por sus actos de terrorismo en contra de Nicaragua, y lo mandó a indemnizar a Nicaragua.

Yo manifestaba ahí, ante el Presidente Barack Obama, que estamos esperando que llegue un gobernante a los Estados Unidos, que tenga la disposición de acatar esa sentencia que dictó el juez, que dictó la Corte, que dictaron todos los miembros de esa Corte Internacional de Justicia de La Haya; una sentencia histórica que ahí está.
Y dije: “no podemos olvidar.” Fíjense cómo la vida nos da la razón. Hace apenas también unos 2, 3 meses, en Honduras, hicimos un consenso todos los países que estamos en la OEA, incluyendo Canadá, incluyendo a los Estados Unidos de Norte-américa, ahí le correspondió representar en esa reunión en San Pedro de Sula, a la Secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Ella participó del esfuerzo que se hizo, para sacar una resolución que fue unánime, donde independientemente de diferencias políticas e ideológicas, todos acordamos ahí, incluyendo los Estados Unidos, suspenderle las sanciones que injustamente se le habían impuesto a Cuba, en una reunión en Uruguay, recién triunfada la Revolu-ción Cubana, a inicios de la década de los 60. Y fue un hecho histórico. Después de tantos años de discrepancias, de diferencias, de confrontaciones de los Estados Unidos con América Latina, logramos ponernos de acuerdo todos en que había que suspenderle a Cuba las sanciones.
Eso, lógicamente, fue motivo de alegría y motivo de esperanza; en las mismas palabras que pronun-ciaba el Presidente Barack Obama en Trinidad y Tobago, que él quería establecer un nuevo tipo de relaciones, dentro del marco del respeto, con los países de América Latina y El Caribe. Pero, no habían pasado ni 3 meses, cuando en Honduras se produce un golpe de Estado... ¡algo que parecía ya inconcebible!

Estoy seguro que si en esa reunión de Trinidad y Tobago, yo hubiese hablado de los riesgos que existían de que se produjesen golpes de Estado en algunos países latinoamericanos... bueno, la reacción hubiera sido la de decir: “Daniel está totalmente perdido,” porque ¡a nadie se le ocurría! a pesar de los intentos de golpe de Estado que ya se habían dado en Venezuela, en contra del Presidente Hugo Chávez; a pesar de los llamados a la Fuerzas Armadas que se habían hecho en Bolivia para que derrocaran al Gobierno del Presidente Evo Morales; a pesar de que esos mismos llamados se habían hecho a las Fuerzas Armadas en Ecuador para que derrocaran al Gobierno de Rafael Correa, la verdad es que en ese momento, a nadie se le ocurría que podría producirse un golpe de Estado en América Latina y en El Caribe.

Ya era cosa del pasado, ya había que olvidarse, porque era cosa del pasado. No, la vida nos está indicando que no podemos olvidarnos del pasado, tenemos siempre que estar desarrollando los procesos en América Latina en todos los campos, ¡sin perder de vista ese pasado! Porque sobre ese pasado, están las bases de estos procesos para que puedan caminar en una u otra dirección.

Vino el golpe militar en Honduras, y no podemos dejar de hablar del golpe militar en Honduras ¿por qué? Porque, nunca en la historia de los golpes de Estado, se había producido una reacción tan unánime a nivel mundial, condenando el golpe de Estado, como se ha producido en esta ocasión. Los primeros que nos convocamos la misma noche del golpe de Estado, cuando el Presidente Zelaya, que había sido capturado en la madrugada y mandado a Costa Rica en horas de la madrugada, ya estaba el Presidente Zelaya aquí en Managua, los países del ALBA fuimos los primeros en condenar el golpe de Estado y al día siguiente sacamos una resolución los países del ALBA.

A continuación, aquí mismo en Managua, los países del SICA, del Sistema de Integración Centro-americano condenamos el golpe de Estado e inme-diatamente aquí mismo en Managua, convocado el Grupo de Río, condenó el golpe de Estado. Y luego, se trasladó el debate a la Organización de los Estados Americanos, OEA, y ahí, de manera unánime desde los Estados Unidos hasta los países más pequeños de la región, todos coincidimos en condenar el golpe de Estado y en exigir la resti-tución inmediata e incondicional del Presidente Zelaya a Honduras.

