Nicaragua y democracia: dos variedades de demagogia
Si uno no cree en la democracia es muy fácil pervertirlo al gusto de uno. Esta verdad la han demostrado contundentemente la oposición en Nicaragua y sus sostenedores en el extranjero. Estos últimos - los norteamericanos y los europeos - son expertos en la democracia. La han cazado hasta la extinción desde hace siglos. Unos pocos ejemplos bastan para demostrar que esto es cierto. Lo que han sustituido, en vez de la democracia, es una especie de plutocracia electoral.
En Estados Unidos, la enorme mayoría del pueblo quiere sacar sus tropas de Irak. Obama les ha mentido que va a sacar las tropas combatientes. Los generales estadounidenses - liderado por el comandante de las fuerzas en Irak, General Ray Odierno - han dicho que decenas de miles de tropas estadounidenses - calculan la tercera parte de los actuales 140,000, sin incluir los más de 100,000 contratistas-mercenarios – podrían quedar en Irak por el futuro previsible. Esto sería a pesar del Acuerdo de Estatus de Fuerzas firmado con el gobierno de Irak que fija el retiro de las tropas estadounidenses para el fin de 2011.
De igual manera, una gran mayoría del pueblo estadounidense no quiso apoyar el rescate de los banqueros-gángsteres de Wall Street que ahora han recibido alrededor de dos mil millones de dólares en diferentes formas para salvarlos de la bancarrota. Sin embargo, aquel descarado traslado de riqueza de las mayorías a la élite, sugiere que el plan de estímulo multi-billonario del Presidente Obama no va a incluir la reestructuración del sistema de salud tan necesaria y tan anhelada por la enorme mayoría del pueblo estadounidense. Los grandes intereses corporativos del sector de salud no van a permitir una reforma del sistema. Sabotearon un intento de reforma en los 90s con Bill Clinton y harán lo mismo ahora con Obama.
Si no hay democracia que merece el nombre en Estados Unidos, tampoco hay en Europa. La enorme mayoría de la población de Europa se opuso a la guerra en Irak. A pesar de la oposición de sus pueblos, España, Italia, Reino Unido, Holanda y Dinamarca, entre otros, enviaron tropas para apoyar la criminal agresión contra el pueblo iraquí, prácticamente indefenso después de haber sufrido más de una década de crueles, sádicas sanciones genocidas.
O tomemos el ejemplo de la Constitución Europea. Cuando se dio la oportunidad a los pueblos de Francia y Holanda de votar en plebiscitos sobre la Constitución Europea, cocinado por la élite europea al gusto de su sector corporativo, lo rechazaron rotundamente. Entonces, la élite volvió a la cocina y salieron un poco más tarde con el mismo plato pero esta vez lo llamaron el Tratado de Lisboa. Este Tratado ya no se ofrecía como un plato a la carta sino como un plato del día querrás-o-no ingerido a la fuerza por los tubos de ratificación parlamentaria de cada país. El único pueblo que - por peculiaridades de su constitución política - tuvo derecho de votar en un referéndum sobre el Tratado de Lisboa fue Irlanda. E igual que los pueblos de Francia y Holanda anteriormente en sus votos sobre la Constitución Europea, los irlandeses votaron en contra del Tratado de Lisboa. Pero ese veredicto soberano no lo acepta la élite europea, que ya tiene arreglado para que el pueblo de Irlanda vaya a tener que votar de nuevo para dar el resultado correcto.
El tema de la tortura es otro ejemplo de la pura hipocresía de los norteamericanos y los europeos cuando se trata de democracia. Todos estos países miran por otro lado cuando se trata del rutinario uso de tortura por sus aliados. En Israel, en Egipto, en Marruecos, en Jordania, las fuerzas de seguridad habitualmente torturan las y los detenidos. Los países norteamericanos y varios países de la Unión Europea colaboraron juntos en el sistema del régimen de Bush de "rendición extraordinaria" para enviar prisioneros a lugares secretos para ser torturados por terceros, para no manchar las celdas democráticas europeas con sangre, vómito y orines.
