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Trabajando por mejorar la vida con los habitantes del anexo "Las Viudas"

Entrevista con Ana Narvaez, coordinadora de "Mujeres en Acción
14 de octubre del 2009

Ana Narvaez es la coordinadora de un proyecto que se llama "Mujeres en Acción" que trabaja para mejorar la calidad de 40 mujeres y sus familias en una de las partes más empobrecidos de Managua, un anexo llamado "Las Viudas" en el barrio La Primavera. El proyecto es financiado por Compas de Nicaragua, una organización de base de los Estados Unidos.

En esta entrevista Ana habla sobre el trabajo de la organización que coordina, las vidas de las mujeres que participan en el proyecto, la mayoría de las cuales son madres solteras con hasta siete hijos a su cargo quienes trabajan vendiendo agua helada o cualquier otra cosa en los semáforos de la Carretera Norte. Ana también relata el poco cambio que ha observado en las vidas de estas mujeres con el gobierno del FSLN que indica la dificultad de mejorar la vida de los sectores más precarios de la sociedad.

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Tortilla con Sal: Estoy con Ana Narvaez, la coordinadora de un proyecto que se llama "Mujeres en Acción," que es un proyecto que se ha estado implementando en un sector del barrio La Primavera en Managua desde hace ya varios años. Y, casualmente, Ana proviene del mismo barrio.

Yo quisiera primero hablar un poco sobre las personas con quien trabaja en el proyecto que coordina, y sobre lo que el proyecto ofrece a los participantes del mismo.

Ana Narvaez: Pues, el proyecto en sí consiste en mejorar la vida de las mujeres. Es un poco dificil decir exactamente lo que es que nosotros hacemos, porque nosotros siempre estamos tomando diferentes direcciones en cuanto a las necesidades de las mujeres y los niños con quien trabajamos.

Trabajamos con 40 familias de las más desprotegidas

TcS: ¿Con cuántas mujeres trabajan?

AN: Aproximadamente son 40 mujeres y sus niños. Pongámosle 40 familias, porque cada mujer con quien trabajamos tiene entre tres y siete niños. Y son familias que estan viviendo en unas de las partes más empobrecidas del barrio. Ellos viven en un anexo al barrio que está a la orilla del lago de Managua, que todo mundo sabe está totalmente contaminado.

Las condiciones de ellos son bien difíciles. La mayoría de las mujeres son madres solteras con varios hijos. Hay varias familias donde cada hijo tiene su propio padre pero ninguno de los papás ayuda a la mujer. Entonces son mujeres que tienen que buscar un trabajo para poder mantener a esos niños.

TcS: ¿En qué trabajan ellas?

AN: Son mujeres que no tienen estabilidad laboral. Cada quién tiene diferente tipo de trabajo pero todas trabajan por su propia cuenta. La gran mayoría de ellas trabajan vendiendo lo que ellas puedan vender en los semáforos o en su casa, ya sea frutas, agua, toallas para limpiar vehículos, tortillas, hielo, cualquier cosa.

Pueden ganar unos US$8 al día cuando les va bien. Muchas veces ganan menos, o no ganan. Y con ese dinero ellas tienen que mantener a su familia, que son por lo menos cuatro o cinco personas que tienen que comer todos los días, aunque no comen tres veces al día - normalmente comen dos veces, o solo una vez.

Paracaidistas: ni siquiera son dueñas de sus propios terrenos

El lugar donde ellas viven es muy marginada. Ni siquiera son dueñas de sus propios terrenos.

TcS: Como es esa situación, entonces. ¿Ellas alquilan?

AN: No. Son personas que nosotros les llamamos paracaidistas. O sea, había un terreno vacío y ellas llegaron a asentarse porque no tenían donde vivir.

Es un grupo de familias totalmente marginadas - ni siquiera el gobierno se da cuenta de que, ese área verde donde ellas se fueron a ubicar, existe. Si el gobierno supiera ya los hubiera ido a sacar de allí.

TcS: Entonces, ¿quién es el dueño del terreno?

AN: Parte es del gobierno y otra parte es de un señor que es dueño de un radio, no recuerdo bien su nombre.

TcS: ¿Han recibido amenazas de que los van a sacar de allí?

AN: En dos ocasiones, sí, han recibido amenazas. En la primera dijeron que querrían sacarlos solo por sacarlos, y en la segunda llegaron unas personas a hacer medidas en el terreno y dijeron que allí se iba a construir una Zona Franca. Eso fue hace poco. Y hasta la fecha no sabemos nada, si se va a construir allí o no. Fuimos a hablar con la Alcaldía pero no quisieron hablar con nosotros. Entonces estamos en el aire.