Luego se convoca Naciones Unidas, bajo la presidencia del Padre Miguel d´Escoto y Naciones Unidas, de manera unánime condena el golpe de Estado; luego se lleva a cabo la reunión de los Países No Alineados en Egipto, y ahí, de forma unánime los Países No Alineados condenan el golpe de Estado. Nunca en la historia de los golpes de Estado en el mundo, ha habido una reacción de esta naturaleza, una reacción mundial condenando el golpe de Estado.

Un golpe de Estado que irrita, lógicamente, a América Latina, hiere a América Latina, hiere a los países centroamericanos y, en donde, desgra-ciadamente, digo desgraciadamente, los golpistas y, ¿quiénes son los golpistas? Aquellos que Sandino llamaba peleles, vendepatria, oligarcas ¡esos son los golpistas! Son los que organizaron el golpe y luego comprometieron al mando del Ejército. En esto, yo estoy claro que no podemos responsabilizar a todo el Ejército de Honduras de estos acontecimientos.

No podemos responsabilizar a todos los oficiales, ni a todos los soldados del Ejército de Honduras, simplemente han sido y están siendo utilizados y, desgraciadamente, la Fuerza Aérea fue utilizada, en dos ocasiones; primero, la Fuerza Aérea que iba a distribuir el material electoral para la cuarta urna, recibió la orden de no distribuir ese material electoral, cuando el Ejército, las Fuerzas Armadas de Honduras tenían la orden del Presidente de la República, que es el Comandante en Jefe del Ejército de Honduras, tenían la orden de distribuir ese material electoral.

Y ahí vino una situación complicada, nada deseable ¿por qué? Porque entonces, el Presidente de Honduras se vio obligado a marchar hacia la Fuerza Aérea con una buena parte del pueblo, para rescatar las urnas. Y, ante el desacato del Jefe del Ejército de Honduras, Jefe de las Fuerzas Armadas o Jefe del Estado Mayor, General de División Romeo Vásquez, Jefe del Estado Mayor Conjunto, el Presidente lo destituye.

Eso provoca, genera más contradicciones, que son explotadas, manipuladas por los golpistas que, a la vez, son alentados por las fuerzas más conser-vadoras y derechistas que están en los Estados Unidos, representadas en el Partido Republicano, que dejó todo un andamiaje en los organismos de Inteligencia para desarrollar este tipo de actividades delictivas.

Y ahí estamos viendo en los Estados Unidos, los republicanos criticando al Presidente Barack Obama, porque el Presidente Barack Obama ha estado a favor de la restitución del Presidente Manuel Zelaya; lo critican ¡de una manera...! le dicen comunista, le dicen socialista, ¡qué no le dicen al Presidente Barack Obama!

Luego, ya el día de las elecciones, cuando se iba a votar lo de la cuarta urna ¿qué sucedió? Lo que todos conocemos, llegaron tropas especiales ¡y capturaron al Presidente! lo llevaron de nuevo a la Fuerza Aérea y de ahí lo mandaron para Costa Rica. Un golpe de Estado, indiscutiblemente un golpe de Estado, que ha venido a afectar las relaciones en la región centroamericana; afecta el comercio de toda Centroamérica, porque Honduras es un paso obligado para los salva-doreños, los guatemaltecos, los nicaragüenses, para los mexicanos, para los panameños en todo lo que es el orden del comercio. Y mientras más inestabilidad y más inseguridad exista en Honduras, más inestabilidad y más inseguridad tenemos en la Región.

Aquí, con nosotros, en este acto del 30 Aniversario se encuentra el Coronel Wilfredo Calderón Canales, de Honduras, él tiene 3 años de estar aquí en Nicaragua; nosotros no reconocemos al gobierno golpista, pero no hemos roto los vínculos y la comunicación entre el Ejército de Nicaragua y el Ejército de Honduras. Nosotros mantenemos nuestra Misión Militar en Honduras y, ¿qué le podemos decir al Ejército de Honduras? Lo que le podemos decir es que cometieron un gravísimo error, un desacato a la propia Consti-tución y que aún es tiempo de rectificar.