Estados Unidos usaba tortura deliberadamente en lugares como su base de Bagram en Afganistán y en su campo de concentración en Guantánamo. El reciente supuesto cambio de política por parte del Presidente Obama no acaba con todas las prácticas de George W. Bush y sus sicarios. Incluso, es posible que bajo el Presidente Obama algunos de aquellas prácticas se empeorarán. El uso de la tortura por Estados Unidos es normal. Lo ocupa constantemente en su propio sistema penitenciario. Se simboliza por su bárbaro uso de la pena de la muerte. Pero la práctica de torturas bestiales en las cárceles estatales como la de Angola en Louisiana muestra claramente que la tortura es una práctica rutinaria bien establecida en Estados Unidos.
Si volvemos a ver a Europa, uno sólo tiene que recordar la salvaje ola de violencia y tortura policial en Génova en julio 2001, cuando cientos de manifestantes pacíficos fueron brutalmente golpeados, gravemente heridos y posteriormente torturados durante las protestas contra la globalización allí. En julio 2008, siete años después, la justicia italiana dejó ir libre a todos los policías acusados. Ese caso en Génova es sólo un ejemplo extremo de la inmunidad policial en general en toda Europa.
Todos estos antecedentes, y muchísimos más, explican por qué la democracia en la boca de los representantes norteamericanos y europeos suena torcida. Los escuchamos a ellas y ellos. Sabemos que nos están hablando de algo que suena familiar. ¿Que podría ser? ¿Tendría que ver con una vida digna para todas y todos? ¿Podría tener que ver con la paz? ¿Con la justicia?
Pensamos en el genocidio en Gaza y vemos inmediatamente que están hablando de un simulacro de la democracia, un simulacro hueco, un simulacro grotescamente deformado. Cuando la Comisionada Europea Benita Ferrero Waldner amonesta al gobierno de Nicaragua sobre la democracia, hay que recordar que ella no fue elegida democráticamente a su puesto como Comisionada por Asunto Extranjeros de la Unión Europea. Ella fue puesta allí al dedazo por algunos representantes de la élite europea. El cinismo de Ferrero Waldner frente al genocidio en Gaza explica todo lo que uno necesita saber sobre la validez de sus aseveraciones con respecto a Nicaragua.
Como un último ejemplo, veremos el caso del control de los bancos centrales. En Europa el Banco Central no tiene ningún control democrático. Es otro ejemplo de una institución élite europea que opera como una herramienta de la oligarquía política-corporativa de ese continente. Los jefes del Banco Central Europeo trabajan a puertas cerradas en coordinación con sus homólogos-compinches norteamericanos y asiáticos. En conjunto con sus cómplices norteamericanos fomentaron la inflación de los valores de bienes y lo llamaron "crecimiento". Apoyaron difundir la plaga de Obligaciones de Deuda Colaterales, Obligaciones Garantizados por Hipotecas, Coberturas por Riesgos Crediticios entre las élites financieras europeas.
Así,
escondidos por
detrás de su mandato de controlar la inflación,
ayudaron fomentar las enormes burbujas de bienes y de crédito.
Pero nadie de la élite del Banco Central Europeo ha sufrido
alguna consecuencia por su completo fracaso en el manejo del sistema
económico europeo. Tampoco han sufrido alguna consecuencia sus
homólogos en Estados Unidos. Al contrario, Lawrence Summers y
Timothy Geithner, dos de la misma élite financiera
estadounidense que promovieron el colapso de su sistema económico,
ahora han sido promovidos a manejarlo. Pues, cuando la palabra
democracia cae de la boca de los europeos y los norteamericanos, uno
sabe que se trata de una especie de democracia muy especial.
Esta realidad explica por qué cualquier país con un gobierno opuesto a la ideología capitalista-plutócrata de los norteamericanos y los europeos llegue a ser el blanco de falsedades, verdades a medias y puras mentiras en los medios de propaganda de Europa y Norte América. Se ve eso de una manera muy vehemente en la cobertura mediática en Europa y Estados Unidos o Canadá de los acontecimientos en Nicaragua. Dos ejemplos de las variedades de demagogia desplegada contra Nicaragua muestran la misma modalidad fundamental de torcer el sentido de las palabras hasta que rinda la interpretación deseada por los ideólogos del imperialismo.
