COLOMBIA : Un admirable voluntariado de paz

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Rubén Zamora, FARC-EP, 19 de abril 2017
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En la vereda Buenavista, de Mesetas, Meta, está la Zona Veredal Mariana Páez de las FARC-EP. 546 guerrilleros y guerrilleras la habitamos en rústicos cambuches de madera y plástico.  Allí permanecen sueños, rebeldías, la brega irrefrenable por la paz y, sobre todo, muchísima humanidad cubierta por la piel tostada por tantos soles de lucha revolucionaria.

Hasta este lugar enclavado en el piedemonte llanero llegó el voluntariado de paz de las universidades Pedagógica Nacional, Distrital y Nacho, como le dicen popularmente a la Universidad Nacional. Tener a casi 200 estudiantes fue una experiencia formidable. Desde que nos vimos a los rostros una sensación extraña nos conmovió a todos y todas.

Esta iniciativa de la Federación de Estudiantes Universitarios FEU nos marcó a muchos y muchas.  Sonreír, cantar, gritar, bailar, jugar, estudiar y gritar al viento, desde el montículo descarpado donde se instalaron, fue la manera de expresar el significado de este encuentro del voluntariado de paz con nuestra comunidad guerrillera.

No solo se trató del encuentro de experiencias, de saberes, de rebeldías y de esperanzas. Confluyeron muchas miradas en un propósito común: la reconciliación y la paz.

Con el voluntariado de paz compartimos historias de vida narradas hasta con dolor y lágrimas, y relatos épicos de una guerra asimétrica que termina tras la victoria del sentido común, de la política como ciencia de las ideas y de las luchas por la reconciliación y la paz.

Nos integramos y fundimos en la gran sinergia de la vida por la paz. Valoramos  la necesidad de multiplicar el voluntariado de paz y nos sentimos participes de hecho. Quisiéramos que se convierta en un movimiento social en verdadero movimiento. Quedó la tarea de hacer seguimiento y veeduría a los acuerdos de paz, de multiplicar los sueños y sembrar la universidad en los territorios donde debe cosecharse la inteligencia de sus comunidades.

En verdad nada fue más hermoso que imaginarnos la paz más allá de la palabra y más allá de una promesa. La paz es paradigmática, entendida como consecuencia de la acción transformadora de la sociedad.

Llegado el momento de la partida todo fue nostalgia. Una caminata estudiantil y guerrillera salió por la vía de acceso hasta el lugar donde estaban los buses que retornarían a esta juventud vibrante y renovada a la capital del país. Intercambio de detalles, besos, abrazos y promesas, reafirmaron que más allá de la infamia mediática hay un maravilloso mundo por descubrir  y vivir que es la calidad humana, las historias y el inmenso amor palpitante en la vida guerrillera.