Cuando se dan estas crisis, estas situaciones, al final se puede llegar a acuerdos de orden político, y los que terminan pagando los platos rotos son los militares; esas son las cabezas que ruedan, porque es lo más fácil. Cuando ya están en una situación difícil empiezan a decir todos: “yo no fui... ¿quiénes fueron? Fueron los militares, ellos son los que fueron con los fusiles, ellos son los que están reprimiendo al pueblo,” ese pueblo que está en las calles luchando, allá en Honduras. Todavía es tiempo de rectificar y de salvar el honor de las Fuerzas Armadas de Honduras.

Igualmente, dejar claro que este tipo de situaciones, inmediatamente tienen que tensionar a los Ejércitos que tienen frontera con Honduras. Aunque no lo digan, estoy seguro que el Ejército de El Salvador por ejemplo, donde hubo una guerra entre El Salvador y Honduras, estará nervioso; el Ejército de Guatemala, temiendo desencadena-mientos de cualquier tipo, también estará nervioso.

Aquí en Nicaragua ¿qué es lo que recordamos? Recordamos que el Ejército de Honduras, en los años 1979-80, 81, 82, 83, un período bien duro, donde estaba al mando del Ejército de Honduras el General Gustavo Álvarez y, ese Ejército estaba al servicio de la agresión contra Nicaragua. O sea, Nicaragua ha sufrido agresiones desde Honduras; agresiones que le costaron a Nicaragua miles de víctimas, daños inmensos a la economía: Ahí habían bases, estaba la base de Palmerola o Soto Cano como le llaman ahora; estaba la base de El Aguacate y, en ocasiones nos vimos obligados, por que eso ya no es ningún secreto, nos vimos obligados a que el Ejército de Nicaragua tuviese que penetrar en territorio hondureño en caliente, para desmantelar esas bases de agresión.

O sea, no estamos hablando aquí de un Ejército que no tiene antecedentes de agresión en contra de Nicaragua y, en medio de toda esta situación difícil que ellos mismos crearon, al prestarse a ser instrumento de los grupos oligárquicos y de los grupos más conservadores, más reaccionarios, más injerencistas e intervencionistas de los Estados Unidos, entonces crean una situación que provoca protestas internas, movilizaciones internas, provoca llamados del Presidente legítimo, Manuel Zelaya, hacia su pueblo.

Y es ahí donde existe el peligro. El peligro de que, para tratar de desviar la atención del conflicto interno que ellos mismos crearon y que están atravesando, entonces pongan en práctica ese plan que hemos denunciado... ¿cuál es ese plan? El plan es, organizar un grupo de personas con adiestramiento militar, mandar a ese grupo de personas a atacar una posición del Ejército de Honduras, y que eso sirva de pretexto para que entonces Honduras se venga sobre Nicaragua.

Dios quiera que esos planes no caminen, porque nosotros no queremos guerra ¡con nadie! Queremos seguir fortaleciendo a un Ejército en tiempos de paz, pero también tenemos que estar, como lo hemos estado, con el debido cuidado, con comuni-cación incluso de nuestros mandos, con los mandos del Ejército hondureño en la zona fronteriza, para buscar cómo aplacar y evitar un enfren-tamiento.

En Centroamérica estamos cansados de guerra, de ahí los acuerdos que firmamos los Presidentes Centroamericanos para ponerle fin a la guerra en Centroamérica y para tener una paz firme y duradera. Y lógicamente, esto que está aconte-ciendo en Honduras es una ruptura con esos Acuerdos de Paz. Ahí mismo establecimos el principio del balance razonable de fuerzas; dijimos, en la Región tenemos que mantener un balance razonable de fuerzas en Centro América, y como resultado de ese balance razonable de fuerzas, Nicaragua, que llegó a tener 80 helicópteros de combate, 60 aviones; Nicaragua llegó a tener 5 nudos de radar con 3 sistemas en cada uno de estos nudos de radar, lo que daba un total de 15 sistemas de radar, Nicaragua hoy tiene un radar.