El
primer ejemplo salió en El País en la forma de una
entrevista con Gilles Bataillon, un sociólogo, aparentemente
francés, quien parece haber escapado del circo de los Hermanos
Ringling y P.T. Barnum. Bataillon permite que El País como
lo describa como "uno de los grandes expertos en sandinismo".
La primera opinión de Bataillon que El País nos ofrece
es que Daniel Ortega, Presidente del país en la
actualidad...."no tiene nada de democrático." ".
Además,
Bataillon no ve
mucha diferencia entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega. Dice,
"son dos rivales políticos que se parecen muchísimo."
Veremos. Arnoldo Alemán siguió el ejemplo de la Presidenta Violeta Chamorro quien, con su yerno Antonio Lacayo, saqueó el país a favor de la oligarquía. Alemán lo saqueó a favor de sí mismo y de sus colegas de la Alianza Liberal como Eduardo Montealegre y Enrique Bolaños. Todos, Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y sus colegas y Enrique Bolaños y sus colegas, dejaron la niñez del país sin acceso a una educación digna y un servicio de salud adecuado. Dejaron un campesinado empobrecido, denegando las condiciones, los insumos, los créditos, el apoyo técnico necesario para producir. Arnoldo Alemán, Enrique Bolaños y sus colegas completaron el proceso de privatizaciones que dejaron el país con infraestructura de energía eléctrica y de agua en un estado de colapso.
En cambio, Daniel Ortega y sus colegas han dramáticamente reactivado el sistema de energía eléctrica del país. Han mejorado enormemente la inversión en el sistema de agua en el país. Han reactivado la economía agropecuaria del país y así han garantizado la seguridad alimentaria del pueblo. Han aumentado dinámicamente las posibilidades de los sectores micro-empresariales del país, a la vez que han traído altos niveles de inversión extranjera. Han transformado el sistema de educación para integrar cientos de miles más niños a estudiar su primaria y su secundaria. Y han aumentado enormemente el acceso de la población a mejores servicios de salud.
Eso, para que sepa Gilles Bataillon, entre muchas otras cosas similares, es la diferencia entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega. ¿No es Gilles uno de los grandes expertos? Seguramente estaba fingiendo ignorancia. Qué raro entonces que de igual manera finge ignorancia sobre las elecciones municipales del 9 de noviembre 2008. El gran experto confirma la opinión de los enemigos del gobierno de Nicaragua que esas elecciones fueron fraudulentas. No ofrece ninguna prueba o evidencia. Hay que suponer que no es necesario, ya que El País avala que Gilles es una gran autoridad.
Surge una duda con respecto a esta autoridad de Gilles Bataillon cuando dice de Eduardo Montealegre "no conozco tan bien su figura". ¿Podría ser que Gilles es un Idiota-Sabio que habla verdades inconscientemente? Ayudemos de nuevo al gran experto. Eduardo Montealgre fue Ministro de la Presidencia del Presidente Arnoldo Alemán en 1998. Fue Ministro de Relaciones Exteriores del Presidente Arnoldo Alemán en 1999-2000. Fue Ministro de Hacienda de Presidente Enrique Bolaños 2002-2003 y después Ministro de la Presidencia de Enrique Bolaños. Es acusado de ser cómplice en la estafa de cientos de millones de dólares al Estado de Nicaragua. Sin embargo, Gilles Idiota-Sabio opina, "la sociedad nicaragüense tiene nuevas expectativas democráticas, y la mejor prueba de esto para mí es Montealegre..."
Sigue opinando el experto que otra de sus grandes esperanzas democráticas es, "la emergencia del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), fundado a iniciativa del escritor Sergio Ramírez, [vicepresidente de Nicaragua entre 1984 y 1990], Dora María Téllez y otros opositores internos al FSLN, o Gioconda Belli, que abogan por opciones socialdemócratas", Quizás el experto-charlatán no sabe que este partido surgió hace quince años, nunca ha tenido apoyo significativo afuera de Managua y ha perdido terreno desde su humillante derrota en las elecciones de 2006. Ahora no está emergiendo. Se está hundiendo.