TcS: Pero, ¿ellas tienen sus viviendas en ese terreno? ¿han construido allí? Por llamarlo así, pues, construir.

AN: Pues sí, porque de hecho tienen que tener un techo y cuatro paredes. Construir a veces suena como una gran palabra. Ellas lo que han hecho es acomodarse allí, con cinco pedazos de zinc para cubrir las paredes y lo de arriba.

Las situaciones de ellas son críticas. Cuando hay una gran lluvia todo el agua se pasa por debajo de las paredes, que sería el zinc, y por arriba también. Porque ellas nunca van a tener un zinc nuevo - jamás lo van a tener.

TcS: ¿Tienen agua potable?

AN: Sí, tienen agua potable porque ellas mismas han instalado sus propias líneas. E igual con la electricidad.

TcS: Me dice que son marginadas, y ya sabemos como entendemos esa palabra, pero en realidad pienso que no representan una minoría aquí en Managua. Decimos "marginadas" pero su situación puede representar una normalidad aquí en Managua, ¿verdad?

AN: Sí, sí. De un cien por ciento podría ser un cuarenta por ciento de la población de Managua que vive una situación parecida a la de estas personas.

La mayoría vienen de otros lados buscando trabajo, y está viniendo más gente

TcS: Las mujeres con quien trabajan Uds. ¿son personas que siempre han vivido en Managua o han venido de otros lados?

AN: Algunas han vivido siempre en Managua pero la mayoría han venido de otros lados, han venido de la Costa Atlántica, han venido del lado de León, han venido de Nueva Guinea, hay personas de todos lados del país.

TcS: Y ¿están viniendo más personas? ¿Hay nuevos asentamientos?

AN: Sí. Había un espacio que era como un corral donde habían vacas. Pero ya el ganado no está, entonces otras personas, nuevas familias se fueron a ubicar en ese corral. Entonces ahora hay otro mini-barrio dentro del mini-barrio llamado Quilombo. Así lo llaman.

TcS: ¿Cuál es el nombre del sector donde Uds. trabajan?

AN: Las Viudas. Te podés imaginar por qué - la mayoría de las mujeres son madres solteras, no tienen esposos, entonces ¿dónde están los esposos? Muertos - es lo que dice la gente. Entonces es practicamente una burla - El Barrio de Las Viudas.

Y el otro barrio se llama Quilombo. Así le pusieron. Ese nombre proviene de una novela donde habían muchos esclavos, y el lugar de los esclavos se llamaba Quilombo. Entonces como la gente de allí es la más baja del barrio económicamente, entonces a ese lugar le pusieron Quilombo - como que son los esclavos.

Actualmente hay 120 niños que van a la escuela gracias al proyecto

TcS: Hablemos un poco del proyecto "Mujeres en Acción." Deme una reseña de los diferentes aspectos del proyecto.

AN: Te voy a mencionar lo que son los programas que nosotros tenemos. Uno de los programas es el apadrinamiento de niños y mujeres para que puedan estudiar.

Ese programa comenzó en el 2001. En aquel entonces, casi la mitad de los niños del lugar no iban a la escuela. Entonces nosotros pensamos en la posibilidad de buscar padrinos en otros paises que pudieran apadrinar a los niños para que comenzaran o continuaran la escuela. Y se hizo, pues. Hoy en día nosotros tenemos aproximadamente 120 niños que van a la escuela gracias a este programa.

Eso es aparte de las mujeres, porque varias mujeres también están recibiendo patrocinio para que puedan estudiar. Actualmente hay diez mujeres quienes van a salir de la secundaria, y quienes hace como cuatro o cinco años comenzaron desde primer grado.

TcS: ¿Quiere decir que esas mujeres hace poco eran analfabetas?

AN: Sí.

TcS: Y me imagino que todavía hay varias que no saben leer y escribir.

AN: Hay algunas que decidieron seguir trabajando en las calles a tiempo completo porque no sienten que no pueden tomarse el tiempo para estudiar.

TcS: Y teniendo su bachillerato, ¿hay más oportunidades de empleo para ellas?

AN: Definitivamente sí. Porque sin bachillerato no te ofrecen otro trabajo que limpiar o lavar y planchar. Con un bachillerato vos podés estar de recepcionista o en un supermercado,  por ejemplo.

Otro de los programas que nosotros ofrecemos es el programa de soya. En el centro hacemos comida de soya una vez a la semana y allí se alimentan las 40 mujeres con sus hijos - que ya vienen siendo muchas personas. Y cuando otras personas lleguen, personas del barrio que se dan cuenta que allí hay comida, también se les da a todos ellos.