Nicaragua ni siquiera tiene un sistema de radar y, de 80 helicópteros que teníamos, lo que tenemos actualmente son 14 helicópteros ¡eso es lo que tenemos! Y 21 aviones, que son para transporte, no son aviones para cargar bombas, o habría que hacerlo de manera artesanal en todo caso si quisiéramos cargar bombas en esos aviones. Y de 60 aviones tenemos 21.

¿Qué significa esto? Significa que Nicaragua se redujo en 66 helicópteros, en 39 aviones. Las circunstancias fueron reduciendo esa fuerza. De 2 mil 51 cohetes tierra-aire que tenía Nicaragua, por decisión de Gobiernos anteriores se destru-yeron mil cohetes, quedan mil 51 cohetes tierra- aire, que ya tienen 25 años, pero han sido bien cuidados, bien asegurados, lo que demuestra el alto profesionalismo y capacidades técnicas de nuestra defensa antiaérea.

Y los nicaragüenses tenemos la responsabilidad, yo como Presidente, tengo la responsabilidad de modernizar a la Fuerza Aérea, modernizar al Ejército y modernizar en este caso, a la Fuerza Aérea. ¿Qué significa eso? No estamos hablando que estamos interesados ahora en tener 80 helicópteros, ni 66 aviones, no, lo que queremos es modernizar los helicópteros que tenemos fuera de uso y, aquellos que están en uso, pero que necesitan ser modernizados, para que puedan desplazarse por la noche.

Modernizarse en los sistemas de navegación, en los sistemas de artillería y todo lo demás, porque yo quiero decirles a algunos nicaragüenses que, cuando estábamos reunidos con el Vice-presidente de Rusia, Igor Sechin, yo hablé que a la Federación Rusa le estamos pidiendo apoyo para modernizar los helicópteros. Entonces inmediata-mente salieron los peleles y vendepatria a decir que era una barbaridad, que para qué quería la Fuerza Aérea, que para qué quería el Ejército de Nicaragua helicópteros de combate, que contra quién vamos a combatir ¡imagínense!

Cuando tenemos que combatir contra nuevos enemi-gos que han surgido en los últimos tiempos, como resultado de la decadencia en la política de consumo de la sociedad norteamericana: el narco-tráfico, el crimen organizado. El narcotráfico y el crimen organizado amenazan la soberanía de nuestros países; lo estamos viendo en México, el Ejército en batallas contra el narcotráfico, contra el crimen organizado, decenas, centenares de soldados y oficiales han muerto en esos combates.

Es decir, el narcotráfico queriendo adueñarse de México, queriendo adueñarse de los países centro-americanos; el narcotráfico, el crimen organizado queriendo adueñarse de Nicaragua. Y eso demanda lógicamente de equipamiento de todo tipo, desde los radares, porque con ellos podemos dar un mejor seguimiento de las naves de los narcotra-ficantes que vienen penetrando el espacio aéreo nicaragüense; y teniendo aviones de desplaza-miento un poco más rápidos podemos interceptarlos o conociendo las rutas de los narcotraficantes podemos montar emboscadas con los cohetes tierra- aire, o con los helicópteros de combate. Es decir, no vamos a enfrentar a los narcotra-ficantes y al crimen organizado, desarmados.

Pero además, debemos tomar en cuenta lo que acordamos en el Proceso de Paz centroamericano: en la Región tiene que haber un balance razonable de fuerzas; Honduras tiene una Fuerza Aérea que es muy superior a cualquier fuerza aérea en Centroamérica; Honduras tiene 14, 16, 18 aviones de combate, desde aviones F5 hasta aviones F37 ó F27, unos más modernos, otros menos modernos. Aviones de combate que pueden estar aquí, en este punto, en cuestión de 20, 25 minutos.

Entonces, si queremos la paz, un principio elemental, un principio que viene desde tiempos inmemoriales... “si quieres la paz, prepárate para la guerra”. Precisamente para evitar la guerra, hay que prepararse; para que aquél que piense que puede venir a Nicaragua a darse un paseo, se dé cuenta que aquí hay una defensa; que aquí hay hombres y mujeres dispuestos a defender la soberanía de la patria, preparados, califi-cados, llenos de conciencia, llenos de mística, llenos de disposición y que por lo tanto, no tiene sentido lanzarle ninguna agresión a Nicaragua.