Bataillon reza la misma letanía de mentiras del MRS: que Daniel Ortega no ha manejado bien la economía, que hay amenazas a la libertad de prensa, que la ayuda venezolana no se fiscaliza como se debe. Y, claro, todo es al revés. La economía está bien preparada en comparación con sus vecinos para enfrentar las secuelas de la depresión económica en las grandes plutocracias-electorales de Europa y Norte-América. La prensa en Nicaragua publica mentiras y calumnias que no podrían publicar libremente en Europa o Estados Unidos. La ayuda venezolana se canaliza no por el Estado sino por empresas privadas que rinden informes periódicos a la Asamblea Nacional y al Fondo Monetario Internacional.
Entonces, uno queda con la absolutamente extraordinaria contradicción entre la verdad - que Gilles Bataillon es casi completamente ignorante de lo que pasa en Nicaragua - y la mentira de El País - que Bataillon es uno de los grandes expertos sobre el sandinismo. Estamos frente a la propaganda pura, el puro charlatanismo al estilo circo Hermanos Ringling y P.T. Barnum. Se trata de un argumento desde la autoridad - hay que aceptarlo porque el autor del argumento tiene prestigio - de un tipo completamente espurio.
Bataillon no sabe nada que vale la pena saber de Nicaragua. Tampoco sabe mucho sobre las posibles interpretaciones profundas que se podrían desarrollar por medio de un esfuerzo de lograr una apreciación acertada de las variedades de la democracia que vale la pena desear en el contexto vigente en América Central.
Una
segunda variedad de demagogia que vale la pena considerar es lo que
podríamos llamar "El grito de Paul Revere". Este
está llegando ser un género literario muy popular en
Norte América y Europa. Un autor toma el tema de la amenaza
del Presidente Hugo Chávez y sus acólitos a la
tranquilidad sempiterna, prosperidad fabulosa y bondad sin límites
del sistema de plutocracia electoral - ¡oops! ¡perdón!
- democracia. Se monta sobre el tema, le da con sus espuelas y va a
la galope
gritando y alertando a sus vecinos, "Vienen los Ingleses!"
Excepto en este caso el grito es, "Vienen los Bolivarianos!"
Y es cierto - ¿no
es la
empresa CITGO, ese subsidiario de
Petróleos de Venezuela, para ofrecer el combustible de
calefacción a bajo precio para la gente de escasos recursos?
Como ejemplo de este género de la ficción política se ocupa un artículo de Jaime Daremblum, antiguo embajador de Costa Rica ante los Estados Unidos. Daremblum es jefe de estudios latinoamericanos del Instituto Hudson, un centro derechista de investigaciones en Estados Unidos. El título de su artículo es "La Democracia está bajo asalto en Nicaragua". Otra vez el uso demagógico de la palabra democracia de parte de un fanático del sistema plutocracia-electoral tipo norteamericano y europeo.
Daremblume arremete contra la negociación política entre el Frente Sandinista de Liberación Nacional y el principal partido derechista en Nicaragua, el Partido Liberal Constitucionalista. Esta negociación que ha sido una constante en la vida política de Nicaragua desde 1998 en Estados Unidos se llama bipartidismo. Allí en Estados Unidos el bipartidismo es algo bueno. Significa consenso, estabilidad, madurez política. En cambio, para los analistas como Daremblum, el bipartidismo en Nicaragua es “un siniestro arreglo político” y es diseñado para “dominar la política en Nicaragua y reducir el poder de todos los otros partidos.” No como en Estados Unidos donde el sistema bipartidario ha alentado la creación y activa competencia de ......ah, déjeme ver....bueno, nadie, para decir la verdad. Allí opositores al sistema plutocracia-electoral como Ralph Nader o los Verdes no pueden competir porque no tienen suficientes fondos, aún para montar una campaña electoral a nivel de estado, mucho menos a nivel nacional.