Micro préstamos para que puedan trabajar

Otro programa es el de micro préstamos. Actualmente nosotros estamos haciendo micro préstamos a las mujeres para que ellas puedan hacer un poquito más grande lo que es su negocio.

Esos préstamos traen cero interés. Ellas solamente regresan a la cuenta del proyecto lo que a ellas se les prestó. Y lo van pagando al plazo que ellas deciden que puedan pagar. Todo eso es para que ellas tengan la posibilidad de ver un poquito de ganancia.

TcS: ¿Y han tenido una experiencia positiva con ese proyecto? ¿Han visto que las mujeres han podido superar un poco con esos préstamos?

AN: Sí. Hay muchas que no tenían como trabajar, y hoy en día tienen, por ejemplo, una tortillería en su casa. No son préstamos tan grandes, aunque talvez para ellas sí. Son de US$250 y son para levantar un negocio, o para expandir el negocio que ya tenían.

Por ejemplo hay una señora de la Costa Atlántica que sabe hacer un pan delicioso y lo vende. El problema es que ella no tenía un horno. Su horno era una réfri vieja que le ponía carbón - bueno, ¡yo no sé como funcionaba eso! pero ella hacía su pan y lo salía a vender.

Pero lamentablemente su réfri se danó - como eso es algo para mantener helado y al ponerle fuego para hornear, pues se le dañó. Entonces, ella con su préstamo construyó su horno, y lo que le quedó lo utilizó para comenzar el negocio de su pequeña panadería.

TcS: ¿Han visto que las mujeres tienen la voluntad y la capacidad de pagar?

AN: La gran mayoría sí. Como es de esperar, hay algunas que han tenido sus dificultades. Por ejemplo, se les enferman un hijo y tienen que comprar medicamente con el dinero que era para la cuota.

Había una mujer que tenía un niño de tres meses y un día me vino a decir - "Anita, aquí está la cuota, pero fíjese que mi niño está enfermo." Sería inconciencia de mi parte decir "dame el dinero y Usted verá que hace con su niño." Entonces le dije, "ocupe el dinero, porque yo sé que otro día lo va a poder pagar."

TcS: Se habla bastante a nivel de ONGs grandes del peligro de crear una cultura de no pago con este tipo de concesión. Me parece que es un tema bién complicado, bien delicado, y Ustedes tienen la ventaja de que tienen una relación con las mujeres ya de amistad, de mucha confianza, porque tienen como diez años de estar trabajando con ellas. Y además ellas valoran el proyecto como algo de beneficio comunal no con el actitud de decir, cada quien por su parte. Son factores que otros organismos tal vez no los tienen.

AN: Lo que vos estás diciendo ahorita es bien importante. Mirá, nosotros no trabajamos como Ana, Miguel y quién sabe quien más. No, nosotros trabajamos como Mujeres en Acción en todo el conjunto de la palabra. Ellas saben que si no pagan el dinero, no van a quedar mal conmigo, van a quedar mal con ellas mismas. Porque ese dinero no es mío. Es de toditas ellas y de sus niños. Entonces ellas saben que tienen el gran compromiso de regresar el dinero.

Arte con jícaros, biblioteca, computadoras, granos básicos a precios justos

TcS: Deme una pequeña reseña de los otros programas que tiene el proyecto.

AN: Bueno. También tenemos un programa de lo que es el arte. Las mujeres hacen arte con los jícaros, hacen diferentes cosas como servilleteros, cantimploras, masetas. Ellas los decoran con un cuchillo, los labran. Y nosotros los ponemos a la venta con delegaciones extranjeras que nosotros recibimos. Y los que no podemos vender yo y Mike Boudreau - el otro coordinador - cuando hacemos viajes a los Estados los vendemos.

Nosotros tenemos un centro a unas cuadras del anexo donde las mujeres viven. El centro lo utilizamos para las reuniones y todas las otras actividades. En el centro tenemos una biblioteca. Eso es de beneficio de todos los niños porque el anexo donde ellos viven queda muy largo de la escuela. Y entonces cuando necesitan utilizar algún libro no tienen que ir hasta la escuela para estudiar. 

También tenemos unas computadoras ahí y estamos esperando que lleguen a poner las líneas de internet para que todos los niños y mujeres puedan tener ese recurso. Hay una aula de clase donde reciben clases las mujeres que estudian.