Ese es el mensaje que le mandaríamos al Mando del Ejército de Honduras, a través del Coronel Wilfredo Calderón Canales, que le comunique al Mando de Honduras, que no se dejen arrastrar por la política belicista de los golpistas ¡que nunca han tomado un fusil! No saben lo que es disparar un fusil, no saben lo que es recorrer montañas, no saben lo que es desvelarse en el servicio de la defensa de la Patria, no saben lo que es pasar hambre. Ellos están muy cómodos, jugando al golpe militar, jugando a la guerra, están muy cómodos. Pero los familiares de los soldados y de los oficiales hondureños, estoy seguro que no comparten lo que están haciendo los golpistas.

Y el mensaje que le mando a las Fuerzas Armadas de Honduras, a sus mandos, es que ellos, con un cambio de actitud, se pueden convertir en el factor determinante para que la crisis que crearon los golpistas utilizándolos a ellos, que esa crisis se pueda superar. Mientras tanto, nosotros vamos a seguir fortaleciendo lógica-mente, nuestras ¡capacidades de defensa! un helicóptero no es un arma ofensiva, es un arma defensiva; un helicóptero para que llegue de aquí a Tegucigalpa, tendría que volar como hora y media para llegar a Tegucigalpa. Un avión de combate de los que tienen en Honduras, sí son ofensivos, porque en cuestión de minutos están aquí en Managua.

Eso hace la diferencia entre lo que es el armamento ofensivo y el armamento defensivo. Por eso, nosotros nos empeñamos tanto en defender el derecho del Ejército de Nicaragua, de contar no solamente con estos misiles tierra-aire con que contamos en estos momentos, sino con misiles tierra-aire más modernos, que tengan incorporados los radares, porque eso da una mayor seguridad.

Un misil tierra-aire en territorio nicaragüense, está para proteger el espacio aéreo nicaragüense de cualquier ataque. Y tomemos en cuenta que la situación en América Latina se ha ido tornando mucho más compleja y, con este punto voy a concluir, pero no puedo dejar de mencionar lo que está aconteciendo en estos momentos en Colombia.

Colombia ya estaba llena de bases militares norteamericanas, tenían como 4 ó 5 y ahora está proyectado, está aprobado colocar más bases militares, hasta llegar a 9 ó 10 bases militares en Colombia. Eso es inmediatamente una amenaza, no solamente para los países que tienen frontera con Colombia, sino que es una amenaza para toda América Latina.

Es una amenaza para nosotros, porque contando con esas bases militares, ellos pueden liberar más fuerza y combinar, incluso, operaciones dirigidas a tratar de acabar con procesos de carácter social, de carácter popular, democráticos, como los que han venido avanzando en Venezuela, en Bolivia, en Ecuador.

O pueden aprovechar para tratar de desconocer, como lo han intentado hacer en el caso de Nicaragua, fallos de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que ha delimitado la frontera marítima con el hermano pueblo hondureño, y por lo tanto, la frontera marítima con el hermano pueblo colombiano, la ha delimitado de tal manera que se amplía, crece, se multiplica la frontera marítima de Nicaragua y por lo tanto, la Plataforma Continental de Nicaragua.

Con Honduras nos hemos entendido; el día del fallo con el Presidente Zelaya fuimos a Ocotal a recibir el fallo y nos abrazamos... ¡ah, pero Colombia! ustedes bien lo saben. Lo saben los compañeros de la Naval, cómo los colombianos, que tienen una superioridad militar sobre Nicaragua, aprovechan esa superioridad, para mantener en posesión a San Andrés ¡que le pertenece a Nicaragua! y a Providencia. Además, intentan desconocer los fallos de la Corte; y ellos acompañan ese desconocimiento de los fallos de la Corte, de sus manifestaciones de fuerza militar.