Daremblum elogia a Enrique Bolaños y condena a Arnoldo Alemán. Logra evitar cualquier mención del escándalo de los CENIS en que casi toda la cúpula de la Alianza Liberal estaba involucrada de una manera u otra. Ese escándalo costó cientos de millones de dólares a Nicaragua facilitado por Enrique Bolaños y Eduardo Montealegre. Pero no, para Daremblum no tiene que ver con los problemas de Nicaragua. Ni sucedió. No. Todos los males vienen del Pacto entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán.
Daremblum, como Bataillon, también alega que las elecciones municipales del 9 de noviembre de 2008 eran fraudulentas. Pero Daremblum es más profesional que Bataillon. Cita una fuente para su alegación. La revista derechista The Economist. Entonces, Daremblum quiere convencernos que ya que The Economist alega fraude en aquellas elecciones, tiene que ser cierto.
Daremblum ocupa su artículo para repetir las mentiras de la fracasada oposición en Nicaragua. Como Bataillon, Daremblum no tiene ninguna evidencia, no ofrece ninguna prueba para establecer la veracidad de su aseveración sobre las elecciones municipales en 2008. Es evidente que el motivo que no ofrece ninguna prueba es porque en aquellas elecciones no hubo fraude.
De la misma manera Daremblum sugiere que las relaciones que Nicaragua ha desarrollado con Venezuela, con Irán y con Rusia constituyen una amenaza. Daremblum escribe, “con cada día que pasa, las tácticas anti-democráticas de Ortega son cada vez más difíciles de distinguir de las políticas de Hugo Chávez en Venezuela y de Vladimir Putin en Rusia.” Pero ni Hugo Chávez ni Vladimir Putin han negociado un acuerdo bipartidario con la oposición en sus países.
¿De qué está hablando Daremblum? Daniel Ortega negocia con la oposición en Nicaragua. Para Daremblum esto es malo. Ortega es igual de malo como Hugo Chávez y Vladimir Putin quienes no han negociado con la oposición en sus países. El bipartidismo de Ortega es malo y el no-bipartidismo es malo también
Por medio de los acuerdos de Petrocaribe y ALBA Venezuela apoya la estabilidad económica, la seguridad energética y alimentaria de toda la región andina y del Caribe. Sin embargo, para Daremblum Chávez es malo. Y Ortega es más malo por querer asegurar la estabilidad económica, energética y alimentaria de Nicaragua en parte por medio de una alianza estratégica con Venezuela.
Daremblum expone el Americanismo en su forma más puro. Todo tiene que subordinarse a las exigencias y necesidades de Estados Unidos. La principal interpretación que vale de los asuntos latinoamericanos es la de los Estados Unidos. Los valores e intereses de los Estados Unidos pesan más en América Latina que los valores de los mismos latinoamericanos. América es Estados Unidos.
Tanto para Daremblum como para Bataillon la palabra Democracia tiene un único sentido. Ese es el sentido que quieren dar las élites de las plutocracias-electorales norteamericanas y europeas en un momento dado, conforme con sus intereses y necesidades en ese momento. La explicación para el cinismo y oportunismo de los artículos de Bataillon y Daremblum es que Estados Unidos y la Unión Europea se encuentran en apuros para conservar su dominio. Estados Unidos y Europa constituyen un ancien régime que ya no puede sostener su control neocolonial sobre los territorios de sus antiguos imperios.
Es claro que ese ancien régime va a hacer todo lo posible para sostener su dominio de países más débiles. Para lograr eso van a aprovechar la crisis económica global para debilitar a los gobiernos que persiguen políticas independientes. También los representantes de ese ancien régime van a intentar destruir todo esfuerzo hacia la unidad y la integración soberana en la región de América Latina y el Caribe. En ese contexto, Daremblum y Bataillon son cínicos ideólogos quienes han asumido la tarea de elaborar un camuflaje propagandístico para justificar futuras medidas represivas contra Nicaragua y los demás países del ALBA.