También tenemos una pequeña tienda donde nosotros vendemos diferentes productos como ropa y zapatos usados a precios muy favorables. La ropa y zapatos son donaciones de delegaciones que nos visitan. Además vendemos granos básicos. Compramos granos cuando están más baratos y se los podemos ofrecer a ellas a un precio muy muy favorable.

TcS: Una última pregunta, Ana, y es sobre su perspectiva del trabajo del gobierno. Muchos de los programas que has mencionado tienen un nivel de reflejo con algunos proyectos sociales que está implementando el gobierno, por ejemplo el programa de micro préstamos con la Usura Cero, el programa de comida de soya con la alimentación escolar, la educación de adultas con la campaña de alfabetización.

El gobierno habla muy bonito, y desde mi punto de vista tiene la gran voluntad de hacer mucho por el pueblo, pero muchas veces, tal vez no llega a la población de la manera en que el gobierno dice que debe de llegar.

Entonces me interesa saber desde su perspectiva como una persona tan íntegramente involucrada en las vidas de estas familias, y también como una persona de una familia de escasos recursos, ¿como mira el trabajo del gobierno? ¿Ha sentido algún cambio?

AN: No. Es difícil decirlo, pero no. Y tal vez yo misma me voy a contradecir con lo que voy a decir. Pero en lo que es la ciudad el gobierno no ha hecho un cambio. Las personas siguen igual. Y yo te digo por la experiencia que tengo con todas las familias del proyecto.

En lo que es el campo sí, yo creo que ha habido cambio. Yo conozco personas en el campo que sí, se les ha ayudado.

Los programas sociales del gobierno no han llegado a las familias de "Las Viudas"

El acceso a la información de los proyectos del gobierno es difícil a nivel de base. Por ejemplo, yo quería averiguar un poco sobre lo que es el Usura Cero, pero nadie de aquí del barrio me abrió puertas para yo poder saber sobre este proyecto. ¿Por qué? Porque saben que yo esté involucrado en otro proyecto.

A veces pienso que el gobierno podrá tener sus buenas ideas y podrá realizar sus buenas acciones pero muchas veces nosotros mismos no damos chance a eso.

TcS: Ahí estás hablando de conflictos que pueden existir a nivel de la comunidad...

AN: Sí. Y pienso que en el campo lo que se está haciendo con el Hambre Cero y todo eso, eso es precioso. Yo sé que el gobierno está haciendo lo que dice. Pero aquí no ha llegado.

TcS: Es interesante analizar la situación de las personas con que Ustedes trabajan porque son, mejor dicho, de las personas más desprotegidas que existen en el país. Y mirándolo de un puinto de vista muy crudo, muy bruto tal vez, podría ser que este tipo de personas representan un dolor de cabeza para el gobierno. Porque - ¿qué es lo que se puede hacer para ellas? Su situación es tan precaria.

En el anexo ¿no han movido nada sobre lo que es la legalización del terreno?

AN: No, nada.

TcS: ¿Y en las otras partes del barrio?

AN: Sí, en las otras partes sí. Pero en el anexo no. Y nosotros fuimos a preguntar a la Alcaldía pero solo nos ponen peros - "que vengan mañana", "que la persona no está," etc.

Y al final no nos dan ninguna respuesta. Ni para decir, bueno, allí no es de Ustedes y Ustedes van a tener que salir o no es de Ustedes ni del gobierno pero nosotros vamos a buscar como ubicarlos en otro lugar. Nada.

TcS: ¿Y en lo que es el acceso a la educación y la salud?

AN: Bueno, hay un anexo de la escuela Alfonso Cortés de aquí del barrio cerca de donde viven ellas.

Y en términos de salud, bueno, había un centro de salud en el barrio, no cerca de donde ellas viven. Pero ese centro lo quitaron, lo ubicaron en otro barrio y construyeron un nuevo centro de salud, que casualmente, está ubicado justamente a la par del centro de Mujeres en Acción. Hace como dos meses lo inauguraron ese centro de salud y ya está funcionando.

TcS: ¿Y como lo mira?

AN: Pues, el centro de salud está bien. Los doctores están trabajando. No hay equipos porque es un simple centro de salud y es pequeño.

Pero el gran problema de la población, no solamente del área donde ellas viven sino del barrio entero, y quizá de toda Managua, y quizá de todo el país, es que no hay recursos para medicamentos. Y de nada te sirve ir a pasar consulta si lo que te van a ofrecer es simplemente una receta. Porque tenés que ir a comprar tus medicamentos.

Y con la situación que vivimos la mayoría de la población, es cuestión de escoger entre los medicamentos y los frijoles de a mediodia. Hay niños y los niños tienen que comer. La gente prefiere comprar los frijoles.