¡No podemos confiarnos! Porque no es el pueblo colombiano, son los intereses que están de por medio, de los grupos oligárquicos en Colombia, vinculados a los sectores más extremistas y más derechistas de los Estados Unidos de Norte-américa. Nosotros tenemos que pensar, por lo tanto, seriamente, en resguardar mejor nuestras fronteras marítimas, y terrestres.
Ya se está trabajando en la metodología y, más que la metodología, la reglamentación, que se desprende del fallo de la Corte sobre el tráfico de naves o barcos turísticos de Costa Rica sobre el Río San Juan. Todo eso se está trabajando, porque todo queremos nosotros resolver, de forma pacífica, y por eso hemos recurrido a la Corte Internacional de Justicia, constantemente.

Pero el problema es que los yanquis, como son poderosos... ahí está el fallo de la Corte, y es la fecha y no lo han reconocido. Me refiero al fallo de la Corte de 1986, cuando condenó a los Estados Unidos por actos de terrorismo en contra de Nicaragua y los manda a indemnizar a Nicaragua.

Y Colombia, que ha tenido una actitud de imperio, claro, no tiene la fortaleza del imperio norte-americano, ni tiene la fortaleza que tuvo el imperio británico o el imperio español, pero ellos han tenido una política expansionista sobre el Mar Caribe, sobre todo el Mar Caribe afectando, queriendo afectar los derechos históricos de nuestros territorios marítimos en el Mar Caribe.

Y es sencillo ver la distancia que hay de las Costas de Nicaragua a San Andrés y, la distancia que hay de San Andrés a las costas colombianas. De Nicaragua a San Andrés, si la distancia es de 90 kilómetros, 100 kilómetros, de San Andrés a las costas de Colombia, es de 200 kilómetros o más. ¡Ah, pero ellos han tenido una política expansionista! donde, en contubernio con el imperio yanqui, desde aquellas épocas, desde aquellos tiempos, cuando no había nacido Barack Obama, ya el imperio yanqui se ponía de acuerdo con los colombianos para repartirse Nicaragua; así como el imperio yanqui, con el imperio inglés, lo recordaba el 19 de Julio en la Plaza, por los años 1848, 1849, ya se repartían también Nicaragua.

Le hago un llamado a esos dirigentes políticos que no quieren que se fortalezca el Ejército de Nicaragua, a que actúen con un sentido mínimo de patriotismo, un sentido mínimo de dignidad, porque un Ejército no puede estar desarmado; un Ejército, precisamente para poder cumplir todas sus funciones, tiene que tener los instrumentos necesarios para la defensa. Este es un Ejército para la defensa, no es un Ejército invasor, no está para invadir ningún país, está para defender la Soberanía de Nicaragua, y para ello, a este Ejército, y a la Fuerza Aérea en particular, tenemos que fortalecerla ¡y vamos a fortalecerla si Dios quiere!

Queridos hermanos, queridos compañeros, felicidades en el 30 Aniversario de la Fuerza Aérea. Honor y Gloria a los compañeros, a los hermanos, hombres y mujeres, que han muerto en el cumplimiento de su deber o han fallecido en servicio en todo este período.

Honor y gloria a sus madres, a sus familiares; honor y gloria a estos hermanos, como el que pasó en silla de ruedas, a recibir el reconocimiento, que fue herido en combate, allá por el año 1988, enfrentado a esa guerra que venía de Honduras, de Costa Rica, de El Salvador, porque utilizaron bases en todos estos países; y que era financiada, organizada, preparada por los orga-nismos de Inteligencia al servicio del Gobierno del entonces Presidente Ronald Reagan; compañero que, como resultado de la emboscada fue herido, le afectó la columna, y ya vemos en qué estado quedó.

Y así hay decenas, centenares de hermanos nicara-güenses. Unos dieron la vida, otros dieron parte de su cuerpo y parte de su vida, porque no es fácil... ¡se necesita mucha moral! Y él es un ejemplo de moral, para mantener siempre ese optimismo, esa confianza y esa lealtad hacia la Fuerza Aérea, esa lealtad hacia el Ejército de Nicaragua, esa lealtad hacia el pueblo nicara-güense, a pesar de las dificultades y del tiempo transcurrido.

¡Honor y gloria para la Fuerza Aérea de Nicaragua en su 30 Aniversario!
¡Que viva el 30 Aniversario de la Fuerza Aérea de Nicaragua!
¡Que viva el 30 Aniversario del Ejército de Nicaragua!
¡Sandino vive, la lucha sigue!